En los últimos ocho o diez años, las películas de Liam Neeson se han convertido casi en un subgénero con características propias.
El actor que alguna vez fue Michael Collins, Rob Roy u Oskar Schindler se ha convertido en héroe de acción algo oscuro, atlético y seguro de sí mismo, que salta de un edificio a otro, corre por calles y pasillos y no falla cuando apunta con su 9 mm. o su 38 especial a los villanos de turno. La saga de Búsqueda implacable, donde capítulo a capítulo padece una calamidad familiar que termina a los tiros; Caminando entre tumbas, donde era un detective privado sin licencia; o Non stop: sin escalas, donde debía desbaratar un complot terrorista en un avión de pasajeros, son apenas algunos de los títulos en los que el actor ha reiterado con variantes una fórmula que se está volviendo clásica.
Esta Noche para sobrevivir es un ejemplo superior de ese subgénero. Si uno se pone perverso puede objetar que no hay diferencias esenciales con varios de esos films anteriores. Es cierto. es más de lo mismo. La buena noticia es que es también lo mismo pero mejor.
Ubiquémonos. No es Bergman ni Scorsese, ni siquiera (por suerte) Godard. Es cine de acción de fórmula, y cumple debidamente con la receta. Neeson es un "gatillo" de la mafia irlandesa en Nueva York, se ve obligado a matar al hijo de su jefe, y eso pone en peligro a su familia. Tiene que desempolvar el 38 especial para salvar a sus parientes.
El "plus" en favor del trabajo del guionista Ingelsby y el director español Jaume Collet-Serra (quien ya dirigiera a Neeson en Desconocido y Non stop: sin escalas) radica en el cierto espesor que logran aportarle a sus personajes. La película se toma su tiempo para detallar la conflictiva relación entre el jefe mafioso (Ed Harris) y su hijo, dedica también algunos minutos a explicar el enfrentamiento de Neeson con su propio vástago (Joel Kinnaman), y hasta complica aún más ese juego de afectos y rechazos cuando un familiar cercano (Nick Nolte en un cameo) efectúa alguna revelación oscura. El juego de lealtades divididas que se generan a partir de allí otorga a esos agonistas (encarnados por intérpretes interesantes) algo más que la bidimensionalidad del cine de acción al uso.
Y hay que reconocer igualmente el pulso firme que con el que Collet-Serra conduce su asunto, con buen aprovechamiento fotográfico de rincones poco gratos del Nueva York nocturno, y una eficaz administración del suspenso y la violencia, que son intensos pero no suelen excederse (puede caber un pequeño reproche a la vocación de lucimiento de una cámara voladora, pero es un reparo muy menor).
Una noche para sobrevivir (***)
Estados Unidos 2014. Título original:. Run All Night. Dirección: Jaume Collet-Serra. Guión: Brad Ingelsby. Fotografía: Martin Ruhe. Música: Junkie XL. Montaje: Craig McKay. Producción: Roy Lee, Michael Tadross, Brooklyn Weaver. Intérpretes: Liam Neeson, Joel Kinnaman, Génesis Rodríguez, Vincent D’Onofrio, Boyd Holbrook, Common, Nick Nolte, Holt McCallany, Malcolm Goodwin.
crítica