ENTREVISTA

Jorge Traverso: La vida en un alto en los medios

El periodista está en juicio con Canal 10 luego de su abrupta salida en el año 2014. Se espera el fallo en breve.

Jorge Traverso.
Jorge Traverso.

El periodista lleva un año y medio fuera de las pantallas y micrófonos, luego de su programa en VTV y de la mañana en Radio Rural. Dedicado a talleres y a la escritura de un libro, Jorge Traverso sigue con las ganas intactas de volver al ejercicio activo del periodismo. Ha recibido algunas propuestas de radio o de TV pero no le resultaron satisfactorias. Descarta de plano el camino de algunos colegas que dejaron la profesión para dedicarse a la política. Opina sobre la primera campaña electoral en democracia que no lo tiene como entrevistador de los candidatos y también de Blanca Rodríguez y su lugar en la opinión pública mientras Mario Bergara se consolida como candidato. “Me parece injusta la discusión porque a Blanca la conozco como una persona honesta”, dice.

-Hace un año y medio finalizaron sus últimos proyectos en los medios, en concreto en VTV y Radio Rural. ¿Cómo lleva este tiempo fuera de la comunicación tradicional?

-Bien. Soy un tipo activo. Me gusta seguir trabajando y aspiro a seguir haciéndolo. Este año y medio me ha permitido tiempo para introducirme en cosas nuevas e ir observando cómo está el panorama de los medios, no solo en Uruguay, sino a nivel general. Es un momento difícil pero al mismo tiempo apasionante. Y como no hay antecedentes de algo que haya sacudido tanto a los diferentes medios, uno debe estar muy atento. He asistido a conferencias aquí y en Buenos Aires y hay un marco de incertidumbre muy fuerte pero también de ideas interesantes.

-¿En este tiempo recibió propuestas para regresar?


-No tuve ninguna oferta de televisión. Tampoco toqué ningún timbre. Solo hubo una productora que conversó conmigo a modo de sondeo pero luego el proyecto se evaporó. De radio sí hubo algunos ofrecimientos pero eran para proyectos insatisfactorios o que no estaban en la línea de lo que me gustaría hacer. Desde el punto de vista formal, además, se me proponía crear una empresa alrededor mío, algo que no estoy dispuesto hacer. Lo hice en su momento pero hoy no me gustaría trabajar en esas condiciones que son, lamentablemente, las condiciones con las que trabajan muchas radios, salvo las profesionales que serán 6 o 7 y que contratan a los profesionales, no los hacen crear empresas.

-¿Cómo se reparte hoy su tiempo?

-Disfruto mucho de levantarme temprano. Preparo los cursos porque me dedico a hacer media training para empresarios y soy coordinador de un ciclo llamado Contadores de historias. Veo poca televisión, escucho poca radio. Leo mucho. Es un día más relajado al que tenía cuando me desempeñaba con las urgencias de la agenda noticiosa.

-¿Qué es “Contadores de historias”?

-Es un club de afinidad, no un curso. Se invita a un grupo de personas para asistir todas las semanas a encontrarse con gente que ha contado o cuenta historias. Recibimos a actores, escritores, pintores, bailarines... gente relacionada con el arte de narrar o personas que en la vida real ha protagonizado historias removedoras. Estoy en la presentación y muchas veces cuento yo las historias.

-Hace un tiempo manifestó su intención de escribir un libro...

-Está en eso... escribo a mano y está bastante avanzado. Escribí mucho tiempo; de hecho mis comienzos fueron en la prensa escrita. En aquel tiempo yo era muy rápido para escribir pero hoy me ha costado recuperar la gimnasia de escribir. Ahora puedo decir que tengo, como decía Manuel Martínez Carril, “la muñeca floja”. Que puedo pensar y trasladarlo a palabras con velocidad. Estoy con eso. Es un libro de vivencias, viajes, entrevistas, personas, anécdotas o situaciones que he vivido y me parecen rescatables para compartir. Se inscribe dentro de esos libros que están compuestos por piezas que tiene la necesidad el autor de desarrollar. También estoy escribiendo un segundo libro sobre la entrevista como género. Pero eso será después y será más teórico y desarrollando lo que significa hoy el diálogo, cuando vivimos en un mundo donde nadie se escucha.

-Escribe a mano...

-Sí, manuscrito. Luego paso a la computadora. Pero al comienzo siento que de esa manera es más mío... tengo más dominio sobre las palabras o la armonía del texto.

-¿Tiene título el libro?

-No tiene. De todos modos, los títulos no hay que decirlos antes de que el libro salga. Así que si lo tuviese, no lo diría. Se inscribe en un periodismo narrativo. Aunque no es un libro de memorias, hay entrevistas y crónicas de viaje, como por ejemplo cuando estuve en el lugar donde estaba el búnker de Hitler u otros sitios de Berlín, que me parece la gran ciudad europea en estos momentos. También reflejo cosas de un pasado algo lejano, como una ceremonia de los Oscar a la que asistí. De algún modo, es un raconto de las ciudades, situaciones o personas que conocí, al menos parcialmente, gracias a la profesión de periodista.

-Es un año de elecciones. Quizás sean las primeras desde la vuelta de la democracia en que no haga entrevistas a los candidatos...

-Puede ser... Pero es lo que menos me interesa, en realidad. La campaña tienen su desarrollo y no me inquieta que haga entrevistas o no. No me genera ninguna frustración no hacerlo. Es una campaña bastante especial. Porque en esta oportunidad hay una fuerza política, que es la del gobierno, que no las tiene todas consigo. Hay una insatisfacción general que se ha prolongado y agudizado y creo que pone las cosas en un panorama diferente para el partido gobernante del que tenía en el pasado. No he escuchado grandes ideas de ninguno de los partidos. He visto algunas imágenes que me siguen sorprendiendo; candidatos que se tiran al piso o bailan en situaciones absolutamente forzadas que a uno le hacen preguntar hasta dónde profundizamos a la hora de elegir un candidato para gobernar el país.

-¿Es más importante la imagen que el ser?

-Parecería que sí. Y lo más importante, que es la confrontación de ideas, no se ha dado hasta el momento. Quizás ocurra en este último tramo.

-¿Cuál es su visión del surgimiento de nuevas agrupaciones y candidatos, como el caso de Guido Manini Ríos?

-Soy demócrata y creo en la alternancia de los partidos. Creo que todos los pensamientos políticos que anden girando por allí deben tener representatividad o por lo menos intentarlo. Todas las ideas tienen el derecho de ponerse a prueba con la ciudadanía. Prefiero las ideas expuestas que las ideas ocultas. Estas últimas suelen ser más peligrosas.

-Se han dado casos de comunicadores, como Gerardo Sotelo o Mónica Bottero que han pasado a filas de un partido político? En su caso, ¿lo ha pensado?, ¿se lo ofrecieron?


-No es para mí. Yo soy periodista. Ellos también lo son pero en este momento hicieron un alto. Tomaron decisiones, se identificaron y se lanzaron a la política. Me parece muy honesto de su parte, pero implica abandonar el periodismo, al menos circunstancialmente.

Jorge Traverso se despide de Blanca Rodríguez en 2013.
Jorge Traverso se despide de Blanca Rodríguez en 2013.

-¿Cuál es su visión de la discusión que hubo respecto a la posición de Blanca Rodríguez una vez que su compañero Mario Bergara anunció su candidatura en las internas y ahora lidera un espacio dentro del Frente Amplio?

-Que no parece justo poner en tela de juicio a Blanca, a quien conozco como a una persona honesta. Me parece injusto que una persona que empezó a desarrollar una tarea mucho antes de iniciar su vínculo afectivo, tenga que dejar luego la profesión porque su vida sentimental está unida a una persona que se dedica a la política. Nunca lo hablé con Blanca pero me parece que ella es una profesional de toda la vida. Es muy difícil que alguien abandone algo a lo que le ha dedicado su vida por una circunstancia de esta naturaleza. También comprendo que es un hecho opinable para algunas personas. He marcado esta posición delante de alguna gente y algunos de ellos han remarcado cierta incompatibilidad o que la candidatura de Bergara no la aleja a Blanca de cierta sospecha de parcialidad. Discrepo. Ben Bradlee, el editor del Washington Post en la época del caso Watergate, fue asesor de Kennedy. Que yo sepa, Blanca nunca ha sido asesora de nadie. Ha seguido haciendo su vida y su trabajo con total prescindencia de lo que lo hiciera Mario Bergara. De todos modos, esto es algo muy personal y así como ella no participó de mi decisión cuando no me puse de acuerdo con Canal 10, creo que esta es una decisión suya, personalísima. Pero mi opinión es esa. Me he preguntado: “Y si yo me enamoro alguien que es candidato, ¿qué hago? ¿Tengo que dejar el periodismo?” Me parece injusto.

-Fueron compañeros más de 20 años en Subrayado, ¿siguen en contacto?


-Hace unos meses que no nos conectamos. La última vez hablamos por teléfono pero más que nada de cosas personales, de la familias. No abordamos temas de la profesión.

-Con Canal 10 está en juicio desde hace cuatro años, ¿en qué fase está el litigio?


-Estamos en una etapa que espero sea la final. El juicio se desencadenó por razones sobre las que no quiero dar detalles. Lo que ocurrió es que después de 20 y pico de años como funcionario no me puse de acuerdo con Canal 10 en un contrato que me ofrecieron. No es que me echaron ni nada eso. Me ofrecieron un contrato de tres años y ese contrato no me satisfacía en un aspecto que era muy importante para mí y no era el económico. Nos pusimos muy fuertes las dos partes y decidimos desvincularnos en 2014. El recuerdo que tengo fue la última etapa de Hablemos que el propio canal lo promocionaba como el programa periodístico más visto del año. El final fue abrupto porque no llegó a empezar la temporada pero grabamos algunos programas que no salieron al aire. Era un momento de tránsito y de cambios en el canal y esas cosas promueven ideas nuevas.

-¿Cuál es la expectativa respecto al juicio?


-Que está por terminar. Supongo que a fin de año o comienzos del año que viene, la jueza emitirá su fallo. Ya llevamos cuatro años.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)