Es uno de los anhelos de quienes desean bajar de peso: hacerlo de forma rápida y definitiva. Sin embargo, ¿es posible perder kilos en poco tiempo, sin perjudicar la salud ni recuperarlos tan rápido como se perdieron? “Con una pauta dietética específica, un programa de ejercicios y un acompañamiento psico-emocional que ayude a crear nuevos hábitos, sí es posible”, responde la doctora Lara Fierro, especialista en Medicina Estética, Antienvejecimiento y Ginecología Estética.
La introducción viene a cuento porque el Método Pronokal, avalado por más de 36 estudios científicos y realizado bajo
control médico, es rápido y seguro. Es más, los resultados se notan desde el principio, lo que sirve de motivación adicional.
“Datos del Estudio PNK Lipoinflamación confirman que con este tratamiento se puede perder hasta 9 kilos en un mes, sin
pasar hambre ni perder energía”, añade la especialista a la vez que señala las claves de este método.
La primera es que se trata de una dieta cetogénica antinflamatoria. “Mientras que en las dietas milagro se pierde masa muscular, ralentizando el metabolismo y dificultando la quema de grasas, con una dieta cetogénica baja en hidratos de carbono y grasas, sumado al aporte de proteínas de calidad, se pierde grasa sin perder masa muscular. Si esto se apoya con ejercicio físico, se mantiene la masa muscular”, explica la médica.
En segundo lugar, el ejercicio físico es fundamental: el programa del Método Pronokal comienza tonificando los músculos, que es el motor que utiliza la grasa para que luego, superada la etapa de cetosis a la que lleva la dieta, se introduzcan ejercicios cardiovasculares. El tercer aspecto es el cambio de hábitos. “El coaching nutricional es parte clave de Pronokal; ayuda a incorporar nuevos patrones de conducta y de pensamiento relacionados con la comida, para mantener un peso saludable, pase el tiempo que pase”, sostiene.
¿Cómo funciona el método? Pues bien, comienza con una consulta médica en la que se estudia el caso de salud mediante análisis clínicos de modo que el tratamiento sea el más adecuado para el paciente. A su vez, se realiza una consulta con la nutricionista coach para definir los productos de manera más personalizada.
Así se inicia este camino: al comienzo del tratamiento se combinan alimentos Pronokal con las verduras pautadas. De forma progresiva, y a medida que se avanza en cada fase, se introducen más alimentos. Además, con el seguimiento, el paciente es acompañado por el equipo durante todo el proceso, e incluso puede ver sus avances en la app de Pronokal.
A grandes rasgos así fue la experiencia de Andrea Lemos, periodista de 41 años, quien comenzó el Método Pronokal en busca de una solución para su problema de sobrepeso. “La principal motivación que me llevó plantearme bajar de peso fue mi salud. Tenía 25 kilos de más”, recuerda. “Dormía mal, me dolían las articulaciones, retenía líquido y claramente mi rutina alimenticia estaba en total desajuste. Pronokal me ayudó a tener una alimentación adecuada y, sobre todo, a cumplir horarios ya que los productos son muy prácticos; siempre tenía alguno en la cartera y me sacaba de apuros. A todo esto se sumó la parte estética: ver resultados rápido te motiva y te hace sentir tan bien, que te dan más ganas de seguir. El cumplir con cada paso, hizo que hoy, luego de ocho meses de llegar al peso adecuado, lo siga manteniendo. Agradezco a todo el equipo y a Lara, que fueron un pilar importante en este proceso. La verdad, fue un antes y un después en mi vida”, concluye
Andrea Lemos.
www.pronokal.com
Doctora Lara Fierro. Andrea Lemos, antes. Andrea Lemos, después.