Berlín, un día para la historia

TERMÓPILAS. Persas y espartanos inspiran el film "300", con Rodrigo Santoro de protagonista. 200x107
TERMÓPILAS. Persas y espartanos inspiran el film "300", con Rodrigo Santoro de protagonista.

BERLÍN

Dos películas de inspiración histórica, exhibidas en funciones especiales de la Berlinale, parecen destinadas a sacudir a las plateas. Una es 300, del estadounidense Zack Snyder; la otra es La granja de las alondras, de Paolo y Vittorio Taviani.

La batalla de Termópilas, que enfrentó en el 480 antes de Cristo a 7.000 soldados griegos, liderados por el rey espartano Leonidas, contra 120.000 persas, conducidos por el rey Jerjes I, es lo que cuenta 300. El título alude a la cantidad de hombres que acompañaron a Leonidas, cuando ordenó la retirada de su ejército, conteniendo transitoriamente la ofensiva persa.

Pero no es una recreación directa de lo ocurrido. La película en realidad adapta el famoso cómic de Frank Miller, que en su momento despertó grandes elogios y también polémicas por supuestas alteraciones acerca de lo que pasó. En ese proceso intervino el dibujante uruguayo Richard Bennett, encargado de diseñar los "story board" para el film.

Al apoyarse en la historieta, el director Zack Snyder se despreocupó por el realismo de la representación. Filmó la totalidad de la película en un estudio canadiense, lo que le permitió emplear pantallas y fondos especiales con los cuales mantener una estética afin al comic.

Delante de esos escenarios ficticios se recreó la acción con un elenco liderado por el brasileño Rodrigo Santoro y el escocés Gerald Butler. Para el actor de varias telenovelas de la Globo (como Mujeres apasionadas), 300 supondrá una reafirmación en la industria internacional, tras su salto a Holly-wood con un pequeño papel en Los ángeles de Charlie: al límite (2003) y participaciones en episodios de la serie Lost.

Con un costo de 65 millones de dólares, las primeras reacciones han sido muy favorables a una película "concebida para hacer las delicias de amantes del cómic, de lo fantástico, del culturismo y del género épico".

Al presentarla en Berlín, el director Snyder defendió su trabajo como fiel "a la perspectiva de Miller, abierta y no ejemplarizante" y agregó que en Leonidas y Jerjes, hay "ciertos parecidos" con el presidente estadounidense, George W. Bush.

Al actor brasileño le correspondió marcar distancias con lo que algunas páginas web, sobre todo de carácter femenino, resaltaban: la gran exhibición física del elenco. Según Santoro hay "mucho más que presencia física, en mi caso hubo un proceso interno para interpretar el personaje de un ser que se cree por encima del mundo".

El enfrentamiento de las Termópilas perseguía a Frank Miller desde niño, tras ver Los 300 héroes (1962), film de clase B que además tenía trazos fascistas en su interpretación de la historia. El episodio incluso le sirvió para diseñar una secuencia de Sin City, en la que un grupo de prostitutas se defiende a la manera de Leonidas.

Miller publicó su trabajo en 1998, en cinco libros, que la industria supo recibir con una salva de galardones. Se llevó los premios Eisner (el Oscar de los cómic) a mejor serie limitada, mejor guionista/dibujante y mejor color.

En medio de los elogios se colocaron también apuntes críticos acerca de su rigor histórico, sobre todo con diálogos que parecen decir que la democracia ateniense llegó después de instaurado el régimen espartano, cuando todo ocurrió al revés. Pero nada detuvo la marcha triunfal de la historieta de quien es considerado un maestro en su género.

Miller ha hecho explícito su punto de vista: "hay dos cosas que quiero dejar claras. Una es que siempre he encontrado fascinante cómo las sociedades libres dependen de sus dictaduras internas para protegerse. Es decir, cuando estamos en peligro no enviamos al Congreso de los Estados Unidos, enviamos a los marines. (...) La otra tiene que ver con que se ha puesto de moda aplicar modelos de comportamiento civilizado moderno a las figuras históricas. Parece que lo único que se puede decir hoy de Thomas Jefferson es que tenía esclavos y por lo tanto quedan defenestrados todos sus logros y su genialidad. Así que hay muchas cosas que son repugnantes para nuestros ojos modernos que creo que no quitan ningún brillo a estos personajes antiguos".

El estreno mundial del film será el 9 de marzo.

Uruguayo dibujando en el cine

Entre los créditos del equipo de producción de 300 se encuentra el nombre del uruguayo Richard Bennet. Nacido en Montevideo en 1969 y radicado en Estados Unidos desde hace quince años, se encargó para esta película de realizar buena parte de los storyboards (secuencia de dibujos que ilustran el guión de una película). Pero cuando este film llegue a Uruguay, a fines de marzo, no será la primera vez que el público local pueda ver su nombre en una pantalla. También realizó parte de los storyboards de Alien vs. Depredador, para el que también realizó diseños de personajes y de utilería (los shurikens que arrojan los monstruos del film son creación suya).

Hace unos seis años el canal HBO emitió la serie animada Spawn. En ella trabajó como dibujante de los fondos y escenografías. A lo largo de este año se verán otras tres películas en las que él trabajó también haciendo storyboards y diseños conceptuales. Una es Zodíaco, de David Fincher (Pecados capitales), con quien está trabajando en una próxima película. Las otras dos son secuelas. Una es la continuación de Los cuatro fantásticos y la otra es la secuela de Alien Vs. Depredador. Habiendo comenzado como un notorio dibujante de historietas estos trabajos parecen un paso lógico en su carrera.

Masacre armenia llega por primera vez a la ficción

La masacre de los armenios a manos de los turcos en 1915, calificada de genocidio por muchos historiadores, llegó por primera vez a la ficción cinematográfica. Lo hizo con La granja de las alondras, de los hermanos Paolo y Vittorio Taviani y actuaciones de la española Paz Vega y del alemán Moritz Bleibtreu.

El hecho histórico es revelado a través de una historia familiar, que comienza con el romance entre una armenia y un oficial turco.

"La película nació de un sentimiento de culpa, creíamos saber bastante del genocidio armenio, pero pronto nos dimos cuenta de que estábamos equivocados", dijeron los directores de Padre padrone, La noche de San Lorenzo y Kaos. Esa crisis personal la desató la novela de Antonia Arslan, una italiana de origen armenio que en Skylark Farm narra el holocausto que sufrió su propia familia.

Para los cineastas, más allá de catalogar lo sucedido como genocio o tragedia, lo que los movió fue "la masacre de inocentes". Pero las primeras crónicas sobre el film sostienen que el mismo "debería causar una reacción del gobierno turco". Armenia sostiene que fueron asesinados millón y medio de personas, Turquía dice que fueron entre 300.000 y 500.000.

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