El caretaje y la verdad

por Luis Ventura

¿Hasta dónde hundir el bisturí periodístico? Es la pregunta que la gente y quienes estamos en esto nos hacemos. Porque una cosa es la verdad, pelada, contundente, real y muchas veces descarnada de nuestros ídolos, y otra muy distinta es la información y la puesta en escena que se hace de esas mismas figuras para los medios. En mi casa, mis viejos siempre me enseñaron: "Luisito, tenés que decir siempre la verdad...", entonces cuando aparecen los caretas con sus historias fantásticas tratando de tapar lo que es, lo que les pasa y lo que les puede llegar a ocurrir, yo, la verdad, me muerdo y acato la mentira hasta donde me pueda la tolerancia y las ganas. Porque están los que la dibujan, la maquillan, la cuidan y hasta buscan mi complicidad para que la falsedad camine, funcione y sea creíble. Así leo y escucho que tal programa es un éxito, aunque semanas después lo levanten por falta de audiencia, que Fulanito festejó lleno de felicidad sus 15 años de casado cuando el Señor Fulanito hace meses que tiene salidas infieles con la estrellita de turno y la Señora Fulanito sonríe para la foto pero en el fondo engaña a su marido con el socio del teatro de su esposo. También me muerdo cuando veo en los diarios y en los noticieros del día, el evento solidario en el que la diva o el astro de turno donaron importantes sumas para el pediátrico, el hospital o el geriátrico más necesitado, cuando en el fondo se utiliza el mecanismo para evitar impuestos en sus espectáculos, en sus producciones o para mejorar la imagen del negrero de turno que no blanquea a productores, empleados y asistentes que trabajan a escondidas, sin descuentos sociales y en condiciones lamentables. Por eso, no me hagan hablar, dejenme que mire para otro lado para que no se me retuerzan las tripas.

Es mejor abrir las revistas, los periódicos y los programas en los que disfrutamos que el empresario hotelero Alan Faena está muy contento con el embarazo de Leticia Brédice, que a Yuyito González le va fantástico en Mar del Plata, que Miguel Angel Rodríguez se reencontró con su familia y es muy feliz en Cariló, que Sandro no deja que la prensa supere la muralla de su mansión en Banfield para comprobar su felicidad junto a su ex enfermera María Elena Albornoz, que el empresario Eduardo Constantini es un ejemplo familiar y profesional, que Mirtha Legrand está muy contenta con sus vacaciones en José Ignacio, que Susana Giménez la va a pasar muy bien sola festejando su cumpleaños número 61 en Miami... Caras y caretas fue una legendaria revista rioplatense y yo me despido, hasta el Sábado, Show.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar