J. S.
Abel Hernández regresó a Montevideo, ayer habló como no lo hizo el miércoles pasado en el aeropuerto, pero su situación no sólo es polémica, sino que -como su futuro futbolístico, desde que se le retiró la ficha médica- continúa en suspenso.
El jugador ahora, a instancias de Peñarol, será sometido por el Dr. Walter Reyes a estudios electrofisiológicos que no se le hicieron anteriormente y se espera que los mismos echen luz -en un sentido u otro- sobre el caso del delantero.
Mientras tanto, lo que "está en pie" es, por un lado la decisión de Peñarol de "pararlo" hasta que un diagnóstico definitivo establezca si Hernández puede jugar sin riesgos de ninguna especie, y por otro los resultados de los exámenes que, por indicación de su representante, se le realizaron en Mónaco y Monza recientemente.
Una copia del informe firmado por el Prof. Nadir Saoudi, Jefe del Servicio de Cardiología del Centro Hospitalario Princesa Grace, situado en la Avenida Pasteur de Mónaco, establece en su conclusión que -según la ecografía practicada a Hernández el 24 de octubre pasado- "no tiene ninguna contraindicación para la práctica de deportes competitivos".
En las consideraciones del diagnóstico se hace notar que el jugador tiene "el ventrículo izquierdo moderadamente dilatado" y se habla de "ausencia de valvulopatía significativa" y "ausencia de hipertrofia ventricular izquierda", como también de "cavidades derechas moderadamente dilatadas sin hipertensión arterial pulmonar".
A su vez, otra copia, en este caso del resultado del examen que se le hizo a Hernández el 29 de octubre en el departamento de Cardiología del Policlínico de Monza, en Italia, indica: "Sin evidencia de cardiopatía en acto, en sujeto asimismo asintomático y con RM cardíaca normal; sin contraindicaciones actuales para la práctica deportiva. Estudios cardíacos y pulmonares normales. Sin soplo carotídeo". El informe agrega que el jugador "fue sometido en marzo a resonancia magnética cardíaca con resultado negativo por displasia arritmogénica de Vdx en presencia de dilatación inicial de vsx, normal en un sujeto enajenado".
Se argumenta que a Hernández ahora en Europa no le hicieron una navegación magnética cardíaca, que hubiese sido más concluyente, pero resultados similares a estos arrojaron los exámenes que se le practicaron por indicación de los médicos de las selecciones nacionales a mitad de año y, entonces, con esas conclusiones que fueron sometidas a consideración de un catedrático grado 5 de la Facultad de Medicina, fue que "La Joya" -aún conocida su arritmia- continuó jugando. Hasta que de la consulta realizada por Peñarol con el Dr. Walter Reyes antes del partido con Juventud, nació la decisión del 17 de octubre pasado de "pararlo", lo que derivó en que las autoridades competentes le retiraran la ficha médica.
Los estudios electrofisiológicos terminarán con el suspenso.