Alejandra Volpi
Trotsky Vengarán termina el 2011 con dos funciones en La Trastienda, los días 28 y 29 a las 21 horas. Su último disco obtuvo distinción de Oro por el equivalente a 2.000 copias vendidas.
"Sentimos que siempre nuestra música encuentra un público más allá del momento que viva el rock en Uruguay. Hoy que ya no es una moda y no tiene tanta presencia en los medios, alcanzar un Disco de Oro y agregar una segunda función en La Trastienda son para nosotros muy buenas noticias", dijo a El País Guillermo Peluffo, líder del grupo de punk rock. "Llegamos a un pico de exposición y ahora la marea bajó, las cosas volvieron a su cauce normal. Pero sabemos adaptarnos porque consideramos que hacemos música popular; es para todo el mundo".
Las palabras de Peluffo reflejan el proceso que atravesó toda una generación de rockeros locales. El género sufrió una gran polarización que dejó muy poco en el medio. Mientras bandas como Sordromo, Astroboy y El Fuerte Punto Baz terminaron disolviéndose, otras como La Vela Puerca, El Cuarteto de Nos y No Te Va Gustar llegaron a la alfombra roja del Grammy Latino. Trotsky Vengarán es de las que sobrevivieron hamacándose en el éxito mesurado. Se adaptó a un modo de trabajo más comprometido a nivel de producción en los conciertos. "Nuestra lógica desde hace algunos años es colaborar todo lo necesario para que el show se concrete. Nos involucramos, creo que hoy hay que ser flexibles incluso en el momento de manejar el caché que cobramos". Peluffo dice que Trotsky nunca fue concebido por sus integrantes como la única fuente de ingresos, porque lo que se gana "da para sobrevivir pero no para llevar adelante un hogar". Ese aprendizaje deriva de las épocas en las que no tenían mucha convocatoria. Para él Trotsky es sobre todo "una satisfacción espiritual", lo que no resta profesionalismo a la empresa y esto lo aclara especialmente. La consecuencia de esta posición es que no siempre las decisiones que toman son las acertadas en cuanto a los criterios del mercado. "Por ejemplo, el último disco debería haberse llamado Noche de rock, que es el hit, ¡con lo que cuesta tener un hit! Si pensáramos con el bolsillo hubiera sido así", explica el también publicista.
Todo para ser feliz fue puesto en tono irónico, porque "parece que en esta sociedad si tenés un trabajo, llegás a fin de mes y no tenés cáncer deberías ser feliz, cuando en realidad la rutina, el no tener expectativas o razones importantes para hacer lo que hacemos a diario son enemigos terribles que nos llevan a una rosca infernal". Trotsky Vengarán critica el sistema desde ese punto, y agrega que nuestra vida está plagada de reglas y obligaciones que en gran medida ni sabemos interpretar correctamente. "La existencia cotidiana se puede convertir en algo muy doloroso", comenta Peluffo.
Ya está disponible en YouTube el nuevo videoclip, de la canción Dejate llevar, filmado durante una gira por el interior del país, al mejor estilo "road movie". Trotsky planea en 2012 reeditar algunos discos que no tuvieron la repercusión debida. O al menos comenzar el camino de recopilación y evaluación de su catálogo. El título obligado sería Durmiendo afuera, que produjo artísticamente Jaime Roos y nunca se repuso en las góndolas. Acostumbrados a publicar casi un álbum por año, ya tienen en mente entrar al estudio de grabación.
Para los recitales, las primeras 300 entradas cuestan $ 150, las generales $ 300 y las preferenciales $ 450. La promoción con CD está a $ 250.