El nuevo dúo dinámico

Medvedev y Putin, hoy amigos; mañana quién sabe qué pasará

El dúo que conforman el nuevo presidente Dmitry Medvedev y el ahora primer ministro, Vladimir Putin, sólo aporta más inestabilidad a Rusia, concluye Jeffrey Tayler en un artículo en The Atlantic Monthly.

Uno de los problemas sería la imposibilidad de los rusos de lidiar con una diarquía, un modelo de gobierno compartido que, por ejemplo, no funcionó con Boris Yeltsin y su segundo, Alexander Rutskoi, al punto que desde entonces no existe el cargo de vicepresidente.

Aunque el artículo destaca que Medvedev (ex integrante del Partido Comunista soviético y como muchos de su generación, de los primeros en hacer de su deseo de escuchar rock, un recurso de presión política) no demuestra otra cosa más que fidelidad a su mentor, todo puede cambiar en la impredecible política rusa.

Igual, como destaca, Tayler, no le va a ser fácil desprenderse de Putin que no sólo dejó la presidencia con un 80% de popularidad, sino que se ha mostrado como un hábil ejecutor político. Eso que Medvedev, como presidente tiene responsabilidades de jefe de Estado, comandante en jefe, custodio de la valija nuclear, director de política doméstica y exterior, jefe de los servicios de seguridad, y designar a los gobernadores. Además controla las economías paraestatales de energía y puede despedir al primer ministro.

Putin tiene su poder, no se vaya a creer. Principalmente el saber que, para encontrarle un remplazo, Medvedev necesita la aprobación de la mayoría de la Duma, en la que el partido de Putin conserva el 70% de las bancas. Además conserva la fidelidad de su círculo más íntimo (antiguos camaradas de los servicios de seguridad) que incluye al presidente de Rosfnet, la principal petrolera; al ministro de Justicia y todo su aparataje de Inteligencia, al jefe de la FSB (la antigua KGB); al jefe de la agencia antinarcóticos y al "oligarca" Roman Abramovich. Un equipo como para salir a pelearla.

Para los que piensan que Medvedev es demadiasado leal y tranquilo para hacerle eso a Putin (a quien conoció en 1991 y siendo 12 años más grande, es como su hermano mayor), Tayler recuerda que el propio ex presidente era algo así de tímido cuando asumió en 2000 y hoy es uno de los personajes más fuertes de la escena internacional. Por ahora todo es concordia en el Kremlin. Pero la amenaza está ahí.

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