“Soy bastante adicta al trabajo y no le he dedicado tiempo al amor", confiesa la joven promesa de la comunicación.
Inés Pereyra siempre le gustó la comunicación, pero “no le tenía respeto” a la carrera universitaria. Prefería desempeñarse en sus trabajos vinculados a lo organizacional hasta que se animó a emprender la licenciatura y se enamoró del periodismo. Antes de darse cuenta, ya estaba frente a cámara en un programa de Maroñas y un año más tarde en la conducción de Olas y Vientos, el ciclo de deportes extremos de Monte Carlo Tv. El broche de oro de su licenciatura lo pondrá este año cuando presente la tesis, en la que eligió rendirle un homenaje a su abuelo en forma de documental. “Es una figura pública, y mucha gente con la que trabajo no sabe que yo soy su nieta”, advierte tímida. Se trata del caudillo nacionalista Carlos Julio Pereyra. La nueva cara de los medios se confiesa en Sábado Show y dice no tener tiempo para el amor: “Quiero crecer en mi trabajo y vivir de lo que me gusta”.
—¿Cómo llegó Olas y vientos a tu vida?
—Un amigo me dijo que le había pasado mis datos a unos chicos que estaban buscando a una comunicadora joven y fresca para un programa nuevo. Ahí me contacté con ellos, y fui un día a la rambla donde estaban cubriendo triatlón. Me dijeron que hiciera una prueba de cámaras, y me puse a hablar de la competencia. A la semana me llamaron para empezar a trabajar. El programa está buenísimo: mezcla buenas imágenes con buena música, y es un grupo divino. Tiene eso que nos encanta a los periodistas, la cuestión de meternos en un lugar que no conocemos y cuanto más descubrimos más nos gusta.
—¿Qué descubriste en el programa?
—Estuvo muy bueno acercarse a gente más joven que uno y conocer cómo funcionan las tribus urbanas de cada deporte. Aprender sobre deportes que uno no tiene idea también es muy interesante.
—¿Cómo es tu vínculo con los deportes extremos?
—Me gustan mucho los deportes de altura: trekking, hiking, lo que tiene que ver con montañas que no hay acá. Eso me encanta, ahora me voy a hacer el Camino del inca. También me gusta lo que tiene que ver con el aire, como ala delta, parapente, y siempre tuve ganas de hacer paracaidismo.
—¿Te sorprendió que hubiera material suficiente para un programa sobre deportes extremos en Uruguay, algo que suena bastante inusual?
—Sí, pero me di cuenta de que hay mucho público para eso. Y hay bastante para hacer, cada vez se practica más surf y skate. Es genial que los jóvenes se sigan vinculando a los deportes y ocupando así su tiempo libre.
—El programa se emite los lunes al término de Telenoche tercera edición y han llegado a salir al aire muy entrada la madrugada, ¿han tenido reparos con respecto al horario?
—El tema del horario es complicado. Las empresas para apoyar con publicidad quieren estar en horarios que les sirva, y eso dificulta mucho las cosas. Además, en la televisión uruguaya no hay horarios muy estables, depende del día. Yo igual estoy contenta con Monte Carlo porque nos abrió las puertas y estamos al aire hace más de un año con toda la fuerza.
—¿Han planteado alguna disconformidad con el horario?
—Sí, luchamos para mejorarlo pero no tuvimos suerte. Me da pena por los niños, porque hay muchos que siguen el programa, sobre todo en verano, y si sale muy tarde no lo pueden ver.
—También debutaste en radio hace tres meses acompañando a Daniel Alejandro en El tren de la noche (Monte Carlo). ¿Te gusta su estilo de periodismo?
—Sí, me encanta cómo sale en radio. Él puede dar mucho más de lo que se ve en televisión. Ahí vende un personaje frío y peleador, y en realidad es muy distinto. Tiene un estilo jugado, que le permite dar primicias en Algo Contigo, pero en radio tiene más espacio para lucirse. En El tren... demuestra que es un hombre muy informado que sabe mucho de historia y actualidad.
—¿Qué se puede saber de tu situación sentimental?, ¿estás de novia?
—No, estoy soltera hace mucho tiempo. Soy bastante adicta al trabajo y no le he dedicado tiempo al amor. Busco crecer en mi trabajo y poder vivir de lo que me gusta.
—¿Aparecieron muchas propuestas románticas después de estar en los medios?
—Y un poco sí (risas). Siempre con respeto y educación, y uno agradece las cosas lindas que le dicen. No va más que eso. También han aparecido algunos muertos… (risas).
Marca de sangre. A Inés le apasiona la comunicación, y en un futuro le gustaría embarcarse un proyecto para niños, cultural o incluso una revista nocturna. "También me encanta el periodismo político", apunta, aunque señala que en ese rubro "está marcada": La joven comunicadora es nieta del histórico líder nacionalista Carlos Julio Pereyra. "A mí no me limitaría para trabajar, pero no sé cómo lo podría tomar el público", reflexiona sobre la posibilidad de un ciclo político en televisión.
No se siente cómoda con la etiqueta de "la nieta de", pero su interés por los documentales y cariño a su abuelo pudo más, y como tesis para su carrera realizó un documental sobre la vida del reconocido Carlos Julio. "Pero no es algo político partidario; es una historia de vida que podría ser la de cualquier abuelo", advierte. La película lleva el nombre Detrás del traje y se estrena en diciembre.
Al ser consultada sobre si le gustaría tener actividad política en un futuro, Inés finaliza categórica: "No, lo mío va por el lado de la comunicación".
Completa.
Además de deportes extremos en Olas y vientos, Inés se anima al Turf como conductora del ciclo Más Hípica en Maroñas, donde también realiza las locuciones. Estudió comunicación, diseño de sonido y producción de espectáculos.

conduce "olas y vientos"