LA CANTANTE TRAS LA REAPERTURA
Chule Von Wernich ofreció un show en Jackson Bar en su primera visita a Uruguay tras la reapertura de fronteras. "Lo virtual no es lo mismo que tener a la gente enfrente, es un tema energético", dice.
Para muchos, Chule Von Wernich fue la primera de una camada de cantantes surgida en redes sociales. De la mano de la publicación en Instragram de videos con versiones propias de temas conocidos, la blonda pegó el salto que la convirtió en una artista de referencia para su generación. La joven nacida en Pehuajó (Argentina) pero con familia en Uruguay brindó un show en Jackson Bar de Montevideo y habló de su conversión y del impacto de la pandemia.
-¿Cómo fue cortar con los shows de un momento para otro en el mejor momento de tu carrera al inicio de la pandemia?
-Fue un cambio de 180 grados. A mí me pasó que a los 18 años terminé el colegio, me mudé de Pehuajó a Buenos Aires, y todo me pasó muy rápido. Frenar de un momento para otro me sirvió para procesar todo lo que había pasado. Volví con mi familia a Pehuajó y me dediqué a componer y a cranear hacia dónde quería ir.
-Muchos artistas en la pandemia se volcaron hacia las redes, ¿tenías cierta ventaja por ser un producto que nació en esa plataforma?
-No. Yo siempre seguí con las redes, pero me había desconectado de esa versión mía que subía todos los días un video cantando un cover desde casa. Estaba dedicada a componer mis canciones. Esta etapa la tomé entonces desde un lugar introspectivo.
-¿Con cuál rol te sentís más identificada?, ¿con el de la chica que publicaba videos de covers en las redes desde el living de su casa o con la artista de hoy que tiene toda una movida de producción detrás?
-Me siento más identificada con lo que hago ahora. Lo primero fueron pasos que me hicieron llegar al lugar en el que estoy hoy, aunque nunca voy a renegar de eso. De hecho no me molesta que me digan “influencer”. Siento que estoy en un camino en el que todavía sigo y me encanta. Aprendí mucho y me siento muy segura con lo que estoy haciendo ahora.
-¿Cómo es volverse a encontrar con el público?
-Está buenísimo. Lo virtual no es lo mismo que tener a la gente enfrente. Me gusta ver su reacción en la cara. Es un tema energético que se siente y no se reemplaza. Es lo que hace que cada show sea único.

-Tenés familia en Uruguay, ¿cómo fue el reencuentro con ellos después de la reapertura de fronteras?
-Volví a Uruguay después de dos años. Tengo mucha familia en Uruguay: mi mamá es de Salto y en Uruguay están mis tíos, mis abuelos y mis primos. Pude ver a los que están en Montevideo. Antes de la pandemia estábamos acostumbrados a vernos una o dos veces por año y de repente no pudimos viajar más. Fue lindísimo el reencuentro.
-¿Tenés algún hábito que hayas incorporado de tu familia uruguaya?
-Tomo mate con yerba uruguaya o yerba sin palos, sí o sí. También digo algunas palabras que me pegó mi mamá y mis amigos me cargan por usarlas. Digo "m'ijo", "aprontarse", "championes". Yo lo usaba normalmente de toda la vida, sin saber que en Argentina no se decía. Digo por ejemplo "trancar la puerta", que es re normal, pero en Argentina me corrigen y me dicen "se dice 'cerrar con llave'". Son cosas que tengo en el inconsciente y por mucho tiempo ni sabía que eran uruguayas.
-Este año presentaste el tema Coffee con el músico uruguayo Bautista Mascia, de Toco para Vos, ¿cómo es tu relación con él?
-A Bauti lo conocí cuando estaba empezando con la banda. Siempre hubo mucha buena onda. Lo admiro mucho como artista, me parece tremendo compositor. Estamos todo el tiempo en contacto y me encanta trabajar con él.
La fiesta del 24 de diciembre
Tras la vuelta de los shows en vivo a los bares, Jackson apostó por convocar varias bandas a su escenario cada jueves. Además, prepara su ya clásica fiesta de cada 24 de diciembre al mediodía en Plaza Virgilio. Esta vez contará con el show de la banda argentina Migrantes.