Ed Harris : en la piel de un genio

2007-10-23 00:00:00 300x300

THE NEW YORK TIMES | IAN SPELLING

¿Qué ocurre con Ed Harris y sus actuaciones fáciles en producciones de alto presupuesto? Las que ha venido interpretando en los últimos años, y que le han reportado ciertamente muy buen dinero.

La respuesta correcta es "nada", porque nada de eso es cierto. Todo lo contrario. El actor se ha concentrado en películas pequeñas, que van desde Pollock (2000), que también dirigió, Masked and Anonymous (2003), The Human Stain (2003), Una historia violenta (2005) y Winter Passing (2005). Y cuando se ha aventurado en la industria con películas como Una mente brillante (2001), Las horas (2002) y Radio (2003), Harris ha entregado una interpretación vital y en ocasiones excepcional.

Uno de sus trabajos más recientes es otra película pequeña, con una interpretación también extraordinaria. Se trata de La pasión de Beethoven de Agnieszka Holland, donde Harris se sumerge en el papel del legendario compositor Ludwig van Beethoven, con todo y su horroroso peinado, su mal temperamento y su acento alemán. Es la tercera vez que el actor es dirigido por la cineasta polaca.

FICCIÓN. La película, que comenzará una circulación limitada en Estados Unidos a partir del día 10 del próximo mes, muestra a Beethoven hacia el final de sus días, cuando componía su famosa Novena Sinfonía, enfrentaba problemas familiares y conoció (este evento es ficticio) a Anna Holtz (Diane Kruger), aspirante a compositora llegada a Viena con la intención de trabajar de copista para él.

"Han pasado seis años desde Pollock, que fue la última vez que realmente me asusté", admite Harris, "así que supongo que ya era tiempo de volverme a asustar o algo así. Agnieszka Holland me envió el libreto y todavía no estaba terminado. Me dijo que si lo quería hacer, pensaba que podía conseguir el financiamiento. Lo leí, tragué saliva y la llamé para decirle: `La hago contigo, pero deséame suerte.` Me sentí muy intimidado por todo, a decir verdad."

Harris tenía buenas razones para preocuparse: no toca el piano, es calvo y no es alemán. De todos modos, dice el actor entrevistado por teléfono desde un hotel en Manhattan, resultó una experiencia liberadora.

"Fue increíblemente liberadora", insiste. "Teníamos casi un año para prepararnos. Yo estaba haciendo algunas otras cosas, pero empecé a tocar el piano y a tomar clases de dirección de orquesta y algo de violín, además de trabajar con un maestro de dicción. Me sumergí en su música y leí todo lo que pude acerca de él. Recuerdo que después del primer día de filmación pensé que todo iba a salir bien."

La compañera de Harris en La pasión de Beethoven fue Diane Kruger, la Helena en Troya (2004), a quien al actor atribuye haberle ayudado a humanizar a Beethoven.

"Yo les dije a los escritores abiertamente que la vida real de Beethoven era bastante interesante por sí misma, ¿para qué introducían a ese personaje ficticio?" explica Harris.

Y agrega: "Básicamente me dijeron que querían darle una voz con la que él pudiera hablar de su música, de lo que sentía por ella, y la idea era que, al introducir a este personaje, que es una joven aspirante a compositora y mujer de remate, éste sería el dispositivo para abrir a Beethoven un poco para conseguir que hablara de su trabajo".

"Pensé que estaba bien y ellos tuvieron razón", agrega. "Algunos de los momentos más hermosos de la película son cuando ella lo está escuchando. Diane es hermosa y tiene una gran presencia, pero una de las cosas que más me gustan de ella es que sabe escuchar. En ocasiones, los actores se preparan para decir lo que les toca decir y no escuchan, pero Diane escuchaba siempre."

"También creo que hubo una excelente química entre nosotros", agrega. "Me gustó mucho trabajar con ella. Me gusta ella como ser humano. Nos sentíamos seguros el uno con el otro".

"A lo que quiero llegar es que el proceso de trabajar en algo como La pasión de Beethoven, el proceso de preparación y el proceso de rodaje, fue muy satisfactorio y gratificante", concluye Harris. "No me gustaría que la película desapareciera en una semana, pero aunque así fuera, nadie podría arrebatarme esa experiencia."

Un experto en personajes de la vida real

Harris es un veterano en la interpretación de personajes de la vida real. Ha representado a John Glenn en Elegidos para la gloria (1983), Charlie Dick en Dulces sueños (1985), William Walker en Walker (1987), Gene Kranz en Apolo 13 (1995), E. Howard Hunt en Nixon y, claro, a Jackson Pollock en su propia Pollock. Sin embargo, reconoce que ha extrañado abandonar a Beethoven más que a ningún otro personaje que haya encarnado.

La gran diferencia es que Beethoven murió hace 180 años y, por lo tanto, tiene más de leyenda que cualquiera de los hombres contemporáneos que había interpretado anteriormente, afirma. Y había una complicación adicional. De todos los otros personajes, salvo Walker y Charlie Dick, había escenas filmadas y cintas con su voz. En el caso de John Glenn, estaban los artículos de la revista Life, los libros escritos acerca de él, y el dato obvio de que Glenn está todavía vivo. En cambio Beethoven es otra cosa. Hay muchos libros acerca de él, pero ninguno de los otros personajes se compara con él como icono, en términos de su importancia para el mundo, en el mundo de la música. Harris lo define como "un tipo asombroso" mientras se ve "sólo como un actor cuyo trabajo es tratar de representar a ese hombre."

Harris reconoce que decidió sumergirse en el mundo de Beethoven, impregnarse de su música, tener confianza en sí mismo como actor, y confiar también en el libreto que tenía entre las manos y en la directora Agnieszka Holland. Había trabajado dos veces con la cineasta polaca, en Complot contra la libertad (1988, sobre el asesinato del padre Popieluszko) y The Third Miracle (1999), y creía en ella como para exponerse en la forma que fuera necesaria para captar la esencia de su personaje.

Con mucho trabajo en la carpeta

Ed Harris no descansa. Ya tiene otra película terminada (el "thriller" Cleaner de Renny Harlin) y dos más en post-producción: el drama Touching Home de Logan y Noah Miller, y el asunto de aventuras National Treasure: Book of Secrets de Jon Turteltaub, secuela de La leyenda del tesoro perdido, con Nicolas Cage y la misma Diane Kruger que lo acompaña en La pasión de Beethoven. Actualmente está dirigiendo y actuando en el "western" Appaloosa, cuyo elenco encabezan por Viggo Mortensen y Renée Zellweger.

Equilibrios para una carrera

No todas las películas ofrecen los retos de "La pasión de Beethoven." Por otro lado, no todas las películas ofrecen la generosa paga que Ed Harris recibió por "Quédate a mi lado" (1998), "Enemigo al acecho" (2001) y "Radio" (2003). Según Harris, que está casado con la actriz Amy Madigan y tiene una hija de 13 años, su carrera es cuestión de equilibrio.

En "Quédate a mi lado" trabajó junto a Susan Sarandon y Julia Roberts, que son mujeres bonitas y especiales, y tras "La pasión de Beethoven" apareció en "Desapareció una noche" de Ben Affleck (que también se exhibe en el Festival) y protagonizó en Broadway a un dolido viudo en "Wrecks", un monólogo escrito por Neil LaBute. Pero también reconoce que de algo hay que vivir. Luego de "Pollock" quedó muy endeudado y aceptó trabajos que en otras circunstancias quizás habría rechazado.

Harris sabe que mucha gente piensa que un actor de su calibre tiene muchas opciones y escoge la que quiero. Pero la realidad es más complicada, y a veces se trata simplemente de encontrar lo mejor que hay. De las películas "grandes" que ha hecho está muy orgulloso de "Elegidos para la gloria", "Apolo 13" y "The Truman Show" (1998). También cree que "Las horas" es otra de esas películas llamadas a perdurar.

Pollock

La "obra de amor" de Ed Harris, donde no solamente encarnó al polémico artista Jackson Pollock sino que también se desempeñó como director. Un trabajo personal que le valió a Harris una candidatura al Oscar como actor.

Las horas

Harris encarna a un poeta enfermo de Sida en este drama sobre Virginia Woolf y el modo como su novela Mr. Dalloway, interfiere en la vida de una serie de personajes reales y ficticios. Otra candidatura al Oscar, como actor secundario.

Una historia violenta

Harris asusta realmente como el peligroso gangster de esta historia negra sobre un aparentemente tranquilo tendero de pueblo (Viggo Mortensen), que no es lo que parece. Tenso y brillante trabajo de David Cronenberg.

Desapareció una noche

La historia de una niña secuestrada, debut de Ben Affleck como director, y Casey Affleck al frente del elenco. Ed Harris encarna a uno de los detectives a los que el caso que investigan comienza a volverse un asunto personal.

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