PABLO CAYAFA | FOTOS: RICARDO FIGUEREDO
La Tele la eligió para cubrir la temporada estival. Tan conformes quedaron con su trabajo en 2012, que este año repitieron la experiencia, y también la recomendaron para ser la movilera de Bien de Verano, el programa de Ángel de Brito. En una temporada a full, Andrea Vila dice `presente` en cada fiesta y evento social, se mete en las casas de los famosos y ninguno escapa a sus preguntas con la cámara de Verano Perfecto. Con un carisma indiscutido, la rubia que ya ganó un espacio en la televisión se confiesa en Sábado Show y afirma: "Para que un chico me guste, no tiene que ser `perfecto`".
"En la primera quincena estamos a full. Es cuando le tenés que poner todo el power porque es lo que en pocos días se termina", plantea Andrea Vila. El contexto en el que se realiza la entrevista le da la razón: el diálogo y la producción fotográfica se llevan adelante entre evento y evento de los que tiene que cubrir para Día Perfecto y Verano Perfecto.
"Cuando te encanta lo que hacés, bancás mucho más los horarios y otras cosas que cuando no", establece sobre una actividad que no le da respiro en los primeros días de enero, aun en una temporada que aparenta ser menos intensa que las anteriores. "Hay menos gente, pero tenemos eventos todo el tiempo e invitados todos los días desde que empezó la temporada. En ese sentido Punta del Este está igual que el año pasado", sostiene.
Andrea conoce Punta del Este desde hace tiempo. Su hermana vive todo el año en el balneario, y a ella le gusta visitarlo también en invierno. "No tiene nada para envidiarle a ningún balneario top del mundo. Tiene glamour, distintos tipos de playas, la calidez de los uruguayos y todo lo que quieras. Es único", describe.
A pesar de que le cuesta, intenta hacerse sus tiempos para realizar las actividades que disfruta: "Cuando haya menos cosas para cubrir, voy a tener más horas específicas para mí, que es fundamental. Me gusta ir a la piscina, a la playa, salir a correr por la rambla, andar en rollers y salir con mis amigas al puerto o a las fiestas de electrónica".
Si algo le gusta más que Punta del Este, es su oficio de notera. "Disfruto muchísimo charlar con los famosos, sobre todo ese diálogo previo que se da antes de salir al aire. Me divierte juntarme con ellos y verlos en otros contextos o ir a sus casas". En la instancia de la entrevista, Andrea se define como "curiosa": "Pregunto cosas que yo también quiero saber. Soy así en la vida, no solamente con los famosos. Siento curiosidad por preguntarles de todo a mis amigos, a mis padres y a todo el mundo, sobre todo a aquellas figuras que vi toda mi vida en pantalla y con las que ahora tengo la posibilidad de hablar".
En Verano Perfecto, Andrea comparte el ciclo con tres figuras consagradas de la televisión como Eunice Castro, Federico Buysán y Patricia Wolf. Al entender de ella, la química es óptima: "Ellos son muy cariñosos y siempre me dan para adelante. Eso es un espaldarazo fundamental".
Trabajar para Argentina no es lo mismo, y al principio, a la blonda comunicadora la preocupaba. Como resultado del trabajo en las tardes de La Tele, el canal la recomendó para convertirse en la corresponsal en Punta del Este de Bien de Verano, el ciclo que conduce Ángel de Brito por la señal Magazine de Buenos Aires. "Los argentinos se manejan diferente en los móviles. Son programas de chimentos que van a mil por hora. Cuando empecé a hacerlos, Ángel enseguida entendió que nosotros nos manejamos de otra manera.
Calentitos los panchos. Sus primeros pasos en los ya clásicos móviles del programa vespertino no fueron con el pie derecho. En la primera semana en Punta del Este del 2012, se tuvo que enfrentar en vivo a una situación inesperada: Pancho Dotto irrumpió en el móvil para manifestar su desacuerdo con las preguntas que la notera les estaba haciendo a sus modelos. Es que Andrea bromeó con la presencia en el balneario del creador de facebook Mark Zuckerberg, que casualmente se alojaba en una mansión vecina a la de Dotto. Ese comentario alcanzó para enfurecer al manager de modelos a tal punto de detener la entrevista en ese mismo instante. Para Andrea, es un trago amargo que hoy recuerda como una anécdota divertida.
-¿Hubo alguna situación que te haya incomodado al aire?
- Un momento de tensión fue cuando Giordano explotó contra la DGI hace un par de días. Otro fue el año pasado cuando pasó lo de Pancho Dotto. Ahí la pasé mal. Me tembló el cuerpo y pensé: "se complicó". A la larga lo ves como algo bueno porque me enfrenté a algo que puede pasar. También en ese momento sentí el apoyo de la producción, que al ser nueva fue fundamental para seguir motivada.
-Cuando mirás el video de aquel episodio, ¿cómo te ves a vos misma?
-Ahora me causa gracia, pero en el momento no me divirtió para nada. Me resulta gracioso ver la imagen de Pancho Dotto llegando en cuatriciclo. Es muy loco y raro. También veo mi cara, y creo que en el momento que llegó no me di cuenta de que estaba con tanta mala onda. Lo entendí recién cuando se sentó y lo explicó con palabras. Me parece divertido que haya una anécdota como esa.
De amores. Andrea está sola, pero con ganas de conocer a alguien que la enamore. Para eso, el físico y la actitud son los pilares fundamentales. Piensa en el matrimonio, aunque todavía sin apuros: "me quiero casar, tener hijos y ser feliz".
-Hoy contabas que te gusta salir al puerto con amigas, imagino que se te acercan muchos chicos a hablarte.
-Sí, pero lo normal a esta edad. Se acercan a mí, pero también a mis amigas. Si me gusta, todo bárbaro, y si no me gusta, no. Eso no cambia. No conocí a nadie en las noches que salí acá.
-¿Qué te seduce de un chico cuando te va a encarar?
-Me tiene que gustar él, no importa la forma de la que venga. Me tiene que gustar físicamente, pero no precisa ser perfecto, sino tener alguna cualidad que me atraiga. La actitud también es importante, aunque depende, porque si me doy cuenta de que está nervioso, me puede parecer tierno y eso también me gusta.
-¿Tenés ganas de estar de novia?
-Tengo ganas de enamorarme, siempre estuve con ganas. Si me llega, lo recibo con los brazos abiertos. Igual llevo bien la soledad porque trabajo de lo que me gusta, y eso hace bien.
-¿Sos de pensar en casarte y tener hijos?
-Sí obvio, lo pienso. Me quiero casar, tener hijos y ser feliz. Todavía soy joven y no me preocupa tanto, pero en un par de años me va a empezar a importar más.