Cuatro amigos entre dos selvas:la de hormigón y la naturaleza

| La nueva animación de los estudios DreamWorks, de Spielberg, venció a "Episodio III"

Va a ser sin duda uno de los fuertes focos de atracción de la cartelera cinematográfica en las inminentes vacaciones de julio. El próximo viernes 17 de junio se estrena en Montevideo Madagascar, la más reciente propuesta de animación de la productora DreamWorks, los responsables de HormiguitaZ, El príncipe de Egipto, El camino hacia El Dorado y la serie de Shrek. Aunque su temprano estreno en Uruguay se debe a la proximidad de las vacaciones julianas, el lanzamiento del film también servirá para saber si acá se repetirá lo que ocurrió en Estados Unidos, donde la película terminó con la dominación del mercado por parte de Star Wars. Episodio III.

Un grupo de animales escapa del Jardín Zoológico de Nueva York, y se desencadena el caos. El león Alex es la estrella del lugar, donde realmente no la pasa mal junto a sus amigos, la cebra Marty, la jirafa Melman y la hipopótamo Gloria. Pero Marty es inquieto y curioso, quiere saber cómo es el mundo de afuera, y escapa con la ayuda de unos prodigiosos pingüinos. Poco después Alex, Melman y Gloria descubren que su amigo ha desaparecido y salen en su busca, para traerlo de vuelta antes de que los guardianes del zoológico adviertan su ausencia. Por una serie de circunstancias que no vienen al caso (o que sí vienen, pero más vale ver la película para conocerlas) los animales son capturados, narcotizados y enviados al Africa. El barco que los transporta naufragará frente a la isla de Madagascar, donde la acción continúa. Ya se sabe que los leones se comen a las cebras y las cebras corren para no ser comidas, pero Madagascar no es un documental sino una fantasía. El centro de la trama es la amistad entre el león Alex y la cebra Marty, que han crecido en un hábitat civilizado y al parecer no ven televisión (o al menos no ven Animal Planet). Una vez que escapan de ese hábitat sus instintos naturales resurgen, y su amistad es puesta a prueba.

HISTORIA. "Es la premisa clásica del pez fuera del agua", explica el guionista y director Darnell, que ha estado vinculado a DreamWorks desde que dirigió HomiguitaZ, el primer largo animado de la empresa. Una de las cosas de las que el cineasta se siente más orgulloso (o que más lo divirtió) fue la creación de los personajes de los pingüinos, una despistada banda de hermanos que no quieren ir al Africa sino a la Antártida y que terminan siendo los responsables de que los protagonistas vayan a parar a Madagascar.

Darnell aclara también que eligieron Madagascar porque "necesitábamos un sitio que fuera totalmente opuesto a Manhattan. Los protagonistas de nuestra película son animales africanos, pero todos han visto Africa en la pantalla y queríamos algo más exótico. Madagascar es una isla cerca de la costa de Africa que es única, con plantas y animales totalmente diferentes. En especial nos encantaron los lemures, que solamente se encuentran en Madagascar. Es un lugar fantástico que nos dio mucha libertad para crear el tipo de jungla salvaje que queríamos para nuestros héroes".

El diseño de los cuatro personajes principales comenzó con los rasgos básicos de un león, una cebra. A Darnell le gustó la forma en que los animales se equilibraban entre sí: "Tenemos el alto y delgado, el grande y redondo, el de la gran melena y el del alocado corte de pelo mohawk". La diseñadora de producción Kendal Cronkhite observa que son "casi como las piezas de un rompecabezas que se unen. Alex es un triángulo invertido; Gloria es un círculo; Melman es un rectángulo delgado y alargado, y Marty es un cilindro".

Claro está que todo eso estaba al servicio de una premisa: la de construir una historia en homenaje a la amistad. Eso es precisamente lo que salva a los cuatro animales y les plantea otra disyuntiva existencial que no conviene revelar.

REACCIONES. La crítica norteamericana parece haberse divertido razonablemente con Madagascar. Para el New York Times, el film despliega (como Robots) una considerable inventiva visual, aunque el argumento y los chistes le parecen más convencionales. Reconoce sin embargo que algunas de las escenas en Nueva York son a la vez inteligentes y grandiosas, combinando "una romántica iconografía de Manhattan con incongruentes movimientos de animales, en una forma que hace que la ciudad resulte a la vez salvaje y atrayente".

Aunque es obvio que hay cosas que le han gustado más en el género, Roger Ebert sostiene en el Chicago Sun-Times que el film es "divertido, sobre todo al principio" y "agradable de ver en una onda retro", aunque a su juicio no alcanza el nivel de Buscando a Nemo, Shrek o Los increíbles.

A Variety le gustó sobre todo el personaje del león Alex, un pacífico citadino para quien la carne es un alimento empaquetado que viene del frigorífico, hasta que en Madagascar descubre que antes era algo vivo y con cuatro patas.

A partir de ese momento deberá enfrentar no solamente amenazas externas (las "fusas", una suerte de hienas del lugar que ponen en peligro a los lemures), sino también la compulsión de comerse a sus compañeros de correrías.

Variety (que elogia "la decente resolución del desenlace") señala igualmente que, en la misma línea de Shrek y El espantatiburones, Madagascar no se dirige solamente al público infantil sino también al de mayor edad, especialmente a través de su colección de referencias y bromas internas, generalmente cinéfilas, mayoritariamente apoyadas en la banda sonora (citas de Una leona de dos mundos y Carros de fuego, por ejemplo). También señala que su humor de golpe y porrazo es con frecuencia eficaz.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar