Se define como muy inquieta y siempre está buscando algo nuevo para hacer. Gabriela Fumía es actriz, comenzó a formarse en los noventa en grupos de teatro independiente, después como actriz de audiovisual en la Escuela de Cine, también es locutora, ha hecho infinidad de comerciales y sobre todas las cosas, es muy graciosa. Mañana en Undermovie estrena Desencadenada, un show de stand up donde no se guardará nada: ginecólogos, amistades, amores y hasta cumplir en Navidad serán los temas a abordar.
Tiene un bagaje de más de 20 años en obras de teatro para niños, adultos, cortometrajes y alguna película. En los últimos años ha estudiado mucho el teatro psicofísico y performance, y además da clases de teatro para personas mayores desde hace más de 10 años.
También ha trabajado en muchas publicidades donde se ha empezado a ver más su cara.
“Soy muy inquieta y siempre estoy interesada en continuar formándose. Creo que la formación continua es muy importante, porque van cambiando las modalidades de actuación como de filmación, también cambian las realidades y se abre más el campo laboral. Es muy esforzado todo lo independiente, pero finalmente da frutos”, comenta Gabriela Fumía.
“En esta cuestión de inquietud que tengo, también estudié stand up con Diego Vignolo, Adelina Perdomo y María Rosa Oña y después me conecté con Ernesto Muniz porque venía con un material autoreferencial que venía elaborando. La pandemia fue un parar para meterle a eso y ahora salió“, dice Fumía que mañana estrena unipersonal en Undermovie.
—Estrenás tu nuevo unipersonal Desencadenada. ¿Qué significa?
—Estoy desencadenada, ya tengo 55 años y así me siento, desencadenada de un montón de cosas que uno hace en la vida por el deber ser, o por querer complacer a los demás. Esta cuestión que nos pone la sociedad que tenés que ser perfecto en todas las áreas y no defraudar a nadie. Llega una edad en la que te das cuenta que eso no es así, y que tenés que ser vos misma. De eso va el show, de ser yo misma.
—¿Es una sola función que vas a hacer, o hay planes de seguir?
—En principio es la función del 5 de noviembre para la que quedan pocas entradas y se sumó una segunda, el domingo 12 de noviembre, también a las 20.30. La idea después es salir a hacer gira por el interior.
—Si bien somos un país chico, al interior no suelen llegar este tipo de espectáculos.
—Exactamente. Aparte en el interior la gente está muy ávida de teatro, de espectáculos, de arte, y te reciben increíble. La ventaja que tiene un unipersonal es que no hay grandes escenografías para llevar, y es más accesible.
—Decías que lo habías empezado a escribir en la pandemia, pero lo estrenás ahora.
—Es que hay cosas que tienen un tiempo para madurar. Este unipersonal todavía no estaba pronto desde el punto de vista del contenido y desde mi como intérprete. Lo que va a suceder en el escenario es que se va a reflejar lo que es una comedia en primera persona pero también todos mis años de actriz ahí. A partir de Solo para mujeres que fue una comedia de Gerardo Tulipano que hicimos con Vicky Ramos le empecé a tomar el gustito a la comedia. Me gusta mucho hacer reír a la gente, es muy lindo lo que sucede con el público. Me copé y por eso voy a hacer Desencadenada.
—Sos actriz y has hecho de todo, ¿qué significa la risa para vos?
—Ninguno de los géneros es fácil, porque lograr emociones y que la gente se vaya para el lado de lo que no es gracioso tampoco es fácil. Lo que me gusta no es hacer reír por hacer reír, que la gente pase bien pero que también se queden pensando en lo que voy a decir. Creo que como mujer tengo muchas cosas para decir, y también tengo muchas cosas para decirle al público masculino y a la gente que tiene menos de 50 años. Por eso es para todo público. Hay cosas que me gustaría que los hombres supieran que, al menos me pasan a mí como mujer de más de 50, y cosas que me gustaría que los menores de 50 supieran que nos pasan.
—¿Algo que se pueda adelantar?
—Vamos a hablar de mi desavenencia con los ginecólogos, de las aplicaciones que se llaman “Apps de citas” pero para mí son “Apps de sexo”. Es que está rarísimo cómo nos vinculamos y qué hacemos con estas formas de vincularnos. Siempre desde el humor. También vamos a hablar de cosas que me sucedieron cuando era niña, algunas cosas que tienen que ver con la patria, los patriotas y las secuelas. Y el haber nacido en Navidad.
—Complicada fecha, de niña era un solo regalo.
—A toda la gente le parece maravilloso y mágico nacer en Navidad. No viene nadie al cumpleaños, y encima si te movés en ómnibus, la quedaste. Cuando pasás determinada edad podés hablar de un montón de cosas que en un momento pueden parecer trágicas, las podés abordar desde el humor. Además tengo la suerte de estar con un grupete de gente amiga y talentosa que están conmigo. Cuando vas creciendo vas viendo los vínculos que generaste, lo que generaste en un montón de gente que hoy es una alegría que me estén acompañando.
—Además de actriz sos locutora, ¿cualquiera puede serlo o se necesita la voz aterciopelada para hablar?
—No precisás esa voz, es complicado ser locutora mujer porque es un medio donde los locutores varones lo tienen bastante copado. De todas maneras no precisás la voz aterciopelada, depende de lo que quieras hacer. Si se te ocurre un programa de radio hot a la una de la madrugada, ahí te pongo esa voz. Creo que todos podemos hacer lo que queramos hacer, simplemente tenés que formarte y ponerle pasión. Es así. Si no le ponés pasión a lo que amás, es difícil. Y eso es lo que la gente recibe. Cuando ven que lo dejás todo en el escenario, y que sos auténtica, ya está. Ojo, el contenido tiene que estar bueno, porque al público no lo podés subestimar. Tenés que preparar un contenido que esté bueno, y Desencadenada está muy bueno.