Brillante concierto de la Capilla Real de Madrid

Estilo. El grupo se especializa en el barroco

FERNANDO MANFREDI

Aunque su técnica no es la de la imposición sino la del convencimiento, Oscar Gershensohn es el alma de esta estupenda Capilla Real de Madrid que nos regalara el pasado miércoles el Centro Cultural de Música.

Un fresco soplo de buena música fue lo que los inspirados visitantes acercaron a la gélida Montevideo que sin embargo ese día los recibió con un sol radiante. Gershensohn pone toda su energía y maravilloso sentido del balance para dirigir a este conjunto especializado en la corriente artística de los siglos XV, XVI y XVII europeo, con especial atención del Siglo de Oro y el Barroco español.

La noche se abrió con el Oratorio de Pascua BWV 249, de Bach. Esta obra, según notas de programa del propio Gershensohn, nació como cantata profana. La Capilla Real de Madrid abordó esta partitura con una afinación perfecta y equilibrio dinámico impecable. La característica de los instrumentos de época le dio un carácter muy especial a la música de Bach enmarcada por las brillantes trompetas barrocas.

En el recitativo Oh! Frío espíritu de los hombres se mostró un elenco de voces muy parejo con destacados aportes de la soprano, a la que se sumó el tenor Marcus Ullmann, y un singular solo de violín a cargo de Lina Tur Bonet una concertino que cualquier director soñaría para su orquesta. Por su lado, el bajo José Antonio Carril se destacó en Alma, tu aroma... La cereza de la torta fue el pasaje Que mi último reposo sea dulce, por parte de toda la orquesta.

El Cántico para el Hospicio de Haendel con sus líneas claras y grandilocuentes contó con la excelente combinación de las solistas femeninas y el tenor. El coro se destacó en Confort them, o Lord, coronando el trabajo con una potente interpretación del "Hallelujah".

La segunda parte estuvo compuesta por dos joyas del barroco en España: la Missa Brevis de Corselli, y la no menos animada, y ciertamente cómica Para obsequio a la Deidad, nunca es culto la Crueldad, de José de Nebra, selección de la zarzuela barroca Ifigenia en Tracia, una suerte de melodrama escénico de tono burlesco y tema clásico. Aquí Marta Infante y José Antonio Carril lucieron, igualmente como cantantes y actores.

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