El derrumbe de los dioses

Harrison Ford aceptó la rebaja salarial, como otros colegas, para poder seguir filmando

 20100111 460x372

MATÍAS CASTRO

El atractivo de las grandes figuras en oposición al atractivo del gran espectáculo es uno de los grandes temas en debate por estos días en Estados Unidos. Los resultados de la taquilla de este año han desatado la polémica y los interrogantes.

"Lo cierto es que, si miramos las películas que hicieron más dinero en 2009, no vemos ejemplos de estrellas tirando del carro", afirmaba Peter Guber, un ex ejecutivo de Sony ahora empleado en Mandalay Pictures, durante una entrevista con The New York Times. "Las estrellas distraen más de lo que atraen", concluía un artículo en el diario Weekly Standard donde se anunciaba el final del viejo `star system`, tan emblemático de Hollywood. "Cuando se trata de los mejor pagados, en Hollywood no están recibiendo un buen resultado a sus inversiones" apuntaba categóricamente un artículo en la revista Forbes, especializada en historias de grandes negocios y asuntos de fortunas.

Para dejar claro eso a lo que se refería Forbes, el ejemplo más concreto es el de Harrison Ford. Hasta hace poco, las grandes figuras del cine se permitían exigir los contratos de trabajo más envidiables. Por sus acuerdos recibían un dinero fijo (no era raro escuchar de sueldos de 15 o 20 millones de dólares como pago en películas que no llegaban a los 100 millones de costo total, incluyendo ese sueldo) y además un porcentaje de ganancias tomadas desde la primera entrada que se vendía. De esta manera figuras como Tom Cruise, Arnold Schwarzenegger, Julia Roberts y muchos otros se convirtieron en multimillonarios en cuestión de pocos años, básicamente porque sus nombres encabezaban los afiches de los filmes (estrategia de marketing que se volvió común gracias a las exigencias en los ochenta del actual gobernador de California).

La cosa está cambiando.

Harrison Ford viene de firmar un contrato para ser protagonista de Morning glory, por el que rebajó su sueldo habitual y aceptó cobrar un porcentaje de la recaudación solamente si la película supera cierto margen de ganancias. Eso se llama compartir el riesgo. Irónicamente, el film, cuyo título en español es Gloria matinal, trata sobre un productor televisivo de renombre que acepta el trabajo de resucitar un programa de la mañana conducido por individuos de perfil muy alto pero venidos a menos.

Si bien el caso de Ford es aceptado como el primero de notoriedad en esta nueva tendencia, él estuvo en medio de un caso que, dos años atrás, ya anticipaba esta situación. Cuando Steven Spielberg y George Lucas dieron luz verde a la cuarta película de Indiana Jones, se encontraron con que los inversores no confiaban en el proyecto tanto como ellos habían creído. El personaje era más que conocido y querido y el actor no podía tener más renombre, y a pesar de esto Spielberg y Lucas debieron renunciar a sus ganancias hasta que el film superase cierta marca de recaudación que le ofreciera la tranquilidad a los inversores. Finalmente Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal tuvo muy buen retorno en la taquilla y todos pudieron cobrar su dinero. Pero fue la excepción que confirmó la regla.

factores. En todo este proceso de cambios, hay dos factores que influyen. Por un lado está la aparición de películas que tienen actores desconocidos y que se convierten en éxitos arrasadores. Está el ejemplo obvio de Actividad paranormal, cuyos dos protagonistas no eran actores, cuyo director no había tocado una cámara, y que recogió 100 millones de dólares en cines. Pero también está el ejemplo de Sector 9, filmada en Sudáfrica con un actor casi sin experiencia aunque con bastante más dinero. El denominador común de ambos: tuvieron poderosos productores detrás, Spielberg en la primera, Peter Jackson en la segunda. ¿Qué pasó ayer?, Harry Potter y hasta Crepúsculo son ubicados en este rubro de films de éxito con actores que no son estrellas instaladas y de apuesta segura.

Por otra parte está el "factor espectáculo", por llamarle de algún modo. Una de las películas que más dinero hizo en 2009 fue la secuela de Transformers, en la que las estrellas eran los robots digitales (y Megan Fox, que es casi una recién llegada a las grandes ligas y que no produjo éxitos llamativos fuera de esos dos filmes de acción).

Se conoce como "La lista A" al grupo de actores que cobraban millones y aseguraban buen retorno con sus películas. Ahora todos dudan de la vigencia de esa lista. O tal vez sea hora de que pase a ser integrada por franquicias con muchos efectos especiales y algunas películas de bajo costo.

Un éxito y una caída

839: Son los millones de dólares que facturó Transformers 2, en todo el mundo. Era un éxito esperado y planeado por sus productores.

60: "Identidad sustituta" recaudó en todo el mundo 20 millones de dólares menos de lo que costó. Ni Bruce Willis la pudo salvar.

Tres figuras que se vienen salvando de la hoguera

Brad Pitt

Una estrella que refuerza un film de culto

Si bien la película de Tarantino "Bastardos sin gloria" sobre un ficticio comando suicida que siembra el terror entre los nazis en plena Segunda Guerra Mundial se ubicó en el número 25 de las más taquilleras del año, su resultado, para los analistas, dependió en buena medida de Brad Pitt. A fines de 2008 el actor protagonizó "El curioso caso de Benjamin Button", un film hecho a su medida como estrella y sex symbol y sin embargo el resultado económico no había sido tan bueno como lo esperado.

Johnny Depp

Tras la fama de "piratas del caribe"

La serie de Piratas del Caribe terminó de convertir a Depp en una estrella. Sin embargo el actor no quedó instalado en la llamada "Lista A" de los de mayor convocatoria. El film Enemigos públicos, en el que encarnaba a Dillinger se apoyó en su figura para la promoción. El coprotagonista era Christian Bale, el último Batman y también héroe de Terminator: la salvación. A pesar de ellos, a Enemigos públicos no le fue tan bien como podía esperarse. Para los especialistas, de no haber estado Depp, hubiera sido un fracaso.

Sandra Bullock

La excepción femenina a la regla masculina

El caso de Sandra Bullock fue, definitivamente, la excepción a la regla. Estrenó tres películas en 2009 (aunque en Uruguay la comedia "Alocada obsesión" se estrenó este fin de semana y el drama "The blind side" llegará el mes que viene) y se convirtió en la gran figura del año. "The blind side" fue la octava película de mayor recaudación del año pasado. Hay que tener en cuenta que de los diez filmes más taquilleros solo dos no se apoyaban en los efectos especiales: esta y "¿Qué pasó ayer?"

En el mundo de la animación también se ven varios cambios

Luego de Transformers: la venganza de los caídos y Harry Potter y el misterio del príncipe, la otra película más taquillera del año pasado en Estados Unidos fue Up, la animación de Pixar. Y si en aquellas dos no había verdaderas estrellas de cine, en términos de actores con trayectoria fuerte y varias películas distintas con mucha recaudación, en Up todo se potenciaba por tratarse de animación. "La audiencia busca simplemente entretenimiento" afirmaba el analista británico Christopher Goodwyn, en su página web. Por algo en un año que fue muy peleado en términos de películas con muchos efectos especiales, Star Trek se colocó séptima en la lista y también sin contar con grandes nombres. El mundo de la animación también ha probado otra cosa en este sentido: no todo gira alrededor de Pixar ni de Dreamworks (al menos hablando de cifras grandes). Los estudios Blue Sky, que pertenecen a 20th Century Fox, acapararon el protagonismo en el mundo de la animación este año. Ellos hicieron La era del hielo 3 y le ganaron a Pixar y a Dreamworks. Sumando la boletería de todo el mundo, este film se convirtió en la película animada de más recaudación en el año. En Uruguay, de hecho, fue la película que más entradas vendió de todas las estrenadas en 2009, animadas o no. Y, al igual que pasa con las estrellas de cine, en la animación no todo lo que brilla es oro: La era del hielo costó la mitad de lo normal.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar