ENTREVISTA SIN RED

Annasofía Facello: "Cerré mi Instagram para reencontrarme conmigo misma"

La conductora dio de baja su red social, se cambió el look y se prepara para el desafío de un programa propio. En una charla íntima con Sábado Show, asegura: "Estoy sola desde hace bastante tiempo y me siento cada vez mejor. No tengo ganas de buscar pareja".

Annasofía Facello. Foto: Carol Kuchman
"Nadie me banca los viajes, los pago con mis ahorros", asegura Annasofía. Foto: Carol Kuchman. Estilismo: Florencia D. Major. Prendas: Black and Liberty.

-¿Qué se puede saber acerca del nuevo programa sobre cerveza artesanal que te va a tener en la conducción?

-Se va a llamar Brewmaster: Bizarra busca al cervecero del año. Estamos invitando a todos los cerveceros caseros apasionados por esa actividad para que participen por premios que están buenísimos. Es un programa que busca promover la producción de cerveza artesanal. Yo estoy muy contenta y agradecida por la oportunidad a Canal 10 y la productora Oz, y a Bizarra que es la que impulsa este formato.

-¿Consumís cerveza artesanal?

-Sí, está buenísima porque no tiene tantos químicos. No soy de tomar mucho alcohol, pero cuando lo hago me gusta la cerveza. En verano está bueno salir a tomarse una cervecita con amigas.

-Es el primer programa que te va a tener sola en la primera línea, ¿cómo asumís esa responsabilidad?

-Estoy contenta porque me encantan los desafíos. Es una oportunidad buenísima y tengo muchas ganas de hacerlo. Me encanta hacer programas con gente común que no trabaja en televisión, como hacemos en Escape perfecto. Para este proyecto voy a hacer un curso para aprender a hacer cerveza como para adentrarme en ese mundo que me es ajeno.

-¿Por qué cerraste tu cuenta de Instagram?

-Necesitaba vacaciones. Instagram es una herramienta útil para comunicar si uno sabe utilizarla. Yo le estaba dedicando demasiado tiempo y no estaba teniendo un vínculo sano con esa herramienta. También me quise alejar porque si bien está buenísimo que estemos todos conectados, me di cuenta de que en la cultura en la que estamos inmersos hay mucha desconexión con uno mismo. Yo estoy en una etapa en la que quiero mirarme hacia adentro y no hacia afuera. Por la exposición de mi trabajo estoy todo el tiempo hacia afuera, así que ahora quiero reencontrarme conmigo misma. Y en Instagram uno está todo el tiempo mostrando lo mejor de uno para buscar la aprobación de los demás a través de los likes que son una porquería. Por eso no me gusta que me llamen influencer.

-¿Qué te llevó a tomar la drástica decisión de cerrar la cuenta en lugar de empezar a dedicarle menos tiempo?

-Yo soy drástica. Me gusta tomar determinaciones. La cerré para tomarme un tiempo para pensar sobre las cosas que quiero comunicar y cuál quiero que sea mi perfil. Además precisaba un poco de silencio. El Instagram me aturdió. Ahora también pienso en el tiempo innecesario que le dedicaba al Instagram y veo que se lo puedo dedicar a las cosas que realmente me llenan.

-¿Cómo era ese mal uso que le dabas?, ¿eras adicta a esa red?

-Estaba un poco adicta, pero no lo pongas de título (risas). Estaba leyendo todo el tiempo el feedback de gente que no me conoce y que se hace una idea de mí que no es real. Yo me muestro tal cual soy, pero tampoco está bueno exponerse tanto. Una entra en un círculo vicioso.

-¿Había comentarios que te dolían?

-Sí, soy una persona muy sensible. Sé que debería ignorar los comentarios de la gente, pero a mí me afectan. Yo por suerte recibo comentarios muy lindos, pero también hay otros de cuentas falsas que descargan lo peor. A los que se pasan de rosca yo los bloqueo.

"No me siento una influencer", puntualiza. Foto: Carol Kuchman
"No me siento una influencer", puntualiza. Foto: Carol Kuchman

-Has dedicado tus meses libres a viajar, ¿qué función cumplen los viajes en tu vida?

-Me gusta mucho viajar. Estuve en Estados Unidos porque mi hermana vive allá y este año nació mi segundo sobrino, y a fines del año pasado estuve en Bali, Japón, Madrid y México. Me sirve para crecer a todo nivel. Me gusta conocer culturas nuevas, gente nueva, perder los prejuicios y ampliar mi cabeza. Si uno tiene la posibilidad, está buenísimo poder hacerlo. Yo lo hice por mis propios medios, por más que en Instagram me preguntaban quién me bancaba los viajes. Por ahora me banco las cosas yo misma. Yo ahorro para viajar, que es la mejor manera de gastar la plata.

-¿Te gusta viajar sola?

-Sí. El año pasado viajé sola siete meses seguidos, que puede ser mucho. Pasé mi cumpleaños sola en Japón, que fue el mejor regalo que me pude hacer porque siempre me gustó mucho la cultura japonesa.

-¿Sentiste la soledad en algún momento?

-Sí, sentí bastante soledad. Tuve momentos de alegría y de tristeza. Pero es interesante estar sola en una cultura distinta. Obviamente a veces una quiere compartir las experiencias con otra persona, pero también es positivo guardarse cosas para uno mismo.

-¿Y en el día a día disfrutás estar sola?

-Sí. Yo estoy sola desde hace bastante tiempo y me siento cada vez mejor. A medida que pasa el tiempo soy más amiga de mí misma. Le encontré el disfrute a estar sola. Yo encuentro la paz de estar conmigo. Cuando una está bien, eso es maravilloso. Tuve momentos en los que no estuve bien, pero son etapas. Hoy no tengo necesidad ni ganas de buscar una pareja.

-¿No te dan ganas de salir a conocer gente?

-No. Antes siempre quería salir con alguien o al menos gustar de alguien. Ahora no siento esa necesidad. Hago mis cosas y le dedico el tiempo a mis amigas y mi familia. No tengo ganas de conocer a alguien.

-¿Has tenido amores esporádicos en tus viajes?

-No, tampoco. Aparte estaba en otro plan. Cuando una viaja sola, no se pone a charlar en profundidad con gente ni sale de boliche. Cuando viajo, salgo a caminar por cualquier calle con los auriculares puestos.

-Hablabas de la importancia que le das al tiempo para vos, ¿a qué se lo dedicás?

-Leo varias cosas al mismo tiempo: novelas, libros sobre budismo, espiritualismo. También escribo y hago catarsis a través de la escritura.

-¿Te gusta la política?

-No me gusta nada la política. Me gustan las artes, las cosas más sensibles y humanas. En la política falta humanidad, empatía y tolerancia. Le falta eso de ver al otro como a un igual y no como a un enemigo. Eso es algo que le está pasando a la sociedad en general.

-¿Hablás sobre estas cuestiones con tu padre Guillermo (Facello, diputado)?

-Sí, claro. Hablo bastante con mi padre, y también con mi madre. Me gusta aportar otro punto de vista.

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