"No se le puede ganar a la fe"

Guantánamo. Una guerra sin ganadores. 468x638
Guantánamo. Una guerra sin ganadores.

Empantanadas en un conflicto bélico, Irak, que no presenta síntomas de mejores, una guerra contra el terrorismo que deteriora la imagen de la democracia estadounidense con sus cárceles secretas, nulas garantías judiciales y tortura tácitamente autorizada, la maquinaria militar conserva un poder que no le sirve para cumplir con sus objetivos. Para un analista militar y político uruguayo que quiso permanecer anónimo al referirse a temas que él considera sensibles, la situación de las fuerzas armadas estadounidenses en Irak no tiene solución: "El poderío militar, la capacidad de destrucción está intacta, pero se ha demostrado en el campo de batalla que llevar adelante una guerra convencional contra enemigos como estos es inútil".

Según esta fuente, la batalla entre el poderío militar y la fe siempre terminó a favor de la fe. "Cuando las armas se enfrentaron a la Cruz, la Cruz siempre ganó. Y ahora va a ganar la Media Luna. Claro, a un costo de, hasta la fecha, 150.000 iraquíes muertos. Pero éstos no importan, no entran en las estadísticas".

De acuerdo este experto, se pueden hacer comparaciones entre la situación de la Unión Soviética ocupando Afganistán durante la década de 1980, y la actual ocupación de Estados Unidos de Irak. Según esta óptica, son otros los tipos de sentimientos, además de los religiosos, que prevalecen y mantienen su vigencia: los nacionalismos. "Es paradójico que entre tanta globalización prevalezcan estos sentimientos".

Además, señala, también la industria militar de Estados Unidos tiene problemas. Celosas de su tecnología, las empresas que fabrican armamento intentan vender versiones de bajo presupuesto de sus aviones, por ejemplo. "Además de que es muy caro comprar un F-16, te lo venden sin buena parte de la tecnología que hace de esos aviones atractivos. Entonces, ¿para qué comprarlo? Esa misma pregunta se hizo Brasil hace poco y decidió comprarle submarinos nucleares a Francia", cuenta el analista.

Pero el poder militar de Estados Unidos es formidable: el presupuesto de este año, 632.000 millones de dólares, es mayor que todos los demás países juntos. "Hemos superado mayores crisis que esta", afirmó el neoconservador Robert Kagan en The Economist. Kagan pensaba en los años posteriores a la Segunda Guerra, cuando la URSS se hizo de la bomba atómica y Mao lideró a los comunistas al poder en China. Para él, la supremacía estadounidense continuará. "Otros países pueden ser antagonistas de peso, pero ninguno puede aspirar a la supremacía global".

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