Jason Gore, directivo del PGA Tour, explicó en un memorando enviado a los jugadores que hay muchos empresarios dispuestos a invertir en el PGA Tour.
Tras anunciarse el acuerdo entre la LIV Golf League, el DP World Tour y el PGA Tour para la formación de una nueva gira que englobe la totalidad del golf mundial, la realidad es que todo avanza a paso lento. Es por esto que el PGA Tour está analizando nuevas posiciones y decidió estudiar otras vías de financiación en caso de que el acuerdo con el fondo de inversión pública de Arabia Saudita, quienes sostienen al LIV, no llegue a buen puerto.
Gorce reconoció, en el memorando que le envió a los jugadores, que son muchas las entidades que se ofrecieron a invertir. “Seguimos enfocados en alcanzar un acuerdo definitivo con el LIV y el DP World Tour, pero no es sorprendente que en este tiempo hayamos tenido varios ofrecimientos de otros inversores. Esto no hace más que reforzar la posición del PGA Tour y nuestro potencial de crecimiento”, dijo.
Esta estrategia había sido la posición que manifestó Randall Stephenson en su carta de despedida del PGA Tour hace algunos meses en la que instaba a buscar nuevos mercados para que no se vieran obligados a explorar la vía saudí. “Espero que, al mismo tiempo que la junta avance, reconsidere el actual modelo de gobernanza y mantenga abiertas las opciones de evaluar fuentes alternativas de capital más allá del acuerdo actual”, indicó.
Los dos nombres que más sonaron en estos últiimos días fueron los de Endeavour Group Holdings y Fenway Sports Group, dueños de equipos como los Boston Red Sox, los Pittsburgh Penguins o el Liverpool, quienes han señalado que verían con buenos ojos ser inversionistas del PGA Tour.
La propia gira del PGA Tour ya explora un plan en caso de fracasar las negociaciones con los saudíes: construir con diferentes aportaciones un fondo que contemple los US$ 2.000 millones que desde el LIV se habían comprometido a invertir por el fondo de inversión pública de Arabia Saudita.
Habrá que esperar y ver cómo se llevarán a cabo todas las negociaciones para ver si todos los tours se van a unir o si van a seguir por caminos separados. Es un momento muy particular en el golf profesional y por ahora son solo los torneos majors los que son capaces de juntar a los mejores jugadores de ambos lados.