Si hay una figura que parece nunca escarmentar, es esta cantante británica. Su vida transcurre de escándalo en escándalo, y lo último que le ha ocurrido es pelearse con su padre, Mitch Winehouse. "¿Por qué cuando algo le molesta a mi padre no escribe una canción en vez de ir a la televisión nacional?", comentó días atrás en una entrevista con el diario británico Daily Mirror. Toda esta disputa mediática (ya que ambos se expresaron ante los medios pero no frente a frente), tiene que ver con la reciente reconciliación de Amy con su ex marido, el también controvertido Blake Fielder-Civil. Mitch había comentado: "La relación fue un desastre, destructiva, y los dos tienen suerte de no haber muerto. Dos adictos no pueden tener una relación". No es disparatado que se preocupe.