Por: Ximena Aleman
La noticia de la separación de Diego Forlán y Zaira Nara para muchos fue sorpresa, para algunos menos fue tema de debate, pero para unos pocos también fue trabajo. Desde Argentina llegaron a nuestro puerto enviados de los programas argentinos de farándula Intrusos e Infama que dieron a la noticia el seguimiento que ameritaba. Así llegó a Uruguay Sebastián Tempone, movilero de Infama a cubrir la noticia junto con el corresponsal que tiene el ciclo en Uruguay, Damián Lomba.
Lomba vivió en Argentina dos años en los cuales fue movilero de Infama. Cuando hace un año, decidió volver, el programa le ofreció quedar vinculado como corresponsal. "Se comparte cada vez más el material de trabajo, cada vez hay más cosas en común. Hoy muchos argentinos vienen a trabajar acá. Y muchos uruguayos van allá. Eso atrae a la prensa de Buenos Aires".
Sebastián Tempone trabaja en el canal América desde hace diez años. Fue movilero de Intrusos y ahora ocupa el mismo puesto en Infama. En Montevideo consiguió magras declaraciones de Diego Forlán mientras hacía un spot publicitario en el Estadio Centenario, también logró hablar con el padre y la madre del futbolista. Tempone, que venía por un día, decidió quedarse dos para poder salir con un móvil en vivo. Dice que la noticia se trató bien porque las partes se expresaron. De hecho él fue el único que logró una nota con Forlán. Y Forlán se expresó: dijo que no quería hablar.
Hoy en día si vincula a dos famosos, cualquier tema puede ser noticia. Sí, se puede hacer móviles de todo. "En Argentina es raro que la TV filtre cosas, la mayoría de las cosas se exponen, no hay límites; día a día te das cuenta de que no hay filtro. Ya es algo que no se puede controlar se ha ido de las manos del productor", comenta Lomba.
Lomba y Tempone saben que su trabajo tiene un lado poco grato "eso de meterse en la vida privada de otros". Pero tienen claro que "en la medida que un famoso te deja entrar en su casa con la cámara y te muestra la cocina y te dice las buenas para que vos las cuentes, entonces tiene que también compartir las malas. La gente quiere saber." Son las reglas del juego.
Y en la farándula lo saben. Ante la posibilidad de cruzar el charco muchos mediáticos piden entrar en esa partida sin que importe el lado de la orilla. Lomba dice: "He recibido muchos llamados en estos días de muchas personas por el tema de Forlán y Zaira Nara y es impresionante. Acá se dice que no existe el cholulaje y el chusmerío y fuero muchas las figuras que me llamaron para darme información, quisieron meterse en el escándalo y aprovechar la situación comentando sobre la sexualidad de Forlán y diciendo que se acostaron con él, para aparecer. Fue una chance de las figuras mediáticas de Uruguay para cruzar el charco."
Sobre esas informaciones Tempone dice que: "Son oportunistas que quieren aprovechar para robar cámara. En Infama se les da la posibilidad a todos de que cuenten su historia, todos pueden hablar. Pero en el momento que alguien se contacta y da una historia, esa historia se chequea y si no es creíble los panelistas se encargan de bajarle el pulgar." Si no se censuran ni los temas, ni las voces, tampoco se censuran las opiniones. Todas las hipótesis se presentan. "Las hipótesis se dicen todas porque vos al público le tenés que contar lo que se maneja."
Lomba y Tempone saben que la noticia de la ex-pareja rioplatense es una perla más que se hilvana en un collar de varias vueltas, pero no saben durante cuánto tiempo más se va a recordar en la televisión. En palabras de Tempone: "porque eso lo define el rating. Nosotros podemos darle el último coletazo a la historia que si el público quiere más, se busca más información, otro perfil, otro testimonio. Siempre puede haber una capítulo más. Ellos son personajes, como de telenovelas." Tempone sabe bien que siempre se puede decir más porque Infama logró hablar durante tres semanas de un matrimonio que duró tan solo dos.
Ahora la historia volvió a Twitter y a Argentina donde espera que se sumen nuevos personajes o un nuevo culebrón que la suplante.