REFERÉNDUM

Pulseada por la LUC: 5 mil salen a buscar últimas firmas, ¿qué pasa si fracasan?

La Comisión Nacional Pro Referéndum se juega las últimas fichas para reunir más de 100 mil firmas. ¿Cómo incidiría en el escenario político conseguir las adhesiones o fracasar en el intento?

Foto: Juan Manuel Ramos
Foto: Juan Manuel Ramos

Es jueves y el frío quema en Montevideo. El ritmo del Centro se acelera a las cinco y media de la tarde pese a la pandemia. La gente atraviesa rápido la plaza Cagancha. Trazan una línea recta bien definida y en el medio hay un punto: un hombre solo, parado en la mitad de la plaza con una tablilla y lapicera en mano, esboza un gesto a quienes pasan a su lado. Levantar la lapicera parece suficiente. De vez en cuando, alguno frena. Una joven se acerca decidida, como si lo hubiera estado buscando. Llena una hoja y pone el pulgar. Se escucha que el hombre de la lapicera le dice que “van bien”, “pasamos las 600 mil”. El hombre de la lapicera es Fernando Pereira, presidente del PIT-CNT, y está recolectando firmas para llevar a referéndum la derogación de 135 de los 476 artículos que conforman la Ley de Urgente Consideración (LUC), el primer buque insignia del gobierno de Luis Lacalle Pou.

Según supo El País, en la Comisión Nacional Pro Referéndum, que integran el PIT-CNT, el Frente Amplio (FA) y diversas organizaciones sociales, estiman que son más de 5 mil personas quienes están juntando firmas en todo el país. En los últimos días, se ha hecho hincapié en firmar para luego debatir, más que en firmar en contra de la LUC misma, como se proclamaba en los primeros meses. “Tu firma es la llave para un gran debate democrático”, dice Pereira en el spot lanzado ayer por la Comisión.

En tanto, una propaganda difundida por el sindicato de ANCAP compara la recta final de la campaña con la hazaña del Mundial de 1930. Y, el 27 de junio pasado, otro spot realizado por la Comisión y compartido por el FA en sus redes sociales generó polémica al unir en un mismo relato el recuerdo de la Huelga General de 1973 y la firma contra la LUC. Esto ocurrió luego de que el exintendente de Rocha Anibal Pereyra denunciara persecución policial hacia militantes, que fue desmentida por el ministro del Interior Luis Alberto Heber.

Con la campaña recrudecida, este es el fin de semana previo a la entrega de firmas ante la Corte Electoral el próximo 8 de julio.  La militancia social y sindical hace el último esfuerzo para reunir las más de 100 mil faltantes, y el FA en su conjunto consolida su apoyo.

Mientras que por un lado, la coalición de izquierda reunió el pasado martes en un evento por zoom a algunas de sus más importantes figuras en un claro mensaje de unión entre sectores —entre ellas estuvieron el expresidente José Mujica, el exministro de Economía y exvicepresidente Danilo Astori, el intendente de Canelones Yamandú Orsi, la intendenta de Montevideo Carolina Cosse y el intendente de Salto Andrés Lima—, la militancia se organiza en redes para recorrer nuevamente algunos barrios y hacerse de las papeletas firmadas que están en casas de particulares.

“Estoy convencida de que hay un número sombra importantísimo ahí, en el trabajo que hicieron los militantes que no son de los orgánicos y están por fuera de la estructura”, dice Soledad González, representante de la Intersocial Feminista, que tiene un rol activo en la Comisión.

Sin embargo, cabe preguntarse si filas adentro del FA se teme que, de no llegar al número, esta campaña pese como una nueva derrota política. Y desde el oficialismo, ¿creen que esto ha fortalecido al FA como oposición, o no?

Consolidación y "autocrítica"

El intendente salteño Andrés Lima es categórico: “Llegar a las firmas y presentarlas en la Corte Electoral sería un envión fuerte para el FA en este contexto. Luego de lo que fue el proceso electoral, significaría un fortalecimiento de la propia fuerza política”, sostiene. “Y si a eso le agregamos que tenemos en diciembre las elecciones internas, se podría culminar el 2021 con un FA fortalecido, consolidado”. Lima dice que este “puerta a puerta” buscando firmas es “lo más parecido al voto a voto de la segunda vuelta”; que la campaña se transformó en un nuevo desafío que ha permitido “salir” a la cancha a una militancia que había quedado “dolida” tras la derrota de las últimas elecciones presidenciales.

En el mismo sentido se expresa el diputado comunista Gerardo Núñez, quien señala que la campaña por el referéndum “ha permitido reavivar la militancia popular, no solo la del FA sino la de distintas organizaciones sociales y colectivos”. Para Núñez, esta instancia le dio más relevancia al partido como oposición, dado que el FA, en lo parlamentario, necesita del “correlato social y de militancia”, dice el diputado. Para él, eso se está cumpliendo.

“Hay un accionar en el territorio y esa es la llegada que hay que estar promoviendo de manera continua y permanente”, sostiene. Asimismo, el legislador considera que “retomar el vínculo” con el territorio, las organizaciones sociales y el movimiento sindical es una forma de hacer autocrítica. “La autocrítica tiene que ser práctica”, dice Núñez. “Creo que se comienzan a corregir algunos errores que se cometieron en el pasado y derivaron en un escenario de desacumulación política, que tuvo como resultado la pérdida de las Elecciones de 2019”, asegura.

En el llano.

Al norte del país, en Bella Unión, un docente cuenta a El País que el miércoles recolectaron 36 firmas en un radio de cuatro manzanas: “Un montón”, opina. Él sale a la calle desde abril en nombre de la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes) junto a militantes de la Intersocial Feminista. Cuenta que una gran mayoría no sabe de qué se trata la LUC. Hay incluso quienes en un primer momento piensan que se trata sobre una ley de la “luz”. Por eso, su militancia de las tardecitas y los fines de semana consiste “primero en informar y explicar”.

Aún siendo militante del FA de toda la vida, dice que “en el llano”, en el territorio, “el papel fundamental es de los movimientos sociales y los sindicatos”. Que sí, que la militancia también está en las bases del FA —en particular la del Partido Comunista, al que considera el partido que “más le llega a la gente” en Bella Unión—, pero que ahí, en el puerta a puerta, “no se ven muchos dirigentes del Frente”. Sí se ven los militantes del partido que “siempre estuvieron”.

En la misma línea opina Micaela Melgar, diputada por el Partido Comunista. “Los legisladores y legisladoras del Frente Amplio demoramos en tener una actitud contundente y clara de oposición al rumbo neoliberal del gobierno. Sin embargo, la izquierda militante lo hizo muy rápidamente, haciéndose cargo en los barrios de las ollas y saliendo a juntar firmas en un escenario imposible.”

Foto: Marcelo Bonjour
Foto: Marcelo Bonjour

El otro lado

En este escenario en el que los dirigentes del FA finalmente se muestran con una postura más sólida por el referéndum, el oficialismo lo mira desde lejos y en silencio, firme en su decisión de no debatir. Consultado al respecto, el senador nacionalista Jorge Gandini considera que la campaña no se ha instalado como tema central de debate en la opinión pública “en tanto no ocupa la preocupación de la gente”. “Es un tema de militancia, básicamente”, sostiene.

El senador observa que el FA “no ha llegado a conseguir las firmas de los frenteamplistas que lo votaron en noviembre”. Dice Gandini: “Si tuviera eso, un millón de personas habrían firmado, y seguramente hay gente que no los votó que ha firmado. Por lo tanto, el FA no ha logrado convencer a la mitad de sus electores. Pero es una visión parcial y distante”, puntualiza.

En caso de que se llegue a la cantidad de firmas necesarias y así al referéndum, Gandini pronostica que sería el punto de inicio de una campaña “que se va a politizar mucho más allá de los contenidos de la ley”. “Va a ser una campaña para hacerle perder al gobierno, y quienes hemos votado la LUC, la defenderemos”, advierte.

La bancada colorada está en sintonía. “Si tenemos que salir a defender (a la LUC), vamos a hacerlo con toda la convicción, porque fuimos proponentes”, dice el diputado colorado Conrado Rodríguez. “Pero hay que ver si llegan”, agrega. Lo que al diputado más le preocupa es una eventual “presión” sobre la Corte Electoral. “Históricamente, en otros referéndums ha habido por parte de la Corte un descarte de firmas superior al 8%. Si apenas llegan, espero que no haya una presión para que se validen firmas que no siguen la regla”, plantea.

Rodríguez cree que el FA ha demostrado que “nunca estuvo convencido de derogar la LUC” dado que algunos artículos que votaron están hoy siendo impugnados. “Esto es por un tema de movilizar a su militancia. Necesitaban generar una imagen negativa de la LUC y tergiversar”, apunta.

Por su parte, el diputado colorado Felipe Schipani ve que los promotores del referéndum “han jugado solos”, dado que desde el oficialismo no hubo una pronunciación que habilitara un debate. Si bien no hubo una decisión formal, Schipani dice que el oficialismo entendió que no era conveniente “instalar el tema”. “Vamos a ver si fue una estrategia correcta”, dice el diputado. “Si llegan a las firmas, llegan por muy pocas”, lanza confiado. En tal caso, Schipani está “convencido” de que perderían el referéndum: “Desde el gobierno tenemos argumentos más que sólidos para defender la LUC.”

FA respalda denuncia de Pereyra sobre persecución

El exintendente de Rocha, Anibal Pereyra, presentó el pasado 25 de junio ante el fiscal de Corte Jorge Díaz una denuncia de persecución policial hacia militantes rochenses que recogían firmas para llevar a referéndum 135 artículos de la Ley de Urgente Consideración. Relató que policías fotografiaban a quienes salían a pedir firmas, y que patrulleros se acercaban a los puntos donde se desarrolla la campaña, según indicó a Telemundo. En respuesta, el ministro del Interior Luis Alberto Heber aseguró en conferencia de prensa: “La información que tenemos es que no hay ninguna vigilancia. Lo que hay es la garantía para que se pueda generar la recolección de firmas”. La explicación no conformó al Frente Amplio. Este es uno de los temas por los que el ministro comparecerá ante la Comisión de Convivencia y Seguridad del Senado el próximo 8 de julio.

¿Derrota política?

El sociólogo Rafael Porzecanski, director de Opción Consultores, opina que “no es un tema menor” que en este contexto de emergencia sanitaria, con restricciones a la movilidad, el FA y sus organizaciones aliadas “logren cientos de miles de firmas”. En cuanto al posicionamiento de la fuerza política —es decir, si el FA resultará fortalecido en su rol opositor pese a los resultados—, Porzecanski dice que “depende del cristal con el que se mire”.

El escenario “más riesgoso” para la oposición y para el oficialismo es, efectivamente, llegar al referéndum, dice el sociólogo. “El gobierno tiene el riesgo de tener desarticulado su primer buque insignia. Pero también corre riesgo el FA, en el sentido de que perder en una votación tiene un impacto”, señala.

En definitiva, opina que “directamente es una votación sobre el gobierno; sobre su aprobación o desaprobación.” Por eso, no llegar al número de firmas necesarias “deja muy firme a la LUC”, pero para la oposición no existirá el “efecto simbólico” de no haber ganado por la mitad más uno, en caso de llegar y perder el referéndum. “Eso tiene un efecto simbólico adicional”, opina Porzecanski. Un efecto que tendría más sabor a derrota que si no se llegan a las firmas.

Mariana Pomiés, directora de Cifra, opina que en una situación “normal”, el FA “se jugaría mucho”. “Ahora siempre va a tener la excusa de la pandemia. Si no sale, creo que no sería tanto el daño como si fuera otra situación en la que, cuando se ponen estas cosas al hombro, el no salir sería un fracaso”, dice Pomiés.

En un escenario de referéndum, la experta opina que la oposición tendrá “más visibilidad” durante unos meses y además estará movilizando más gente. “Eso le vendría muy bien”, agrega.

Las figuras del FA consultadas para este informe coinciden en que las firmas recolectadas hasta ahora son, desde ya, “una victoria”. Así lo expresa el senador Charles Carrera: “Con ellas se consolida una base de descontento social que ningún gobierno debería ignorar. Ignorarlo sería un acto de soberbia, pero ya estamos acostumbrados a eso”. La pulseada entre el gobierno y la oposición llega a su momento más crítico.

Algunos temas que la campaña pone en disputa

Seguridad. Son 33 los artículos relativos a la seguridad pública que se pretenden derogar. Entre ellos, los que han tenido más relevancia en la opinión pública son las normas penales como la ampliación de la legítima defensa -que especifica los espacios de una vivienda o predio rural en los que la defensa se puede ejercer- y el nuevo delito de agravio a la autoridad policial. También se pretende derogar artículos relativos al proceso penal, a la legislación profesional policial, normas sobre estupefacientes, sobre adolescentes privados de libertad y sobre la gestión de la privación de libertad.

Educación. La LUC trajo cambios en la estructura de la educación pública. Eliminó los Consejos de Educación Primaria, Secundaria y Técnico Profesional, y en su lugar comenzaron a regir direcciones generales. Fenapes se opone a este cambio, que “rompe con una tradición histórica en los gobiernos colectivos en la educación uruguaya”, reclamaron desde el gremio. En febrero, cuando se implementó el cambio, el presidente del Consejo Directivo Central (Codicen) Robert Silva, sostuvo en diálogo con Telenoche: “Salimos de una lógica de varios Consejos para tener una lógica de un único Consejo en donde todo el sistema educativo se integra para resolver en clave sistémica”. En total, se pretende derogar 34 artículos relativos a la educación.

Economía. Las modificaciones a la Ley de Inclusión Financiera despertaron debates acalorados en el Parlamento. Hoy son, entre otros, los artículos relativos a la misma los que se pretenden derogar. La posibilidad de negociar el método de pago entre empleador y trabajador (quitar la obligatoriedad del pago a través de una entidad bancaria) fue uno de los artículos que causó más rechazo en la bancada opositora. En total, la Comisión Pro Referéndum propone derogar 16 artículos relativos a la economía: entre ellos, los que modifican la regla fiscal, el mercado del petróleo y el control de las sociedades anónimas con participación estatal.

Vivienda. La LUC introdujo cambios en los que se habilita el “arrendamiento sin garantía”. Este nuevo régimen posibilita que los propietarios de inmuebles y los inquilinos firmen un contrato de arrendamiento con un plazo y un precio, sin necesidad de garantía. Para el oficialismo se trata de “libertad para arrendar”, pero desde la Comisión Pro Referéndum consideran que esto provoca una “precarización de la vivienda” y habilita un “desalojo exprés”. Además, se ha hecho hincapié en las causales y margen para efectuar el desalojo que introdujo la nueva ley. Estas son: arrendatarios malos pagadores, inmuebles expropiados o fincas ruinosas. En total, la Comisión apuesta a derogar 34 artículos vinculados a la vivienda.

Adopciones. Una de las promesas de campaña del presidente Luis Lacalle Pou fue agilizar los procesos de adopción. Esto se plasmó en la LUC, con artículos que modifican el proceso de selección de la familia adoptante volviendo más cortos los plazos, y con un artículo que habilita a un Juez de Familia a resolver la situación de un niño o adolescente solo con el visto bueno del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) en casos excepcionales. Las nuevas normas generaron malestar en organizaciones sociales vinculadas a la adopción. Desde la Comisión Pro Referéndum sostienen que se “precariza” el sistema de adopciones, pero el gobierno asegura que los trámites de adopción se agilizarán sin vulnerar los derechos de los niños. Los artículos que pretenden derogarse son dos.

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