ALICIA HABER
Quien quiera ver arte uruguayo actual no tradicional debería ir al Centro Cultural de España, donde hay varias exposiciones de interés. Una de ellas 13 x 13/trece curadores, trece artistas, que presenta creaciones valiosas con márgenes interesantes de investigación. Ignacio Iturria, Magela Ferrero, Fernando Alvarez Cozzi, Angela López, Jacqueline Lacaza, Mario Sagradini, Alejandro Schmidt, Analía Sandleris, el grupo Logo, Alejandra del Castillo, revelan los senderos dispares por los que transita el proceso creativo de un grupo destacado.
El que hace una propuesta muy incitante es Ricardo Lanzarini, una presencia talentosa del medio artístico local. En Insufladores y empujadores (instalación, 2003), Lanzarini hace una cita, arte sobre arte, una práctica muy difundida en el mundo actual. Parte de una obra clave de un artista pionero del arte minimal, Donald Judd (1928-1994), quien usaba materiales industriales y fríos, como plexiglas, metal, aluminio adonizado, maderas compensadas, e investigaba sobre el volumen, el intervalo, el espacio y el color y la relación con el contexto y con el espectador, para crear obras abstractas de colores, formas geométricas simples con un vocabulario en el que las cajas, los estantes y las progresiones definieron su arte.
Lanzarini opone su creación a la pieza célebre del estadounidense. Ante todo le quita solidez a la pieza de Judd, usando una proyección y luego en lugar de utilizar materiales nuevos, industriales y brillantes, elige desechos de carritos tirados a tracción a sangre humana, por hurgadores uruguayos. Son materiales usados y cálidos, símbolo de la pobreza y la marginación mientras que los de Judd son brillantes, hermosos, se identifican con el desarrollo. Las de Judd son formas precisas, geométricas y rígidas mientras que las de Lanzarini humanizadas, irregulares, biocéntricas, con contenidos expresivos y gestuales. Lanzarini con ironía construye una pieza similar a la de Judd que termina siendo totalmente diferente. Se apoya en textos y en fotografías representativas y documentales para explicar su obra, algo que Judd nunca hubiera hecho. Por otra parte, Lanzarini tuvo el ojo inteligente para ver en las formas del pobre carro, elementos muy similares en su estructura formal al usado por Judd. Su obra responde a la realidad de desnutrición, enfermedades y pauperismo del hurgador, quien "empuja el carro" en situaciones muy deplorables.
A pesar de los numerosos aciertos de Lanzarini, la contraposición adolece de ciertos vicios teóricos. Lanzarini parte de una idea genérica del minimalismo y la concentra en Judd creyendo con cierto maniqueísmo muy de estas costas, corromper su estética. Minimiza injustamente, contenido y aportes del estadounidense. He aquí un caso de lectura subjetiva que traiciona parte de la postura de Judd, considerado uno de los más significativos artistas del período de la segunda postguerra y el inventor de un tipo nuevo de escultura.
La obra de Judd no carece de contenido. Muy por el contrario, apostaba a las connotaciones trascendentales respecto al contexto físico de la obra de arte, la espiritualidad y otros temas que le preocupaban. No creía en la falta de contenido sino que consideraba que su obra era "la expresión simple de un pensamiento complejo" y esa es su propia definición. Era un estudioso y no solo de las formas: estudiaba filosofía, arquitectura, diseño, y era un investigador de política, tema que lo apasionaba. Para él la división entre forma y contenido era falsa así como lo era separar el pensamiento del sentimiento. Minimalista sui géneris, rechazó ser encasillado en ese movimiento. Sus obras son mucho más que juegos formales para la contemplación, tienen búsquedas renovadoras y encierran mensajes profundos.
Lanzarini se apoya además en otra muestra, en otros autores y en otra idea que no cita. Su título: No es sólo lo que ves. Pervirtiendo el minimalismo. Esta exhibición incluía obras y artistas que subvierten la influencia minimalista que fueron presentadas en el 2000-2001 en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid.