Intendentes con la bandera de la gestión

El casting de Novick

Inspirado en Macron, Novick aplicó un casting para elegir a sus candidatos a intendente. ¿Es lo más raro que se verá en esta campaña? Lejos del desconcierto generalizado, 930 personas sintieron el llamado y se anotaron. En esta nota, un acercamiento a quiénes son y cómo piensan los finalistas.

Novick lleva meses intentando hacerse conocido fuera de la capital y hablando de la importancia de la gestión. Foto: Partido de la Gente
Novick lleva meses intentando hacerse conocido fuera de la capital y hablando de la importancia de la gestión. Foto: Partido de la Gente

Fue como un llamado divino. Mientras muchos se escandalizaban, varios se burlaban y unos cuantos se preguntaban "¿qué es toda esta locura con la que ahora sale Novick?", otros sintieron que les estaban hablando a ellos, que les calzaba como un traje a medida, que era la propuesta que hacía tiempo estaban esperando. En algún momento entre fines de octubre de 2017 y principios de enero de este año, cerca de 930 personas abrieron la página web creada para postularse a "intendente de la gente" e ingresaron sus datos. Durante los últimos ocho meses pasaron por un proceso silencioso de varias etapas que ahora está llegando a su fin. A partir de noviembre y durante el año que viene, Edgardo Novick y su principal asesor, Javier de Haedo, estarán presentando en sociedad a los 19 elegidos.

Marcelo conocía a Novick por un amigo en común. Cuando se enteró de la idea, se sorprendió "como todos" —de hecho, cree que muy pocos lo entendieron— pero pensó: "Esto me interesa". Para él, médico de 44 años, nacido en Lavalleja pero instalado en Rivera hace 11 años, con experiencia en cargos de dirección en el sistema mutual y docencia en la Universidad, el llamado fue una oportunidad de meterse en un universo que le interesaba pero al que sentía inaccesible. "En Rivera, un departamento colorado, con un Partido Nacional fuerte y un Frente Amplio relativamente fuerte, ¿cómo puede tener éxito alguien de afuera?", se preguntaba. "Poniendo plata solamente", se respondía. Esta vez se le abría otro camino.

Así como Marcelo, que se rebela ante la idea de que "en política tengas que trabajar 50 años para llegar a algo", Carlos habla de esta propuesta como una chance de "arrancar sin contaminarse" de los "lineamientos rígidos" de un partido tradicional. "No me considero político. Por ahí me sentí identificado con Novick, que entraba a la política sin ser político".

A Carlos, un ingeniero que apenas pasa los 30 pero ya tiene su propio negocio en Mercedes, de donde es oriundo, y que se ha formado en administración de empresas, siempre le gustó la gestión, pero no la ideología. No le interesa especialmente el Partido de la Gente, lo que quiere es ser intendente. Porque ha oído los nombres que andan circulando como posibles candidatos para Soriano y no le gusta ninguno. Porque está seguro de que el gobierno de su departamento, al que le reconoce varios logros sobre todo en lo relativo a los espacios públicos, está lleno de "ineficiencias" que se siente capaz de superar. Así que cuando vio el llamado en las redes enseguida se anotó. No le dijo a casi nadie porque aún no sabe si es el ganador. Está seguro de que la mayoría de sus conocidos le van a decir "estás loco", pero confía en que algunos le dirán "qué bueno".

Y Maurene se enteró por la tele. Paró lo que estaba haciendo y prestó atención a la propaganda, un video en el que el empresario camina por un campo diciendo "sin vos, esto no cambia". "Me pareció innovador, sensacional. Me dio la impresión de que Novick está en la sintonía de cambiar la mentalidad de hacer política. Es como dice él: no tiene compromiso político con nadie". A ella le molestan los dirigentes a los que "les pesa la camiseta" partidaria. Le indignan "la politiquería barata" y los dirigentes que "no escuchan a la gente".

Hace unos meses que Maurene enfrenta los cuestionamientos de sus amigas: "¿qué necesidad de complicarte?". Ella, que es técnica prevencionista pero actualmente trabaja como administrativa en una oficina pública y dando clases de inglés, les responde que a sus 50 siente que "alguien tiene que arremangarse e intentar hacer algo para cambiar", inyectar "un poco de energía" y sacudir el "conformismo" que domina su departamento, Cerro Largo. ¿Por qué no ella?

Un quiosco para Sendic.

Marcelo, Carlos y Maurene son tres finalistas del proceso en sus departamentos. Es probable que sean candidatos, pero como aún no es seguro Novick prefiere no presentarlos con sus apellidos y sus caras todavía. Marcelo y Maurene estaban dispuestos a ser plenamente identificados en este informe; Carlos, en cambio, pidió que se le cambiara el nombre y se omitieran detalles que lo individualizaran, pues prefiere que aún no se entere nadie que está embarcado en esta aventura.

Según Novick, hay departamentos en los que hubo varias decenas de inscriptos al llamado. Son los más poblados: Montevideo, Maldonado, Canelones. Donde hubo menos fue en Artigas y en Flores. Allí los candidatos se contaron con los dedos de las manos, pero igualmente se pudo captar gente valiosa, asegura el líder del Partido de la Gente. "Quedamos muy conformes", dice.

Los postulantes tienen un promedio de edad de entre 45 y 50 años —se pedía un mínimo de 30 pero no había tope. Entre ellos hubo apenas 15% de interesadas mujeres. Abogados, arquitectos e ingenieros fueron las profesiones predominantes. Uno de los finalistas es un periodista televisivo que durante una entrevista le confesó a Novick en vivo y en directo que él estaba en carrera. Hubo cerca de 20% de personas relacionadas a organizaciones sociales y casi un 10% vinculado a la gestión del fútbol amateur o el baby fútbol. Los postulantes provienen de todos los partidos; ninguno sobresalió.

Se pedía gente que hubiera nacido en el departamento por el cual se presentaba o que viviera allí desde al menos tres años antes. Un requisito era tener experiencia liderando equipos y al menos cinco años en posiciones que implicaran gestión. Se exigía secundaria completa y se valoraba, sin ser excluyente, tener estudios universitarios. Los inscriptos debían ser "proactivos", con "gusto por los desafíos", "muy buenas habilidades de relacionamiento interpersonal", capacidad de "liderazgo", "comunicación" y "planificación".

La inspiración de Novick provino del presidente francés, Emmanuel Macron, que al inicio de su gobierno sorprendió al lanzar un casting para elegir a sus candidatos a diputados. A Novick no le gusta este método para reclutar legisladores. Dice que para él los diputados, en su condición de representantes del pueblo, deben ser "bichos políticos". En cambio, los intendentes —así como los titulares de empresas públicas, entes autónomos y servicios descentralizados, así como ciertos cargos dentro de los ministerios— deben ser, a su juicio, esencialmente buenos gestores.

"Si usted tuviera un quiosco y quisiera que alguien lo administrara, ¿se lo daría a Sendic?", pregunta Novick en sus recorridas en el interior. Cuenta que la reacción unánime es contestarle "no, Novick, ¡me lo funde!", y entonces él les dice: "bueno, le dimos la principal empresa del país a un hombre al que no le confiaríamos ni un quiosco". Para Novick, el reclutamiento de candidatos mediante consultoras es una forma de minimizar riesgos.

Varios politólogos uruguayos consultados desconocen este tipo de procesos y tienden a verlos con malos ojos. No hay —al menos ninguno es capaz de citar— publicaciones al respecto. El uruguayo Luis Costa Bonino, doctor en Ciencias Políticas y radicado fuera de Uruguay hace muchos años, fue asesor estratégico de Macron en su camino a la presidencia. Conoce bien la política francesa y a su actual protagonista. A diferencia de lo que se podría intuir, su mirada sobre el casting es, sencillamente, demoledora. Asegura que la falta de experiencia política de los diputados de Macron le está causando serios problemas hoy. Y sostiene que "los candidatos seleccionados por criterios psico-laborales, por evaluadores que no conocen en absoluto la esencia de lo político, van a generar, presumiblemente, malos políticos".

Una mirada negativa: "Esto dará pésimos políticos"

La idea de reclutar candidatos por casting no es nueva, dice Luis Costa Bonino, un politólogo uruguayo con amplia experiencia en campañas electorales a nivel internacional, que fue asesor estratégico del presidente francés Emmanuel Macron en su camino hacia la presidencia pero hoy es crítico de sus decisiones. Costa Bonino afirma que el método se ha utilizado en varios lugares con el objetivo de "ciudadanizar"el personal político y los partidos, generalmente coexistiendo con otros procedimientos. En México, uno de los partidos que ha usado con más frecuencia este método es el Partido Acción Nacional (PAN).

"Este procedimiento, que se realizaba con perfil bajo en muchos lugares, cobró notoriedad internacional a mediados de 2017 con el proyecto político EM, En Marche!, el movimiento que llevó a la presidencia a Emmanuel Macron", plantea Costa Bonino para este informe. Luego el movimiento se convirtió en partido con el objetivo inmediato de obtener la mayoría parlamentaria. Aunque había tenido una "asombrosa suerte" (antes de la elección habían perdido los candidatos favoritos de izquierda y de derecha) y recibido importantes apoyos, una vez presidente, Macron "quiso dar la imagen de que había ganado solo". "Trató de borrar las huellas de la campaña, hizo su documental Les Coulisses dune victoire para postular que había ganado sin ningún estratega electoral, sin socios políticos, sin partidos, sin nadie más que su grupito de jóvenes ayudantes", dice Costa Bonino. Y "quiso organizar su mayoría parlamentaria con candidatos que le debieran todo exclusivamente a él", descartando liderazgos previos. Así fue que se decidió por el método del casting. "El objetivo declarado fue ciudadanizar la política. El objetivo político no declarado fue personalizar el poder", dice el especialista.

Afirma: "El casting estuvo guiado esencialmente por la ajenidad a los partidos y por la corrección política, con el debido porcentaje de mujeres, de jóvenes, de hijos de inmigrantes, de categorías socioprofesionales, sociodemográficas. En la acción política, sin embargo, la ausencia completa de experiencia de los parlamentarios, ajenos al conocimiento político, a la negociación, a la lealtad política, fueron potenciando el problema principal de Macron como presidente, que quiso personalizar al máximo el poder y terminó consiguiendo una soledad y un aislamiento extremos. Los parlamentarios que eligió no le han sido leales en absoluto, en su mayoría".

Para Costa Bonino, "el casting es un pésimo mecanismo de reclutamiento de personal político" y el mejor sistema es "la participación, la formación política, la militancia, la preocupación y el interés por la sociedad". Concluye: "Candidatos seleccionados por criterios psico-laborales, por evaluadores que no conocen en absoluto la esencia de lo político, van a generar, presumiblemente, malos políticos, lo que será finalmente un muy mal negocio para las fuerzas políticas que utilicen este método".

Para Costa Bonino, "el casting es un pésimo mecanismo de reclutamiento de personal político" y el mejor sistema es "la participación, la formación política, la militancia, la preocupación y el interés por la sociedad". Concluye: "Candidatos seleccionados por criterios psico-laborales, por evaluadores que no conocen en absoluto la esencia de lo político, van a generar, presumiblemente, malos políticos, lo que será finalmente un muy mal negocio para las fuerzas políticas que utilicen este método".

A Novick no le perturba lo que opinen Costa Bonino u otros. Para él, "la militancia de años no es necesaria" porque "de repente viste a alguien durante 20 o 30 años en un comité de base, pero nunca la viste gestionar y después termina haciéndolo mal". Dice: "Yo esto lo tomo como que le doy oportunidades a gente que no tuvo, gente de la vida común, de poder postularse. No deja de ser parecido a lo que me pasó a mí, que pedí y me dieron la oportunidad. Es gente que siente que le llegó el momento de ayudar".

Si soy intendente...

Un mes después de la inscripción, a Marcelo lo llamaron y le hicieron una entrevista de unos 15 minutos por teléfono. Le preguntaron en qué había trabajado, por qué se metía en política, qué le atraía de Novick. Respondió que quería dejarles un país mejor a sus hijas. Que venía de una familia libanesa que le había transmitido la importancia de equilibrar cuentas, ahorrar, adaptarse a las circunstancias. Dijo, también, que está convencido de que se puede lograr "otra política", que al final del día la política es la herramienta que tiene la gente para cambiar las cosas. Dijo que tenía su ideología —socialdemócrata, de formación batllista— pero que no cree que eso sea suficiente para tener un mejor país.

Para Marcelo, la segunda entrevista fue una sorpresa. Nunca, en ninguno de los puestos laborales que ocupó, le habían hecho pasar por un análisis psicológico semejante. Hizo dibujos e interpretó imágenes. Le dio satisfacción ver que el proceso "era en serio".

Y hace poco más de un mes se reunió con Novick y De Haedo para conocer sus ideas. Esa fue la tercera y última etapa, y quedó como finalista. A Marcelo, por su profesión, le preocupa el déficit del sistema de salud. Cuando se le pregunta por posibles soluciones, habla de complementación entre públicos y privados y el Estado como verdadero gestor del sistema. Cuando se le insinúa que eso es lo mismo que dicen los gobernantes actuales, responde: "Lo dicen, pero nunca lo hicieron".

Javier de Haedo, el economista que dejó el Partido Nacional para unirse a Novick. Foto: F. Ponzetto
Javier de Haedo, el economista que dejó el Partido Nacional para unirse a Novick. Foto: F. Ponzetto

También le inquieta la inseguridad. Habla pestes del cambio del código del proceso penal y de Eduardo Bonomi. Él ansía un cargo en el que pueda "organizar, estructurar y poner eficiencia". No importa dónde. Si es en salud, mejor.

"El partido de Novick es para dar el batacazo o nada". Así de drástico es Carlos, que sostiene que en el interior es "más fácil" captar votos conformando un buen equipo con buenas propuestas, y se siente preparado para hacerlo. "Acá todos nos conocemos y sabemos de lo que somos capaces", alega, confiado en sus virtudes.

Carlos quiere ser intendente de Soriano "para lograr un impacto positivo". No quiere entrar en temas específicos porque entiende que no está bien "opinar desde afuera". Pero su fuerte, dice, es encontrar soluciones a los problemas que surjan y resistir a las adversidades.

De momento, a él le parece importante que desde el partido le den los lineamientos de trabajo. Espera que le comuniquen si será candidato para así reunirse, hablar de "las condiciones" y entonces enfocarse. No sabe si tendrá que dejar sus trabajos, si deberá visitar casas de familia o qué. Está ansioso por saber cuál será la estrategia.

La idea, según adelanta Novick, es que los candidatos conserven sus fuentes laborales durante 2019 pero participen de la campaña presidencial. En 2020 sí deberán renunciar a sus empleos y se les pagará para compensar la pérdida de ingreso. Los costos de las campañas en los 19 departamentos los asumirá por completo Novick.

Maurene no puede ocultar su entusiasmo. "Si soy intendenta...", proyecta, y habla de cómo golpeará "todas las puertas" para conseguir inversores y apoyo económico. Le desespera la situación de la industria y el empleo de su departamento. Está harta de que todo sea "a la manera de Cerro Largo", como evoca el intendente Sergio Botana. Quiere reciclar la basura. Quiere que se respete la ley de tránsito y hacer "centros de barrio" con piscinas y talleres para todas las edades. Quiere escuchar a sus vecinos, y se tiene fe para eso.

Ella, que ha votado al Frente Amplio, dice que hoy elige a Novick porque se cansó de que la suerte dependa del color político que uno abrace. Sabe que la tendrá difícil en un departamento de raíz blanca. "Esperemos que no sea la última entrevista. Y si llego a salir, te espero en Melo".

A Singapur por educación, a Nueva Zelanda por el agro

Así como Novick confía en el asesoramiento de Rudolph Giuliani para diseñar su propuesta sobre seguridad —el exalcalde neoyorkino visitará Uruguay el 12 y 13 de noviembre para continuar su colaboración con Novick y con la intención de llegar a Tabaré Vázquez—, tiene la mira en Singapur para mejorar la educación y piensa en Nueva Zelanda para inspirarse en torno al agro. Según confirmó Novick a El País, en enero o febrero viajará con un equipo a Singapur, y espera poder ir a Nueva Zelanda más adelante.

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