Doggumentary emi
Ah, ¿sigue haciendo discos? Este rapero -nacido como Calvin Broadus- estuvo tan ocupado con cosas como películas, apariciones en videos de otros y emprendimientos varios, que su propia trayectoria discográfica parecía en cámara de refrigeración. Pero hace poco volvió a ponerle su nombre a un conjunto de canciones que, como suele ocurrir en este género, es excesivo. Es casi imposible llegar sin pausas y de un tirón hasta la vigésimoprimera canción del álbum. Dogg se mantiene en el territorio musical que contribuyó a inventar junto a Dr. Dre y algunos más: el `gangsta rap`, a veces también llamado `G-funk`. Mucho sampleo de canciones conocidas -por ahí suena la característica melodía del tema de la película Un detective suelto en Beverly Hills-, muchos "featuring`s" -o sea, raperos invitados-y, por supuesto, alusiones a la vida loca de las estrellas del rap: chicas, drogas, armas, egos más grandes que los rascacielos y la parafernalia de joyas, ropas y autos de marca. Todo muy transitado y conocido, pero hecho con el aplomo de alguien que ya fue y vino. (F.M.)
Benny sings
ART bol
Un título bastante pretencioso lleva el nuevo disco de este holandés, una figura bastante oscura por ahora en el firmamento pop. Más allá de la vaga grandilocuencia del título, Art trafica en el mismo soul de ojos azules -las iris del propio Benny parecen extraídas de la camiseta de la selección uruguaya- que tiene como alguna de sus más grandes estrellas a Daryl Hall y Mick Hucknall. Sin embargo, las canciones de Benny se asemejan, al menos en la primera experiencia, a las pasteurizadas y casi asépticas canciones de Christopher Croos, en parte debido a la similitud entre los timbres de las voces. Con apenas nueve canciones, el disco se termina casi antes de que uno se percate. Esa brevedad juega a favor de un disco cerebral y calculado, que presenta unas relucientes y nítidas composiciones, cuyas puntos fuertes tienen que ver con la producción y los arreglos, no la interpretación. Con todo, Benny consigue momentos hipnóticos con ritmos que se infiltran casi subrepticiamente en el oído. (F.M.).