A sus 20 años, Thomas Müller es ya indispensable en la selección alemana pero a pesar de acumular goles como su ilustre homónimo Gerd Müller, con quien se le suele comparar, el joven jugador sigue siendo modesto, a 24 horas para el duelo contra Serbia del Mundial-2010.
Nadie sabe aún hasta dónde llegará Müller. En su primera temporada en el grupo profesional del Bayern consiguió un doblete Copa/Campeonato, disputó la final de la Liga de Campeones y convenció al seleccionador nacional Joachim Löw de contar con él, todo ello con una mezcla de simplicidad e insolencia.
"No tengo tiempo de pensar en todo lo que me está pasando estos últimos meses, con tantos entrenamientos, partidos y comidas", bromeaba esta semana el delantero tras su buena actuación (un gol y un pase decisivo) contra Australia (4-0) en el Mundial.
Muchos se sorprenden de su trayectoria meteórica y de su salto en poco tiempo de la tercera división a la ´Mannschaft´.
"Es verdad que ha sido rápido, pero espero que sólo sea el principio, mi ambición es jugar a este nivel el mayor tiempo posible", dice el jugador, seleccionado dos veces a pesar de su juventud.
Müller no dudó en escoger el número 13, el mismo de Michael Ballack, ex capitán de la selección que no pudo estar en Sudáfrica por culpa de una lesión, y de Gerd Müller, el jugador estrella de Alemania en la victoria final del Mundial-1974 contra Holanda (2-1).
Ambos Müller, que no son familia, se conocen bien: Gerd, apodado el "bombardero de la nación", entrenó a Thomas cuando era niño y entró en el centro de formación del Bayern en el año 2000.
Según la leyenda, Gerd daba a su joven alumno tabletas de chocolate para recompensarle cuando jugaba bien. Hoy el campeón del mundo en 1974, que suele ser muy crítico con los jugadores, tiene sin embargo una buena opinión de su posible sucesor.
"Para mí es del delantero centro número 1 de Alemania, es fuerte psicológicamente, marca desde la derecha, desde la izquierda y sobre todo es un buen chico", afirma.
Sin embargo Thomas Müller sólo lleva marcados 13 goles en la Bundesliga y uno con la camiseta de la selección, muy lejos de los 365 en campeonato y 68 con Alemania de su predecesor.
Además, al contrario de Gerd, Thomas no es sólo un goleador y Low lo pone muchas veces en apoyo a los delanteros, para ayudarles con sus buenos regateos, sus aceleraciones, sus tiros desde lejos y sus pases decisivos.
Otra de sus virtudes, admirada por sus compañeros de equipo, es su serenidad.
"Da igual si juega de reserva en el Bayern, en la Liga de Campeones o con la selección, siempre conserva la calma y hace lo que sabe hacer", asegura su capitán Philipp Lahm.
A pesar de su gran temporada 2009-10, Müller encontró tiempo para casarse con su novia Lisa el pasado mes de diciembre. De momento, sin embargo, su mujer tendrá que esperarse para el viaje de bodas, si pudiera ser, después del 11 de julio, el día de la final del Mundial de Sudáfrica. (AFP)