Cuando un camionero se cruza con Marcela Kloosterboer (Isabel en la tira Valientes), no apela al repertorio de piropos bajos. Al contrario: frena, la mira y le dice: "Linda" o "me quiero casar con vos". Por lo menos así lo cuenta la actriz en entrevista a la Revista de La Nación. Cuando le preguntaron por ella a Eleonora Wexler, compañera de camarín y su hermana Juana en la ficción, respondió: "Si bien es un poco más chica que yo, es madura y tiene un humor ácido muy divertido". Y Mariano Martínez, que como Segundo la pretende en la pantalla, pero que fue pareja de Kloosterboer en la vida real, contestó: "Ya hace mucho que nos conocemos y hemos trabajado el año pasado en (la obra) Closer. Si estamos hoy por hoy haciendo Valientes es porque está todo más que bien, pese a que somos ex novios. Es una gran persona, una gran actriz, y es todo muy relajado como pasa con el resto de los compañeros".
A los 25 años y después de la ficción infantil Amigovios, su pasaje por Mi familia es un dibujo y más acá, Son amores, Lalola y El tiempo no para, Marcela Kloosterboer se ganó un protagónico en Valientes y también entre sus compañeros y en la gente. Es de los personajes más recurrentes de la tira y de hecho, su escena de "la primera vez" con Enzo (Gonzalo Heredia) midió 27 puntos de rating en Argentina, el mayor que ha conseguido la tira hasta al momento.
Pero la imagen de Kloosterboer -y de Isabel- apenas roza la cuestión sexual: nunca hizo un desnudo ("En TV, casi seguro que no lo haría. En cine o teatro, puede ser") y no aparece con escotes más allá de la raya. Su belleza pasa por una cuestión más natural y ella, consciente de esto, actúa como tal: casi sin maquillaje y con un personaje que se muestra comprensivo, dulce, sutil, inocente, con carácter... Isabel, en el imaginario, es de las chicas que integrarían el catálogo de mujeres "para casarse". O como dice que hacen los camioneros, dedicarle un disparate sería un crimen. Quizás el insulto que más le quepa para muchos (y muchas) es el que ha usado Yesi (Luciana González Costa) una morocha ardiente que, celosa por el amor de Segundo, le ha definido en la tira como "una mosquita muerta".
¿Y la verdadera Kloosterboer, en qué se parece a Isabel? "En algunas cosas. Ella es muy temperamental y yo también. Tiene su carácter y las cosas claras. Quiere ser independiente, no vivir de su papá. En esas cosas puede ser que nos parezcamos", contestó la actriz al diario Clarín. Kloosterboer vive sola, tiene auto propio, es vegetariana desde los 8 años y está de novia con un jugador de rugby del que no dice ni el nombre. Además de Martínez, fue también pareja del tenista argentino Gastón Gaudio y del actor Nicolás Cabré. Cuentan que es de las chicas más pretendidas del ambiente argentino. Empezó en los medios a los 12 y desde entonces no ha parado. Su mejor amiga: Agustina Cherri. "Hablamos todos los días", cuenta.
¿Cirugías? "No, es todo mío. La verdad es que no me gusta cómo quedan las caras con cirugías, y si tuviera algún complejo con el cuerpo me operaría. Ahora soy muy chica, pero igual a los cuarenta no voy a estar llena de bótox", responde en la entrevista para La Nación.
La actriz se define además como un ser de televisión. Ha tenido alguna experiencia en teatro y también en cine con la película Roma, pero declara que le gusta la pantalla chica. "No pienso que en el futuro vaya a dejar la televisión para dedicarme al teatro. Me gusta la tele. La paso bien. Me da oficio. En estos años, aprendí a estar atenta al micrófono, aprendí a manejarme con las cámaras y con las luces. En la televisión se gana mucho oficio. La tele te enseña dónde tenés que pararte. Sentís la cámara".
Vaya si es cierto: tanto ella, como el resto del elenco de Valientes graban 10 horas por día, 30 escenas por jornada. "La pasamos chusmeando todo el día y siempre nos retan para que vayamos a grabar", define la actriz el día a día de las grabaciones.
Con todo, su experiencia en cine, con la dirección de Adolfo Aristarain, la marcó: "Me enseñó la sutileza, que es lo que más me gusta de la actuación", asegura. Quiere volver a trabajar con él. Otros referentes: Julio Chávez ("un actor que es una clase de teatro en sí mismo") y Rodrigo de la Serna.
"¿Sos tan "buenita" en la convivencia con un novio como parecés?", le preguntó Any Ventura para La Nación. Y la actriz responde: "No sé. Nunca conviví, pero igual tengo mis rollos. Mis humores son cambiantes. Pero tendría que convivir para poder contestarte".
Seguramente, el imaginario también le atribuya el deseo de casarse de blanco, en el altar, pero la Kloosterboer verdadera lo desecha: "Me gustaría casarme, pero no estoy muy de acuerdo con la Iglesia".