Una buena parte de la historia de la música tuvo como protagonista e instrumento la voz humana. Desde el canto sinagogal, pasando por el Gregoriano y desembocando en la polifonía, fueron coros a una o a varias voces los que celebraban ritos judíos o cristianos.
En el dominio de lo popular la voz ha sido también parte fundamental expresada en artistas que han permanecido en la memoria colectiva: Edith Piaf, Al Jolson, Carlos Gardel, Bing Crosby, Frank Sinatra, Louis Armstrong, Ella Fizgerald, para citar solamente algunos. Es verdad que muchos de estos cantantes dispusieron de un acompañamiento musical de primer orden, pero era la voz la que importaba.
En determinado momento circuló la historia falsa y llena de humor que hacía de Gardel y Sinatra hermanos, porque el Coronel Escayola, padre de Gardel, habría visitado Estados Unidos. Dado los antecedentes de fanático seductor del coronel, la invención resultaba rica en ironía.
Como secuela de esta invención ha surgido otra, que no es tan disparatada, según la cual, Gardel conoció a Sinatra y lo aconsejó que se consagrara al canto, como lo había hecho él mismo, asegurando de ese modo un modo de vida honesto que lo salvara de la delincuencia que lo rondaba.
Sobre la base de esta historia la Memphis Jazz Banda anuncia para el próximo sábado 6 de octubre, a las 21 horas, en el teatro La Colmena (Maldonado 2182, casi Juan Paullier) una noche que concilia el tango con el jazz. Para ello ha convocado al grupo Uruguay Tango, donde cantan Sergio Durán y Sergio Arévalo, con Raúl González (bajo) y Juan Lazarof (teclado).
La Memphis, por su parte, mantiene su estructura habitual con la dirección y la voz de Rodolfo Schuster, que cantará los temas de Sinatra, Daniel Damiano (piano), Christian López (bajo) Nelson Varela (saxo) y Domingo Raverano (batería).
La idea de reunir los temas que cantaron Gardel y Sinatra es convincente. A la vez, las virtudes de los intérpretes convocados para hacerlo aseguran una velada de musicalidad cierta. Será una ocasión propicia para que los aficionados a la buena música popular no dejen de concurrir. La sala de La Colmena, es pequeña y acogedora, por lo tanto un marco ideal para esta ocasión.