Finalmente no hubo luz al otro lado del río. Tampoco piquetes, ni un comportamiento digno de un gran hermano.
Argentina le ganó a Uruguay 2 a 1 en Sub 17 mostrando poco, para bien o para mal. Se llevó tres puntos y la clasificación a la serie final del Sudamericano y a los Juegos Panamericanos, siendo un equipo bastante normal.
¿Por qué ganó, entonces? Porque Uruguay fue todavía menos. Los albicelestes tuvieron algún recurso individual para marcar una diferencia y un orden estratégico que le permitió saber a qué jugaba. Eso le fue suficiente para derrotar a los celestes.
Uruguay jugó su peor partido en el Sudamericano. Desde todo punto de vista. Es cierto que la obligación de salir a buscar los tres puntos para asegurar la clasificación puede haberle jugado en contra a muchachos de 16 años.
Todavía más cuando a los 4`, un error defensivo dejó a Manuel Sánchez sólo con Pérez, para que el 11 argentino marcara el 1-0. Sin embargo, ni siquiera esa desesperación que se apoderó de los botijas era razón para perder hasta la intención de jugar que mostró en otros partidos.
Argentina le regaló pelota y campo, pero los de Marcenaro no tuvieron ideas para derrocar el muro albiceleste, que tampoco fue demasiado firme, aunque con algo de orden se sobró para controlar a los delanteros charrúas.
La diferencia táctica en favor de los de Tojo dejaba el partido librado a alguna individualidad y allí también fueron superiores los argentinos.
No obstante, en un centro perdido en la historia del partido, Márquez la bajó en el segundo palo y Gómez puso el empate.
Ahí estuvo lo mejor de Uruguay. Su fútbol no fue más claro, sus individualidades tampoco (salvo un gran pase de Pereyra y una buena diagonal de Urretaviscaya que definió mal a los 40`), pero al menos hizo sufrir un rato al equipo rival.
El segundo tiempo arrancó con otro oasis en ese desierto de fútbol. Una buena jugada de Urretaviscaya que terminó con un zurdazo afuera a los 50". Nada más.
En realidad sí hubo ganas de ir hacia adelante, pero ni una idea de cómo hacerlo suficientemente como para poner en peligro a la zaga albiceleste.
Si algo le faltaba a esa tarde muy gris de Uruguay era el segundo argentino. Otra vez sin mostrar demasiado. Con un córner pasado a los 63`, con las dudas de la zaga y el portero charrúa y el oportunismo de Mazzolla. De ahí en más las pocas chances claras fueron para los de Tojo.
Coates (que perdió a Mazzolla en el gol) tuvo la chance de reivindicarse, pero el árbitro no vio un claro penal a los 90`, cuando el zaguero ya era un delantero más.
Uruguay demostró poco hasta para echarle la culpa al juez. Trancado en un piquete y con la orilla opuesta muy oscura, se nominó sólo, por mal rendimiento y quedó a la espera que Colombia y Venezuela "votaran" si se podía quedar en el torneo o se tenía que ir.
Venezuela siempre nos amarga la vida: clasificó
ILUSIÓN. Tras la derrota ante Argentina 2-1, los celestes tuvieron una tensa espera. En ella, Uruguay hizo plegarias para que Colombia, ya clasificado a la segunda fase le ganara a Venezuela, que a pesar de tener el mismo puntaje de Uruguay, estaba obligado al menos a empatar para seguir en el torneo, pues en la diferencia de goles los celestes superaban al combinado "vinotinto". A los 24´ del segundo tiempo, Colombia ganaba 1-0. En ese momento los celestes estaban clasificados para el hexagonal por el título final y más seguros se sintieron todavía cuando Colombia aumentó la ventaja y pasó a vencer por 2-0.
DESAZÓN. Venezuela reaccionó y sorprendió. A los 84` y 88` hizo dos goles, empató 2-2 y de esa forma la Sub 17 de Uruguay, que de sus 20 jugadores tenía 15 que fueron eliminados 2 años atrás en el Sudamericano Sub 15, corrió la miosma suerte.
Bolivia hundió a Chile y ayudó a Brasil
Bolivia frustró la chance de Chile de clasificarse. La representación del altiplano venció a la trasandina 1-0 y curiosamente ayudó a Brasil a avanzar a último momento al hexagonal final por el título del sudamericano Sub 17.
Chile debía golear a Bolivia para clasificarse y dejar afuera a Brasil. Todo quedó en un sueño y los chilenos ocuparon el último lugar del Grupo A y completó diez años de fracasos en estos torneos, con cinco eliminaciones consecutivas.
La última vez que la "Roja" participó en un Mundial Sub`17 fue en Egipto 1997.
Los principales diarios de Santiago sostienen que la derrota ante Bolivia no es ninguna sorpresa, porque fue en el Sudamericano de 1997 en Venezuela, la última vez que el combinado del Pacífico se impuso al país andino (7-1). Para Wladimir Bigorra, el técnico que hace diez años llevó por última vez a Chile a un mundial Sub 17, la clave del éxito estuvo en la gran cantidad de partidos internacionales que su equipo disputó en la etapa preparatoria.
Además, dijo al diario El Mercurio, tuvo la suerte de contar con jugadores hábiles, que se consolidaron después a nivel adulto, como Milovan Mirosevic, los hermanos Cristián e Iván Alvarez, Juan Pablo Ubeda y Claudio Maldonado, actualmente una de las figuras del Santos brasileño.
"Tuvimos una preparación extensa, de dos años y además los jugadores salían al extranjero con sus equipos. Tenían un roce internacional que les sirvió", señaló Bigorra. Sobre esa base, añadió que el equipo que Sulantay llevó a Ecuador "parecía novato" y que "le faltó madurar en giras porque a esa edad los chicos son inestables futbolísticamente".
Las cifras
6 puntos consecutivos perdió Uruguay en el Grupo B del Sudamericano
1 partido es lo único que ganaron los celestes en su llave del Sub 17