Luis Ventura
La historia demuestra que al entrar al universo televisivo de Marcelo Tinelli se ingresa a una especie de paraíso inalcanzable, donde todos se creen dueños del rating y los efectos que su consagrado ShowMatch genera. Más allá de que guste, o no, el éxito no está en tela de juicio ni se discute. Pero también es cierto que desde hace años Marcelo siempre estuvo rodeado de gente que, en muchos casos, hasta se creyeron más importantes que el propio Tinelli y así les fue. Muchos de ellos olvidados por la vida y por los medios.
Que la varita mágica de Marcelo te toque no significa que el milagro sea genuino, y cuando se van de esa gran burbuja marcelina, el fracaso y la desaparición regresan las cosas a su lugar.
Pasó en una primera época con Leo Rossenvaser, con "Lanchita" Bissio, "Bobby" y siguió con la mayoría de humoristas que salían de bajo las baldosas para participar de sus programas, hasta que se llegó a los impresionantes concursos de baile, de canto y patinaje por un sueño, con soñadores, jurados y "coachs" incluidos.
Todos hablaban de las mediciones y los picos de rating que lograban cuando aparecían ellos, pero la verdadera historia es que el único que facturaba era Tinelli. La bendición de Marcelo les permitió la fama o la resurrección que vivían ignotos u otros que salían de sus sarcófagos en los que pasaban sus últimos años.
Por eso quiero diferenciar a los que supieron aprovechar esa bendición, como lo hizo Laura Fidalgo, Paula Robles, Abigail, Florencia de la Ve, Claudia Fernández, Carmen Barbieri, Iliana Calabró… y otros tantos, que siguieron alimentando su carrera para seguir creciendo. Pero también estuvieron los que trataron de sacarle más ventajas y terminaron activando el resorte de su maldición. Y en esto hablo de Sofovich, que demostró su antipatía para un público que le terminó pasando la cuenta. Hoy Gerardo se ha quedado sin sus programas televisivos; Terapia intensivísima, La magia del flamenco y Calientes los levantó, y está sostenido con alfileres No son santas, con Nazarena Vélez, que según Sofovich le está dando pérdidas desde el principio.
No fue el único, también vimos a una Beatriz Salomón pasada de época, a Yuyito González, a la poco previsible Silvia Süller, que terminó dando vergüenza ajena, y un montón de nombres que no supieron disimular lo que en otros tiempos maniobraban con operativos de prensa y relaciones públicas.
Así fue, la bendición de Tinelli para muchos terminó convertida en maldición y no pocas resultaron las tumbas de figuras que descarnadamente exhibieron lo que son y no lo que la leyenda y la historia cuentan. Chau, hasta el Sábado... Show.