ENTREVISTA

Lucía Sanguinetti, la nieta de Sanguinetti que abrió un espacio sobre mascotas en televisión

"Me gusta acompañar a mi abuelo, pero no milito ni hago política. Mi vida va para otro lado", asegura la experta en animales y nieta del expresidente que debuta en televisión.

Lucía Sanguinetti. Foto: Leo Mainé
Lucía Sanguinetti. Foto: Leo Mainé

Especialista en adiestramiento animal, Lucía Sanguinetti (31 años) inauguró un espacio sobre mascotas en Día a día (VTV), donde da tips de educación para perros y gatos. Practicó equitación y desde siempre sintió debilidad por los perros. Su actual compañeros, Coco, sufrió un accidente por lo que perdió sensibilidad en sus patas traseras, lo que lo convirte en un animal que requiere cuidados especiales. “Básicamente, mi vida gira alrededor de él”, confiesa la nieta del expresidente Julio María Sanguinetti e hija del exdiputado Julio Luis Sanguinetti. A pesar de esta impronta familiar, Lucía descarta la actividad política. “Hay tener mucha fortaleza de carácter y siento que soy demasiado sensible como para eso. A mi abuelo lo idolatro porque con 86 años tiene una entereza increíble”, asegura.

-¿Cómo surgió en vos la vocación por los animales?

-Pienso que desde que nací. A los 6 años comencé a hacer equitación así que mi conexión fue primero con los caballos y también con los perros. En mi casa siempre había perros. A los 18, cuando había que decidir una carrera para hacer, pensé en veterinaria pero luego lo descarté. Estudié muchas cosas: comunicación, secretariado… hasta que descubrí el adiestramiento. Empecé con caballos y luego me formé en Argentina con perros y gatos.

-¿Y laboralmente cuáles fueron las primeras experiencias?


-Comencé con una guardería de perros que también incluía el adiestramiento. A eso me dediqué durante cuatro o cinco años, me encantaba pero me resultó agotador. Era un trabajo de 24/7. No había días libres y cuando más trabajaba era cuando la gente se iba de vacaciones. Después puse una empresa que importaba accesorios para mascotas. También aprendí y disfruté pero en el fondo lo que quería era hacer lo que estoy haciendo ahora, vinculado a la difusión. Porque mucha gente, de forma espontánea, se me acercaba a pedirme asesoramiento y a mí me encantaba dar tips de educación, bienestar animal y tenencia responsable. Eso es lo que hago en Día a Día (VTV). Agradezco que me hayan convocado.

-¿Cuál es el principal mensaje que te parece necesario dar?


-Cambiar el chip de las personas en cuanto al cuidado y el manejo de los animales. Hay mucha desinformación y la gente piensa que se debe educar a perros o gatos en base al castigo cuando en realidad, es mucho más efectivo el reforzamiento positivo. Eso no solo evita los problemas de comportamiento, sino que viven en paz y armonía el vínculo con los humanos.

-Comenzaste hace tres meses, ¿cómo te sentiste en el debut?

-Con nervios. La televisión me daba miedo por un tema personal viste de timidez o de sentir que quizás me iba a equivocar o a no ser clara. Sin embargo, fue soltarme y las cosas fluyeron. Cada semana planteo un tema y además, hacemos convocatorias a la audiencia para que formule sus preguntas e inquietudes. El equipo de VTV es fantástico y ayudó mucho a que los nervios iniciales no fueran un problema.

-Tu perro, Coco, no tiene sensibilidad en las patas traseras luego de un accidente. ¿Cómo ha sido tu historia con él?


-Coquito es un perrito especial. Lo traje a casa con dos meses, con la idea no solo de tenerlo como mi perro sino para hacer una dupla de trabajo. Tenía la idea de hacer videos de adiestramiento con él. A los tres meses y medio, sin embargo, salía de mi casa y se escapó, por su inquietud de cachorro. Lo atropelló un auto y perdió la sensibilidad en sus patas de atrás. Empezó un proceso horrible, muy largo y tedioso para los dos, que incluyó dos meses de reposo absoluto para que soldara la fractura de la columna. Luego vino fisioterapia y la adaptación a un nuevo cuerpo. Después llegó la pandemia. Fue terrible: el perro estuvo seis meses sin salir, justo en la primera etapa de su vida, cuando los perros absorben su parte de socialización con otros perros y con otras personas. Para mí también fue terrible; me mató emocionalmente, pero él fue todo lo que yo necesitaba para poder hacer frente a lo que se en cuanto a los cuidados. Él, con su fuerza de voluntad y energía, me sacó del sillón del llanto y la victimización. Hoy es un perrito feliz totalmente. No volvió a sentir sus patas atrás pero camina con las patas delanteras y cuando salimos usa un carrito. Vamos todos los días a la playa y los dos naturalizamos la situación. Ahora me parece raro ver perros con cuatro patas.

-¿Todavía requiere cuidados?


-Sí, le tengo que vaciar la vejiga y los intestinos porque retiene mucho líquido, lo que le puede hacer daño eventualmente. Cada cuatro o cinco horas tengo que estar encima del perro, por lo que siempre estoy yendo y viniendo. En las noches le pongo pañales. Diría que mi vida gira en torno a él. Pero siempre pienso que por algo me tocó a mí. Por alguna razón Coquito llegó a mi vida y sabía que yo lo podía cuidar bien. Creo que lo hago bastante bien.

-Sos nieta de Julio María Sanguinetti, ¿nunca te interesó la política para tu vida?


-No. Obviamente en mi casa la política es tema diario. Me gusta acompañar a mi abuelo cuando puedo, pero no me meto a militar ni hacer política. No forma parte de mi vida. Acompaño, pero mi vida va por otro lado.

-Sanguinetti es un muy buen comunicador, ¿no te dio consejos para tu espacio televisivo?

-Sí, él es un crack en la oratoria y me ha dado muchos tips, incluso de postura ante cámara. Mi abuela también (Martha Canessa) y mi padre (Julio Luis Sanguinetti). Todos han tenido cierta exposición y me ha servido mucho tenerlos al lado apoyándome

-Por estos días ha sido polémico el decreto que autoriza la caza nocturna de ciertas especies, ¿cuál es tu visión?


-Sobre esto tengo mi posición. No me gusta la caza en general. No me parece una actividad necesaria a esta altura del desarrollo de la especie humana. No entiendo esa necesidad de ciertos humanos de cazar animales. Así que no estoy de acuerdo con esta medida, ni con la caza en general. Ya firmé la petición para revisar esta medida y lo compartí en redes sociales.

-Tu abuelo fue dos veces presidente y es una figura de primera línea de la política. ¿Eso no te genera que muchas veces estés hablando o debatiendo sobre política?

-Sí, mucha gente me hace preguntas, lo que yo entiendo. Pero el político es mi abuelo. Yo intento mantenerme un poco al margen. Mi papá fue diputado también. Pero lo mío es solo acompañar. Nunca me tentó la actividad política. Creo que hay que tener mucha fortaleza de carácter y siento que soy demasiado sensible como para eso. Hay que estar dispuesto a recibir un montón de críticas o insultos. Yo idolatro a mi abuelo porque tiene una entereza increíble. Hoy, con 86 años, trabaja todo el día y te diría que hace más cosas y tiene más energía que yo, con 31. Es impresionante.

-A partir de las últimas elecciones volvió a la palestra luego de algunos años más tranquilo…

-Sí. Se puso la camiseta del partido y sintió el compromiso de salir a la cancha y pelear por el partido. Me parece admirable que a su edad lo haya hecho. Recorrió el país y eso lo hizo muy feliz. Le gusta mucho trabajar.

-¿Tiene perro?


-Sí, con mi abuela adoptaron un perro, que se llama Martín. Tiene 10 años y es lo más divino que hay.

-¿Hay razas naturalmente agresivas, como el Pitbull, Doberman y otros?


-En las mezclas de razas que hace el ser humano, hay factores genéticos que potencian estas conductas pero en realidad todo depende de la educación que le demos al perro. Un pitbull puede ser lo más santo del mundo, pero depende de nosotros y lo que generemos a través de la educación.

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