¿Mamá, qué es el Dado Rojo?

| El fútbol de San José tiene como patrocinador oficial a un hotel de alta rotatividad socio de un reconocido prostíbulo.

Álvaro Carballo, en San José

Leonardo Giménez, edil en San José por la lista 2251 que orienta el intendente Juan Chiruchi, es uno de los dueños de la "whiskería" Dado Rojo, un tradicional prostíbulo maragato, ubicado en el kilómetro 104 de la ruta 1, en la localidad de Ecilda Paullier.

Junto a su madre, que es su socia, abrieron un motel a 150 metros y también lo denominaron Dado Rojo.

Lo curioso es que el Dado Rojo es el patrocinador oficial de la Liga Mayor de Fútbol de San José.

Si uno entra al Dado Rojo, puede sentarse a tomar algo con alguna de las 15 mujeres que allí ejercen la prostitución. Una cerveza para el hombre y un Martini para la mujer cuestan 150 pesos. Luego, según algunos habitués, el cliente puede "ocuparse" con la chica en alguna de las seis habitaciones que tiene el local durante 25 minutos, a un costo de 60 pesos. A esto hay que sumarle la tarifa de la chica, que tiene una base de 250 pesos por un servicio "sencillo".

Otra opción es pagar 500 pesos en la barra e irse con la mujer al motel, donde hay que pagar otros 130 pesos para permanecer una hora en una habitación, aunque la habilidad de las profesionales reduce la estadía a poco más de media hora.

La historia de cómo un prostíbulo terminó siendo el patrocinador oficial del fútbol maragato comenzó en una reunión familiar en la casa del edil Giménez. La conversación giró en torno a cómo promover el nuevo motel asociado a la vieja "whiskería". Allí Carlos Rocha, primo de Giménez, le contó que en Salto existe un acuerdo entre la liga de fútbol y una tienda. La tienda pone publicidad en los balones con los que se juegan los partidos. A Giménez le gustó la idea.

Ernesto Ubal, presidente de la Liga Mayor de Fútbol de San José, es teniente coronel. Tras las sesiones del Consejo Ejecutivo de la Liga, va junto al resto de los dirigentes a cenar a La Cabaña, un pequeño restaurante que está en la ruta 3.

Una noche, Giménez se encontró a Ubal en el restaurante y le propuso donar pelotas a la Liga para promocionar su negocio. El presidente le ofreció a cambio publicidad estática en las canchas maragatas.

Luego, Ubal lo comentó con los neutrales y con los presidentes de los 12 clubes de primera división. "El club Universal no estaba de acuerdo por un tema moral", relató Ubal.

Sin embargo, el presidente de Universal, Ignacio Reyes, dijo que eso no es cierto. "No fue por un tema de principios, sino publicitario. En la cancha nosotros vendemos los carteles de la estática a 3.000 pesos. Si acepto un intercambio de pelotas por publicidad, el año que viene me pagan todos los carteles con pelotas y el club no recibe un peso".

Más allá de cómo haya sido, y de que las habilitaciones municipales digan "whiskería" o "bar de camareras", para todo el pueblo el Dado Rojo es "un quilombo". Que un prostíbulo pusiera publicidad en las canchas sonaba a sacrilegio para muchos.

Ante esta situación, Giménez y su madre resolvieron dejar de lado el tema de la de publicidad estática. "Como no había acuerdo, decidimos donar las pelotas, seis por equipo", dijo el edil y dueño de la "whiskería".

Según Ubal, cada uno de los balones cuesta 600 pesos. Si se multiplica por 12 equipos y por seis balones, la donación llega a los 43.200 pesos. Para las cifras que se manejan en el fútbol maragato se trata de algo extraordinario. Tal vez por eso apareció la solución.

Según el presidente del fútbol maragato, "nosotros no queríamos a la ‘whiskería’ como sponsor y sí al motel, que son de dueños distintos. Uno es de la madre y el otro del hijo". La salida fue "aclarar" que es el motel quien patrocina las pelotas y no la "whiskería".

Fue como hacerse trampas al solitario: cada una de las instituciones de primera división de San José recibiría seis pelotas donadas "únicamente" por el motel Dado Rojo y no por el prostíbulo asociado.

A cambio, Dado Rojo podía poner publicidad en los balones que serían utilizados en todos los partidos de la Liga.

Llegó para Giménez el momento del diseño. "En Europa estaban de moda las pelotas con dos aros paralelos. Nos gustó ese dibujo y en los centros le agregamos el nombre y el logo del Dado", relató. Eso sí, en ningún lado pusieron la palabra "motel".

Después, a difundir el acuerdo y pelota al medio para comenzar a jugar. "Lo raro es que en la historia del fútbol de San José, con autoridades municipales y delegados del fútbol, nunca se había hecho ningún lanzamiento. No se le ha dado color al fútbol. Entonces buscamos generar más promoción y difusión", relató Giménez. "Conseguimos que una empresa donara el whisky (Cololó) y que una panadería (El Triunfo) pusiera el catering. Además, la Hostería del Parque puso el lugar y colocamos una pantalla gigante para promocionar la pelota. Quisimos hacer algo más al estilo Montevideo".

Tanto fue el éxito que a Giménez mucha gente le pidió pelotas como souvenir. Tantas, que se agotaron todas las que mandó hacer. Ahora está en espera de que el fabricante compre los materiales para encargarle unas cuantas más. El edil Giménez está muy contento con como salió todo: "por suerte a la gente le encantó". ©

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