AFP
El asalto a la embajada de Japón en Lima, hace 13 años, es revivido a través de una serie de televisión y una película que abordan este episodio de la guerra interna peruana, que terminó con el rescate de 71 de los 72 rehenes, retenidos durante 126 días por un grupo guerrillero. La serie televisiva Operación rescate, de 25 capítulos, se estrenó la noche del lunes por la privada cadena Panamericana, casi en simultáneo con el estreno de la película Rehenes, de bajo presupuesto, en dos intentos peruanos por retratar su propia historia.
La residencia japonesa fue asaltada por un comando de 14 guerrilleros del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) la noche del 17 de diciembre de 1996 durante una recepción con 700 invitados, entre diplomáticos, ministros (entre ellos el canciller de ese entonces) políticos, empresarios y militares.
La toma concluyó cuatro meses después, el 22 de abril de 1997, gracias a una audaz operación militar de rescate ejecutada por tropas de élite, bajo la presidencia del ex presidente Alberto Fujimori, que terminó con la muerte de uno de los 72 rehenes que quedaban en el lugar, dos militares y todo el comando del MRTA.
Tanto los responsables de la serie como de la película advierten que no hay fines políticos y descartan cualquier relación con la etapa preelectoral que se vive en Perú ante los comicios presidenciales del próximo año. "El objetivo es que jamás vuelva a suceder un hecho así; ficcionamos sobre la parte humana de los rehenes, de los comandos, de los periodistas que cubrían el hecho", dijo Jaime Carbajal, productor de la teleserie. "Lo que rescatamos es el trabajo impecable de los militares porque fue una operación exitosa reconocida en el mundo", añadió Carbajal.
El director de Rehenes, Bruno Ortiz León afirmó que su film busca no dar concesiones a nadie. "No estamos del lado de nadie, no apoyamos nada que tenga que ver con la violencia, no apoyamos ninguna tienda política, estamos a favor de los derechos humanos, de la vida de ambos bandos que se deben de respetar", explicó. Carbajal y Ortiz se han cuidado de mencionar al ex presidente Fujimori, condenado a 25 años de cárcel por violar derechos humanos y a su ex brazo derecho, Vladimiro Montesinos, encarcelado por organizar una red de corrupción en la década fujimorista (1990-2000).