Cerca de mil personas manifestaron el 19 de febrero en el centro de Montevideo en repudio al ataque que sufrieron cuatro jóvenes rockeros de parte de una banda neonazis armados con bates de béisbol, cadenas y botellas.
La mayoría de los presentes eran jóvenes punks. Desfilaron con banderas, pancartas y mensajes antinazistas, desde la plaza Cagancha hasta el Hospital de Clínicas, donde aún estaba internado Damián Strata, la víctima que llevó la peor parte de la golpiza.
Strata, vocalista del grupo Split 7, y cuatro amigos, fueron atacados la madrugada del domingo 13 cuando salían de un boliche en la Ciudad Vieja. Strata cayó al intentar huir y fue alcanzado por los hombres de cabeza rapada, que le provocaron la fractura de un hueso del oído, la amputación de una falange del dedo medio de la mano derecha, un coágulo en la cabeza y un corte en la nuca.
"La violencia es el arma del fascismo", decía un cartel en la marcha del 19 de febrero. "Fuera nazis", gritaban los jóvenes.
La marcha se detuvo frente a Cárcel Central, donde están presos los agresores. Cuatro de ellos fueron procesados con prisión por el delito de lesiones graves, y la novia de uno está procesada sin prisión por falso testimonio. La policía tiene identificado al quinto agresor, pero al cierre de esta edición se mantenía prófugo.
La marcha pasó también por 18 de Julio y Acevedo Díaz, donde se encontraba la ex sede de la Juventud por el Resurgimiento Nacionalista (JRN), una agrupación ultranacionalista, afiliada al Partido Nacional, que en su página de internet promovía (el sitio ahora no está funcionando) la ideología ultraderechista y el antisemitismo de manera apenas encubierta.
Cuatro jóvenes manifestantes violentaron la puerta del local por considerar que los agresores tenían un vínculo con dicho grupo político. Múltiples mensajes colocados en la página de internet Indymedia acusaron a ese grupo político.
Además, relataron que las incursiones violentas de los nazis montevideanos en espectáculos de rock son frecuentes.
Fuentes de inteligencia policial dijeron que efectivamente la JRN tiene vínculos con organizaciones nazis de Uruguay, Argentina y Chile.
El miércoles, el senador nacionalista Julio Lara abogó por la expulsión de este grupo del seno del Partido Nacional. Dijo a El País que "el directorio del partido debe dar una respuesta contundente y no tolerar que en su seno existan agrupaciones que tengan el más mínimo contacto con el nazismo".
En noviembre de 2003 el juez penal Roberto Timbal absolvió —a pedido de la fiscal Mónica Ferrero— al líder de la JRN, Gustavo Calandra, acusado por el diputado colorado Nahum Bergstein de incitar al odio y al desprecio racial por un artículo publicado en la revista de la JRN Políticamente incorrecto.
En un relatorio 2003, la Asociación de la Prensa del Uruguay definió a Calandra como un "periodista" que vio amenazada su libertad de expresión. ©