Fue el ingeniero de sonido que grabó el primer demo de Soda Stéreo. Trabajó para la banda en los 1.500 shows que ofreció en su carrera y posteriormente siguió codo a codo con Gustavo Cerati solista. Hoy pisa el Primavera 0 con Blank Tiger.
Están los que hacen historia y los que son testigos privilegiados de los hechos. El caso de Adrián Taverna es más rico, porque no sólo fue un simple espectador. Acompañó a Gustavo Cerati durante toda su carrera y se convirtió en su amigo, al punto que hoy es una de las fuentes más precisas para recrear páginas fundamentales, incluidas las últimas horas del ex Soda Stéreo en Caracas, previo a sufrir el ACV que lo dejó en coma hasta la fecha.
Taverna, que además colaboró con Rata Blanca, Divididos, Sumo, Babasónicos y Los Fabulosos Cadillacs, actualmente trabaja con Benito Cerati, hijo del malogrado rockero, que hoy debuta en Montevideo con su banda Blank Tiger en el Festival Primavera 0.
"Cuando me preguntan sobre la salud de Gustavo la verdad no sé qué decir. Lo veo igual en los últimos dos años y medio. Es increíble porque se lo ve dormido. Es como una persona que está descansando. Es muy loco eso para mí, mi cabeza sigue sin entenderlo. Él está inconsciente, pero no farmacológicamente. Tras el accidente cerebrovascular hubo un daño pero ni los mismos médicos saben bien qué puede pasar y eso es lo que más me preocupa. Tiene signos vitales y está monitoreado, ves latir su corazón, su respiración y todo, pero está dormido", dice en diálogo con El País.
Algunos artistas que lo visitaron en la clínica Alcla donde permanece internado en Buenos Aires, advierten gestos o reacciones por parte del ex Soda. El último fue Alejandro Sanz: "Creo que oye y siente, pero me parte el alma escucharlo tan en silencio", comentó al retirarse.
Sin embargo Taverna considera que esa percepción está más ligada a la parte emocional que a la realidad. "Creo que son las ganas de verlo volver que tenemos muchas personas. No lo critico, a mí también me pasó, creí ver alguna reacción pero no sé de dónde viene, no sé si son actos reflejos o si es que está por despertarse. Lo peor es que los médicos no lo saben".
Su último diálogo con Cerati fue en el camarín, en Caracas, en el cierre de la gira Fuerza Natural: "teníamos diálogo permanente antes y después de los conciertos y veníamos de tres días seguidos de actuaciones. Ese era el último, se iba al otro día a España a promocionar el disco y a reencontrarse con su novia (Chloe Bello). Cené con él, estábamos solos porque el resto de la banda se encontraba con algunos invitados. Y decía: `estoy muy cansado, muy cansado`. Yo le recomendé que aprovechara en España a descansar". Y esa noche, raro en él, quiso irse directo a la cama, a dormir.
El ingeniero opina muy diferente a la familia del músico sobre Bello. "Él estaba pasando por un momento de mucha felicidad a pesar que hacía poco tiempo que salía con esta chica. Estaba muy contento. La familia no la conoce, tiene como un reparo de que todo lo que le pasó fue culpa de ella. Y claro, es mejor echarle la culpa a otro que al que la tiene".
Cuando Cerati sufrió el ACV creyó que se trataba de un problema cardíaco vinculado al episodio de trombosis que años atrás le había afectado una pierna. En esos casos la primera recomendación médica es dejar de fumar y lo respetó un tiempo. "Estaba fumando mucho otra vez. Una lástima, porque ya había pasado el regreso de Soda Stéreo y se había quitado esa carga. Siempre le preguntaban ¿cuándo se reúnen?, Con sus dos últimos discos consiguió lo que quería", reflexiona Taverna, quien además se desempeña como productor artístico.
El ingeniero desmiente que haya material inédito de Cerati, porque de existir estaría en su poder. "Es una estupidez que se dijo. Gustavo llegaba con lo justo a los discos, no es Calamaro que hace cien temas y a veces hasta publica los cien. Era muy metódico, no había material de descarte. Lo que aclaré, porque participé en infinitas sesiones de grabación y composición es que por ahí él tenía bosquejos o ideas que luego se transformaban en canciones, porque lo suyo es complejo, no son los típicos tres tonos del rock and roll".
Se conocieron cuando Taverna trabajaba para Virus, y fue Federico Moura quien los presentó. Al tiempo descubrieron que vivían a muy pocas cuadras de distancia. Mucho antes de vislumbrar las mieles del éxito, el impulso creativo pujaba fuerte pero no iba al compás de los recursos. Pero corría el año 1983 y Taverna encontró la forma: "conseguí una casetera común, hogareña, una consola de seis canales, unos micrófonos y fui a la casa de Charly (Alberti), que era donde ensayaban. Así grabamos todos los temas del primer disco. Nos salió bastante bien", cuenta con orgullo y se ríe.
Cerati en los últimos tiempos le temía a los aviones y se inyectaba anticoagulantes para los vuelos largos. "De repente veías que sacaba la jeringa y se la clavaba en la panza mientras la gente pasaba a su lado", revela el compañero de ruta. Curiosamente, para no inducirse el sueño con pastillas se compraba todo tipo de revistas en el aeropuerto para entretenerse, incluso las chimenteras.
El músico tenía fecha para operarse el hombro derecho que "se le salía" habitualmente, debido a un mal esfuerzo que hizo al hamacarse en la puerta de un ómnibus y por eso viajaba con él un kinesiólogo, llamado Charly Michell y usaba una venda para tocar. La lista de detalles escabrosos y de anécdotas es eterna.
Benito Cerati tiene 18 años y acaba de terminar el liceo. Su agente de prensa se apura a decir: "da entrevistas si no se le pregunta por su padre".
Para Taverna él está bien, a pesar del desgarro emocional que vivió en los últimos dos años. "Trata de ponerle ganas a su proyecto que está empezando, hablo mucho con él, lleva un apellido muy pesado, pero es su carrera, y quien pretenda encontrar otro Gustavo está equivocado. ¡Sino los hijos de Picasso serían todos grandes pintores! Hay que darle tiempo. A veces le digo: `esto cantalo ahora porque el año que viene no sé si vas a poder`. La voz de un adolescente cambia todos los días. Y no, no habla en las entrevistas de su padre porque lo pone mal, incluso cuando lo vamos a ver a la clínica se pone muy mal".
Blank Tiger en el Festival "Primavera 0"
Hoy es la segunda y última fecha del Festival Primavera 0, que se realiza por segundo año consecutivo en el Teatro de Verano. Además de la banda de Benito Cerati actuarán Garbage y Babasónicos.
Blank Tiger es producto de un ataque de inspiración de este adolescente que asegura no poder parar de componer.
Lo que propone es un pop pegadizo "que a la vez resulta un poco deforme". Su primer instrumento fue un "reason" que le regaló su padre y así empezó a experimentar, y a canalizar sus principales influencias que incluyen a David Bowie y Michael Jackson.
Benito es chileno y su madre es la disc jockey Cecilia Amenábar. Blank Tiger debutó en mayo de este año y hasta el momento sólo tocó en Argentina y Chile.
Al mismo tiempo trabaja en el proyecto Enero será mío, junto a la también artista Sol Fernández.
Una figura omnipresente que hace que todo suceda
La mayoría de los músicos profesionales del mundo tienen su sonidista. Viajan con él. No es sustituible. No da lo mismo uno que otro.Y esto es simplemente porque de él depende cómo llega al público lo que sucede sobre el escenario o en el estudio de grabación. Es ese ser que permanece invisible a los ojos de la multitud pero está omnipresente y aparece en los créditos del álbum en letra chica.
Como pocos, ellos conviven con la estrella y deben aprender de sus manías, buenos y malos humores.
Taverna, que también produjo tres discos de Attaque 77 y trabajó con Pappo en la época de Riff, comenta que Cerati a veces le decía, tras 28 años compartidos: "¡cambié de mánager, de músicos, de técnicos, de mujer, pero nunca de ingeniero de sonido!". Hoy la anécdota resulta agridulce.