CARLOS REYES
El jueves que viene se podrá ver en la Sala Zavala Muniz el espectáculo de danza "Azul petróleo", que dirige Andrés Waksman. El artista habló con "El País" sobre los objetivos de este montaje, que también se presentará en Barcelona.
En líneas generales la puesta propone trabajar con cinco artistas en un espacio vacío, buscando borrar las fronteras entre la danza y la vida misma. La obra se presentará en Montevideo por cuatro funciones, el jueves 18, viernes 19 y sábado 20 a las 21 horas, cerrando el domingo 21 a las 20 horas. Las entradas están en Red UTS y en la sala, y valen $ 250.
"El proceso de creación ha sido largo y corto a la vez. Por un lado se trata de un proceso de trabajo a lo largo del tiempo, que comienza en noviembre del 2008 y con varias fases de investigación. Hemos trabajado a partir de una disciplina llamada Movimiento Auténtico, en donde se trata simplemente de lo que va surgiendo en el cuerpo en un espacio vacío. Así van naciendo múltiples experiencias, diferentes temas, que a lo largo del tiempo se fueron repitiendo de una u otra forma. Digamos que en estos encuentros no se estructuraba nada, todo lo que surgía como danza tenía lugar en ese momento y allí quedaba", explicó Waksman.
Entonces, lo que es la creación propiamente dicha del espectáculo fue ocurriendo luego, desde julio hasta ahora. "Todo lo vivido a lo largo de más de dos años ahora está tomando forma y convirtiéndose en la pieza Azul petróleo", agrega el director.
"El tema fundamental de la obra podríamos decir que son los hombres, y las relaciones entre los hombres. Azul petróleo es un trabajo de hombres, con lo cual aunque siempre partiéramos de un espacio vacío, la temática implícita era esta: un encuentro de hombres, hombres en un espacio vacío, un círculo de hombres, como nos vemos y nos relacionamos entre nosotros", comenta Waksman, quien compartirá la escena con Max Cuccaro, Josep Ferragut, Jordi Puigdefabregas y Bernardo Trías.
Los rubros técnicos fueron abordados con mucha simplicidad. "En este caso el trabajo está centrado primero en el cuerpo, el cuerpo en el espacio vacío: no hay escenografía ni utilería, y la iluminación también va en esta línea. En cuanto a la música, sí que es más relevante, el trabajo de Movimiento auténtico es básicamente en silencio, y así fue mucho tiempo, ahora cuando surge la pieza también viene la búsqueda de las músicas que acompañan y que recién en estos días estamos definiendo".
Azul petróleo se presentará luego en el Antic Teatre, de Barcelona, entre el 18 y el 21 de octubre, también por cuatro funciones. El hecho es bastante común en la carrera de Waksman, según él mismo explica: "Esto es habitual en mis proyectos, hace años que los componentes de mis equipos artísticos son bastante internacionales. No es a propósito pero ocurre así, y yo creo que enriquece".
Waksman (1968) integró siendo muy joven la compañía La Comedia Peñarol, un colectivo experimental y bastante transgresor que hoy recuerda como "algo entrañable e inspirador".
También colaboró con Contradanza, y en 1997 dirigió su primera pieza de danza teatro, Persona, sobre poesías de Fernando Pessoa, en el Teatro del Círculo. "La recuerdo también con cariño, como poesía en movimiento, y como otro inicio, yo como director, buscando mi propio lenguaje escénico".
Consultado sobre cómo percibe la movida de la danza hoy en Uruguay, el artista responde: "No te lo puedo decir con exactitud: empecé y me fui. Yo emigré en 1994. Lo que veo es que hay mucha más danza que antes y eso es bueno. La danza es vida, y para mí tiene que ver con la vitalidad de una cultura. Pero no puedo opinar mucho en cuanto a sus contenidos, aunque estoy seguro que por la efervescencia que respiro cuando voy, debe de estar pasando algo bueno por allí".
Carrera: El director Andrés Waksman regresa a su país con una obra prometedora.