Cómo llegar al disco propio

2006 fue el año de los discos independientes. ¿Cómo se hace uno? Aquí, un vistazo al proceso en todas sus fases.

POR SEBASTIÁN AUYANET

El camino independiente no se decide por una cuestión de decir `qué rocanrolero que soy`. El tema es que estás en un mercado en el que hay tantas bandas que los sellos locales están desbordados", explica la gente de Doberman. Sea por circunstancias externas o por iniciativa propia, lo cierto es que en los últimos tiempos una buena cantidad de artistas nacionales ha decidido prescindir de la gestión de los sellos para editar sus discos. Es el caso de artistas como Pompas, Sally Spectra, Aplanadora o Danteinferno, y la lista de bandas que han elegido el camino independiente sigue, abarcando incluso a otras que habían trabajado anteriormente con discográficas. ¿Los motivos? Según explica Diego Drexler, bajista y compositor de Cursi, "nos dimos cuenta de que podíamos armar un sello y trabajar el proceso en base a la experiencia acumulada en discos anteriores". Doberman decidió desechar las propuestas que algunos sellos les habían acercado y apostaron por la edición independiente, hasta el momento con buenos resultados (agotaron su primera tirada de 500 discos y ya vendieron parte de la segunda). ¿Ventajas? "La obra nos sigue perteneciendo, todos los derechos son nuestros, nadie nos puede hacer una ensalada de nuestro disco o podemos vendérsela a otro sello más adelante. También llega un momento en que sin un disco no tenés una excusa para seguir tocando, más aún si sos una banda nueva, y hay que hacerlo como sea".

ENTRANDO AL ESTUDIO. El comienzo del proceso, según los entrevistados, se centra en definir las horas de estudio para empezar a grabar. Allí, la cifra ronda los 300 pesos por hora y el mínimo que se necesita para poder grabar estaría alrededor de las 100 horas, sin contar el costo del productor, si es que se opta por trabajar con un responsable artístico externo a la banda. Otra opción es la que tomó Cursi: trabajar en estudios más "chicos", pero sin un límite de horas. Aún así, ambos grupos señalan que un ensayo previo de las canciones que se grabarán ayuda a que el factor "horas extra" (que pueden aumentar naturalmente, dado que en pleno proceso siempre aparecen ideas y arreglos nuevos) se reduzca. Según Doberman, el proceso de grabación del disco les demandó unos ocho meses y una inversión cercana a los $U 50.000 en horas de estudio, sin contar las horas de mezclado de los temas (en que todos los instrumentos y voces se juntan para el armado de la canción y se agregan los efectos deseados) y el masterizado, que implica el proceso de trackeado (separación de temas) y en el que el sonido del disco se ecualiza hasta homogeneizarlo a nivel de volumen para obtener un sonido apropiado para su difusión. El costo del masterizado ronda los U$S 500.

A LA FÁBRICA. Una vez con el máster y su correspondiente copia de respaldo en la mano, llega el momento de tangibilizar el producto en CD y hacer las copias. Jorge Voituret, de Digital Disc, única empresa de fabricación de discos establecida en Uruguay, y Raúl López, de la empresa internacional Laser Disc, explican el proceso. "Lo que necesitamos es recibir el CD terminado y completo. La creación del disco consiste en un estampado del contenido en las copias. Se exige la entrega del máster en perfectas condiciones y una copia de seguridad", comenta López. En el caso de Laser Disc, el máster viaja a la fábrica en Argentina y después de diez días las copias llegan al domicilio del cliente. Ambas empresas ofrecen varias posibilidades de fabricación. Entre ellas, se encuentra la del disco simple, con su diseño de tapa pero sin estuchado. Si se trabaja con Laser Disc, esta opción cuesta aproximadamente un dólar con 30 centavos por unidad si la tirada es de 300 discos. Lógicamente, a medida que el número de copias fabricadas sube, el costo por unidad se reduce. En el caso de realizar la fabricación completa, el precio varía según el tamaño del librillo que acompaña al disco. Según López, el precio total está cerca de los U$S 2,50 por unidad y U$S 3 si el diseño de la caja es en digi-pack (diseño muy utilizado este año que prescinde de la clásica caja de CD, utilizado últimamente por bandas como Malacate, Ana Prada y No Te Va Gustar). Por separado, un librillo de 4 hojas ronda los U$S 0,70 de base, según el diseño que se tenga pensado. La caja clásica de CD cuesta unos 5 pesos. Según afirma Voituret, para una tirada de 500 discos, la tarifa que maneja Digital Disc oscila el dólar, en estuche clásico y con un librillo "básico".

Un punto que en este caso no puede olvidarse es el de la certificación en AGADU de los derechos de la obra artística. "Sin esos permisos no podemos mandar el disco a fábrica", explica López. El proceso en la asociación consiste en pagar unos diecisiete pesos por disco, con un mínimo de 100 copias hechas. Es necesario llevar una certificación de la fábrica con la que se trabaja, en la que diga cuántos discos se van a fabricar. Ahí, AGADU expide el código que la fábrica tiene que imprimir en el disco. Al mes, el dueño de los derechos de autor recibe el 77% de lo que tuvo que pagar a AGADU.

EL DISCO EN LA CALLE. Pero no todo queda resuelto cuando los discos están en casa. Si se eligió el camino independiente, ahora habrá que trabajar para que esas copias comiencen a circular. En ese punto, Doberman explica: "lo que nosotros hicimos fue conseguir un acuerdo de distribución para que el disco estuviera en las bateas. Si salís a venderlo por la calle no tenés presencia, es algo que hay que hacer". Cursi adhiere a la postura: "El proceso del disco tiene tres patas: la de la inversión y generación del disco con sus correspondientes copias, la distribución y luego la difusión. Nosotros resolvimos la pata de la distribución haciendo un acuerdo con AG Discos y nos aseguramos de que el disco estuviera disponible en todo el país".

En cuanto a la vinculación con los medios para una adecuada difusión del trabajo, Doberman señala que es indispensable golpear la puerta reiteradas veces: "Si sos una banda muy nueva que lanzó su disco y querés generar toda una movida, tenés que tratar de tener un poco de presencia en cada área: afiches, publicidad, prensa... Ir a una radio y contratar un espacio publicitario, por ejemplo. Otra cosa que siempre hay que hacer es generar varios discos con los cortes de difusión y llevarlos a todas las radios para que empiecen a hacerlos circular en la programación, siempre y cuando les guste lo que hacés". En cuanto al trabajo de prensa, la opción que Cursi tomó fue la de contratar a un agente que se encargó de organizar la promoción del disco, en conjunto con la generación de acciones propias: "hacía mucho tiempo que nosotros producíamos nuestros propios shows y hacíamos movidas de prensa fuera de los sellos con los que trabajábamos, lo cual te permite que ya conozcas cómo se trabaja para que tu disco tenga buena visibilidad", explica Drexler.

Doberman también señala a la movida de medios como fundamental para que, una vez concebido, fabricado y distribuido, el disco no se estanque: "Siempre hay que estar haciendo llegar cosas a los medios y trabajando para que tu música se vea, tanto como haciendo shows. Este es un negocio en el que siempre se arriesga y mucho. Pero la mejor medida para saber si podés sacar un disco siempre es la de la gente. Si tocás para 60 personas y 30 son amigos, es preferible esperar a que la cosa crezca. En Uruguay, es la gente la que te pone y te dice cuándo hay que dar el paso y sacar el disco".

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar