Por: Ximena Aleman
"El metal no es una moda, el que es metalero es metalero toda la vida. Es algo distinto, algo que se siente, se sufre, se vive totalmente distinto para siempre. A mí me pasó cuando conocí a Black Sabbath. Me gustaba Led Zepellin y Queen pero cuando te pega el lado oscuro, te pega el lado oscuro... y me sedujo. Ahí empecé a investigar y después me perdí. Black Sabbath es todo, está todo ahí, todo el metal está en esa banda de hard rock pesado: de ahí salió todo. Ellos son los padres de la criatura. No paré de escucharlos, compré todos los discos y empecé a cambiarlos con amigos y a juntarme con ellos a escuchar música. Eso lo sigo haciendo." Así habla Mario Gallinales. Pero antes de que él hable, hablan sus brazos tatuados, el aro en la oreja, las botas de cuero y el vaquero roto y gastado. Mario Gallinales es rockero, hace rock desde el programa de rock que conduce de lunes a viernes a partir de las 19 hs. en Radio Futura: Rock Boulevard.
-¿Cómo surge Rock Boulevard?
-Surgió en 1999 en la radio Sarandí satelital, iba al mediodía. Yo nunca había hecho aire. Siempre trabajé del otro lado del vidrio como operador y en las grabaciones. Siempre me gustó el rock and roll y siempre escuché. Un día estaba programando y entró una persona, vio que estaba con un montón de discos y nos enroscamos a hablar. Resultó que era uno de los socios que había comprado la radio. Me dijo que yo tenía que tener un programa de rock. Yo le dije que no sabía hablar y me dijo que habíamos estado hablando y que igualmente iba a tener un programa de rock. Para mí era algo impensable, pero salió. Se planteó como un programa de rock porque el tipo era un fanático del rock, de los Rolling Stones, de Jethro Tull y Sarandí satelital iba a tener cambios. Reestructuraron la radio y ahí fue que se hizo la nueva 91.9 y salieron programas como Justicia Infinita y Las cosas en su sitio. Esa radio cambió de formato y se llamo The music one hasta que llegó Disney. Cuando arrancó Petinatti en esta radio, me llamaron para coordinar toda la parte de aire y artística y arranqué haciendo eso. Al tiempo Peti me propuso arrancar con Rock Boulevar, primero fue los fines de semana y después de lunes a viernes. Hoy por hoy, para mí Rock Boulevard es un eterno tributo de programas que yo disfrutaba como Meridiano juvenil, o como Radio rock con Jean Lusteau, o como Rock hasta el mediodía de Enrique Pereira. Esos dos programas eran de El dorado FM y son programas en los que trabajé en grabaciones. También programé Radio rock y un programa que se llamaba Heavy metal. Para mí es como rendir un pequeño homenaje a ellos.
-¿No se acaban los temas de rock en un programa diario que dura cinco horas?
-No. Siempre hay música para pasar. Hemos repetido mucha música, pero siempre hay cosas nuevas o cosas viejas que no pasé. Hoy en día el programa ha mutado en algunas cosas, hay mucha más comunicación que antes no tenía. Se leen muchos sms, la gente participa y programa determinados segmentos del programa. Antes era más estructurado. Pero ahora la gente participa mucho y elige mucho la música.
-¿Ha cambiado el perfil de la música que pasas en estos años?
-No, en realidad siempre fue como un programa de culto, distinto. En realidad la música que se pasa en Rock Boulevard no la pasa nadie, en ninguna radio, en ningún horario. Eso se ha mantenido. Por ahí se ha adaptado a las radios en las que ha estado. Pero siempre se pasaron a los artistas que han transitado por el bulevar: Led Zepellin, Pink Floyd, Iron Maiden, Deep Purpple y siempre se le dio lugar a las bandas nuevas y a alguna cosita comercial. Pero es un programa a través del cual nacieron muchas bandas como Doberman, Snake, Rey Toro, Vinilo. Siempre decimos que este programa es "el boulevard que los vio nacer". Ahora cuando se cumplieron los 12 años pasé fragmentos del primer programa y muchas de las cosas que pasmos ese día siguen sonando: Iggy Pop, Little wind de Jimi Hendrix, Gloria de The Doors.
-¿Cuál es el perfil del oyente de Rock Boulevard?
-Creo que hay varios tipos de oyentes al ser un programa que pasa todo tipo de rock y porque gran parte de mi corazón es de metal, entonces también muchos metaleros lo escuchan. Creo que es un programa que lo escucha gente joven y veteranos como yo. La radio apunta a un público de entre 20 y 40 años, pero yo creo que mi programa lo escucha gente más grande que porque también se pasa rock progresivo, cosas de los `60 y `70 y mucho pibe del metal, porque el programa siempre tuvo su segmento de metal con cosas como Iron Maiden o como Judas Priest. Es un programa fiel y la gente lo sabe.
-¿Cómo hacés para diversificar la música y no caer en reiterar canciones?
-Es bravo, pero la gente te ayuda mucho. A veces llega un mensaje que dice que es la tercera vez en la semana que paso tal o cual banda. Los oyentes se dan cuenta y me lo mandan por sms o te escriben en Facebook o me mandan incluso un mensaje privado y yo lo chequeo permanentemente e incluso llamo a la gente igual. No solo llamo para avisar que se ganaron un premio, también llamo para aclarar las cosas y es mucho más fácil. A mí me gusta darle bola a la gente, siempre lo hice y a veces ellos me hacen ver cosas de las que yo no me doy cuenta. Hay gente que es fiel, que me prende a las 19 hs. y es una religión. Yo siempre les doy bola, siempre. Y a veces me sorprendo porque me piden algo buenísimo que yo incluso me olvidé, gente que sabe muchísimo, que incluso tiene los discos en la casa y que disfruta escuchando el programa y disfruta que lo pasen en la radio. O me recomiendan cosas nuevas. Mi hijo me recomienda cosas que no conozco para el programa y como él hay un montón de pibes que me recomiendan cosas.
-¿Ha cambiado cómo sentís el rock en estos años?
-Mirá, yo me visto así, de remera y vaquero igual que mi hijo. Eso lo sentimos todos igual, los pibes y los tipos grande como yo. Yo sigo sintiendo el rock como siempre, es una forma de vida y de sentir la música de otra manera. Yo lo veo en los pibes y me acuerdo cuando disfrutaba los shows y la música hace 20 años, fue en aquel momento y ahora también. Cuando van los amigos de mis hijos a casa y hacemos un asado y los escucho hablar me preguntan cosas y yo a ellos, es una cosa que tenemos en común, no hay tanta diferencia entre ellos y yo gracias al rock. Los pibes van y hablan conmigo cosas que con los viejos ni en pedo y eso por qué es: es por el rock.