LA ACTRIZ AL DESNUDO

Luciana González íntima: "Pretendo estar sola por un largo tiempo"

La comunicadora celebra un año en el panel de Algo Contigo y regresa a las tablas con dos ambiciosas comedias. Pero el buen momento desde lo profesional coincide con una crisis en lo personal al enfrentar una separación luego de nueve años de relación. Una entrevista íntima y sin prejuicios.

Luciana González. Foto: Pancho Pastori
Luciana González. Foto: Pancho Pastori (Casa Arbus) Estilismo: Juanpi Rivero

-Integrás los elencos de Una boda feliz (estrena el 31 de mayo en el Teatro del Notariado) y Copadas (desde el 13 de junio en el Movie), ¿cómo es reencontrarte con tu vocación de actriz?

-Hace mucho tiempo que no hacía teatro, que es lo que siempre había soñado. Estos últimos años la comunicación fue ganando espacio en mi vida y le fui dando más interés. Además, precisaba dejar pasar un tiempo para volver al escenario después que tuve a Dante. Ahora sí sentía la necesidad de volver y justo surgieron dos oportunidades que permitieron que vuelva a aparecer la actriz. ¡Me estoy volviendo loca con los tiempos!

-¿Te sobrecargaste de trabajo?, ¿te arrepentís por momentos de haber aceptado dos obras a la vez?

-Es cierto que se me vino todo junto arriba, no lo administré bien ni razoné cuánto tiempo iba a tener para cada cosa, pero no estoy arrepentida porque me está encantando el proceso. Cuando ensayo Una boda feliz me tengo que pellizcar porque no puedo creer la gente con la que estoy trabajando. La calidad de actores es impresionante, y la dirección de Humberto De Vargas es muy exigente. Él toma muchos riesgos como director, y eso es algo que nunca me había pasado haciendo teatro. Y en Copadas también hay un equipazo...

-¿Te has hecho amigas en el elenco de Copadas, en el que hay tantas mujeres mediáticas?

-Estoy teniendo muy buena relación con Andy (Vila), a quien también me cruzo en el canal. El resto también es un amor.

-El elenco de Copadas es principalmente femenino, y el de Una Boda Feliz masculino, ¿qué diferencias encontrás entre trabajar con hombres y con mujeres?

-No hay diferencia. Antes pensaba que los equipos de mujeres eran más complicados porque uno tiende a pensar que nosotras somos más quisquillosas y le damos más vueltas a los asuntos, mientras que el varón es más simple. Sin embargo, con el tiempo aprendí que cuando los hombres son intensos, son mucho peores que las mujeres. Por experiencia propia, te digo que un hombre puede ser lo peor que te pase en un equipo de trabajo.

La actriz estrena Una boda feliz el 31 de mayo en el Teatro del Notariado bajo la dirección de Humberto de Vargas. El 13 de junio estrena Copadas, otra comedia, en el Teatro Movie con producción de Diego Sorondo.
La actriz estrena Una boda feliz el 31 de mayo en el Teatro del Notariado, y el 13 de junio estrena Copadas en el Teatro Movie con producción de Diego Sorondo.

-Cumpliste un año en el panel de Algo Contigo, ¿cuál es el balance de tu evolución en el programa?

-Yo creo que hubo una evolución. El lugar y la libertad que me dieron ellos siempre fue la misma, pero yo siento que he crecido un montón. Me siento más relajada y con más confianza.

-¿Te interesaban los temas que se tratan en el programa antes de incorporarte al panel?

-Sí. Los temas que se tratan en el programa me redivierten. Al principio pensaba que me iba a costar engancharlos para hablar y opinar, pero me acostumbré al toque. Siempre hay una perspectiva personal para aportar, uno nunca queda afuera de nada. Por otro lado, el programa se ha tornado cada vez más divertido y eso es buenísimo.

-¿Cómo te gustaría que avance tu año laboral?

-Si se mantiene estable ya es un montón. Me encantaría que también surgieran cosas nuevas y siguiera la posibilidad de hacer más teatro, pero en mi trabajo encontrar estabilidad es lo más importante.

-En el programa revelaste que acabás de superar una separación, ¿cómo fue ese proceso?

-Siempre es difícil. Hacía nueve años que estaba en pareja, y es más difícil con un nene de dos años de por medio. También se complica por las relaciones en común, los amigos, la familia. Uno carga con un montón de cosas. Pero cuando uno se enfoca en su relación, se da cuenta de que si bien es superdoloroso, si todo está claro hay que tomar la decisión y listo.

-¿Cómo estás ahora anímicamente?

-Estoy bien, tranquila. Priorizo a Dante, mi hijo, y quiero enfocarme mucho en mi carrera. Yo sufrí mucho y fue un proceso muy doloroso, pero cuando pase raya va a ser positivo. Estoy tranquila, en armonía.

-¿Hubo algún motivo concreto que haya llevado a la ruptura?

-No hubo nada concreto, ni un engaño, ni una mentira. Lo que pasó fue muy honesto. Charlamos sobre lo que nos pasaba desde el cariño y el respeto. El tiempo a veces es macabro, y sostener una relación por años no es nada sencillo. No quisimos estar en algo que no nos haga vibrar todos los días. Uno a veces tiene que parar y pensar si quiere seguir en ese lugar o no, o tomar la distancia necesaria para reconquistarse. Yo no sé si nunca más vamos a volver a estar juntos, pero ahora no estaba funcionando. El oxígeno nos va a hacer muy bien, y que pase lo que tenga que pasar.

-¿Cómo trataron el tema con Dante, el hijo de ambos?

-Intentamos no cambiarle la rutina, que siga yendo al mismo jardín, y siga en su casa con su cuarto. Hacemos lo posible para que el cambio sea lo menos brusco y dramático posible. Los dos estamos casi el mismo tiempo junto a él y lo cuidamos mucho. Cuando empezó este proceso, hablamos y le explicamos lo que estaba pasando. A pesar de que es chiquito y todavía no maneja sus emociones, entiende todo y nosotros consideramos que planteárselo iba a ser lo mejor. Le dijimos que mamá y papá siguen siendo mamá y papá, que lo adoran, pero ahora ya no están más juntos. Obvio que le pasan cosas con esta situación y en este último tiempo estuvo más mimoso.

-¿Te han llegado muchos mensajes o propuestas después de hablar sobre la separación en el programa?

-Alguno ha mandado alguna bobada por Instagram, y otra gente me hace llegar su buena onda porque entiende lo difícil que es el proceso de una separación. Pero si vos me preguntás si apareció alguien con intenciones claras de “levante”, te digo que no. No pasó.

-Tras la separación, ¿has concretado alguna salida con alguien?, ¿has ido a tomar una cerveza, por ejemplo?

-No, para nada. Pretendo estar un largo tiempo sola. Todavía no tengo interés de tomar una cerveza con nadie.

-¿Y un vino?

-Prefiero la cerveza (risas).

-En Algo Contigo también comentaste que te realizaste una cirugía estética, ¿cómo tomaste esa decisión?

-Cuando terminó el proceso de amamantar a Dante, estéticamente la zona quedó como delgada... Yo nunca había pensado en hacerme las lolas, pero se me dio la oportunidad y me animé. Conocí a la Dra. Florencia Barreira, y enseguida nos entendimos. Me operé y quedé muy feliz con el resultado. De todos modos no juzgo a quienes se quedan con las marcas después de amamantar porque es el producto de un proceso hermoso.

-¿Cuál fue tu primera impresión cuando viste el resultado al salir de la operación?

-Me impresioné un poco (risas). Al principio fue difícil porque tenía mucha hinchazón. Lograr que baje la inflamación es algo que lleva tiempo, no deja de ser una cirugía estética... Y más allá de lo estético, adaptarse emocionalmente a un cambio brusco en el cuerpo de uno tampoco es algo fácil. Ahora que ya pasaron unos meses me siento bárbara.

-¿Cómo te sentiste en tu primera producción de fotos al desnudo?

-Muy cómoda. No me costó porque se hizo con un equipo de profesionales con una mirada superartística. La idea era mostrar algo lindo, sexy, y que se vea una mujer con la que me sienta representada.

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