JORGE SAVIA
Oscar Tabárez. En una extensa charla que tuvo lugar en la mañana del jueves pasado, en medio de lo que a esa hora era un desierto restaurante ubicado sobre la Avda. Arocena, en el corazón de Carrasco, el técnico de la selección habló del significado que tiene para la selección el partido del próximo miércoles frente a Colombia en el Estadio Centenario. Una vez que "calentó el pico", el entrenador celeste "le entró" también a los casos de Pablo García y el "Nacho" González, al desarrollo de las Eliminatorias y a otros múltiples aspectos de la realidad del fútbol uruguayo.
- Este amistoso con Colombia, ¿es un partido más o cumple con algún fin específico dentro del plan de trabajo pensado para este año?
-Es un partido de preparación, de carácter internacional, contra un rival importante, que responde positivamente a lo que es la persistencia nuestra y el apoyo de los dirigentes para seguir concretando partidos en las fechas FIFA, lo que es trascendente desde el punto de vista de lo que yo llamaría la cultura de selección nacional. Además, en lo interno, es una oportunidad de las dos que hay en el primer semestre de juntarnos con un núcleo grande de futbolistas y mantenerlos en forma compacta, que nos permita hablar de la selección y de cosas que hemos vivido en la disputa de las Eliminatorias en los últimos meses del año pasado, y también ver algunas otras cosas accesorias, como en este caso puede ser la situación de algún jugador que es citado por primera vez como Cavani.
-Viene la mayoría de los jugadores del plantel que jugó los partidos de Eliminatorias el año pasado.
-Sí, si bien los aspectos motivacionales no son los mismos que en las Eliminatorias, a través de los contactos que ha hecho Celso Otero, porque yo no los hago directamente, los hace él, los futbolistas mostraron una gran receptividad, un gran entusiasmo por venir y mantener ese contacto.
-No viene Vicente Sánchez.
-No, porque hemos contemplado algunas situaciones especiales. Cuando se dieron esos contactos de los que hablaba, él ya estaba concretando su pase, viajando de México para Alemania, así que no quisimos complicarlo.
-¿Y por qué viene, en cambio, el "Nacho" González?
-Lo del "Nacho" es diferente. Lo teníamos en cuenta más allá de que no haya sido incluido en la nómina de futbolistas del exterior por razones obvias, ya que todavía no se había concretado el pase, y hace pocos días nos enteramos que se concretó su incorporación al Mónaco. Fue por eso que el miércoles pasado se le mandó la notificación al club, explicándole que por razones obvias estamos fuera de los plazos. Para nosotros es importante que venga.
-¿Por qué estaba en la lista de convocados cuando aún era un futbolista que no tenía equipo, que no estaba jugando?
-Porque más allá de que podamos sospechar alguna carencia en su expresión futbolística, sabíamos que desde el punto de vista físico está bien, que ha entrenado mucho con el Prof. Andrés Barrios.
-El año pasado, con respecto a otros jugadores que ahora no viene al caso nombrarlos, usted manejó que aquellos que no tuvieran equipo y no estuvieran en competencia, había que esperar a que jugaran para ser "convocables".
-Porque el año pasado se trataba de partidos, o de Copa América o de Eliminatorias. Este, en cambio, es un partido de preparación. Lo máximo que puede pasar es que entre, que no lo veamos bien y hagamos un cambio, o que si lo vemos mal en los entrenamientos que no entre jugando. Las cosas serían distintas, por ejemplo, si ahora en febrero jugáramos contra Venezuela por las Eliminatorias. Por eso mismo es que al "Nacho" no lo citamos para los partidos contra Bolivia y Paraguay. Es decir, son distintas circunstancias. Además, ha pasado algo de agua bajo el puente…
-En el caso del "Nacho"…
-¡Claro! Nosotros pensábamos que era un jugador importante, pero él ha jugado de una determinada manera contra Brasil y eso es un plus, es mérito de él, que le da un valor agregado.
-En los contactos que hizo Otero antes de hacer la lista de convocados para este partido con Colombia, ¿habló con Pablo García?
-Sí.
-¿Cómo fue? ¿Llamó Celso o llamó Pablo?
-No hubo nada distinto ni especial. Nosotros nos fijamos una lista de futbolistas que podían ser convocados y Pablo estaba incluido.
-Pero él había dicho que no volvía a la selección cuando se desgarró antes de los dos últimos partidos del año pasado.
-Obviamente, por eso mismo no podíamos convocarlo sin antes hablar con él. Nos costó mucho localizarlo, porque a veces eso no es fácil, pero queríamos saber cómo estaba su situación y, en caso de que se precisara que yo hablara con él, lo hacía de inmediato. Pablo le dijo que persistía el problema físico que lo llevó a hacer aquellas declaraciones y a tener aquella desazón que tuvo. La dolencia en uno de sus gemelos fueron producto de la intensa actividad que tuvo, con poco tiempo de recuperación entre cada partido, y ahora explicó que él en este momento está haciendo un plan de trabajo con el que se le está contemplando mucho para no forzar esa zona y que está jugando solo un partido por semana. La noticia buena fue que dijo que, obviamente, él pretende seguir jugando en el Murcia pero que, en el momento que se encamine esta situación y lo necesitemos, él va a estar. Así que en este momento lo consideramos uno más de los jugadores que están en el proceso de la selección, y su convocatoria o no va a depender de su nivel físico y futbolístico en el momento de hacerla; pero, reitero: la buena noticia es que aquello fue una encrucijada en la que se vio involucrado dentro de las citaciones para los partidos contra Chile y Brasil, y que ahora, por suerte, se está encaminando.
-¿Colombia es un rival especial porque es uno de los que Uruguay enfrentará por las Eliminatorias en el correr de este año?
-Es un rival que en las Eliminatorias hasta ahora ha conseguido buenos resultados. Y hay algo importante: no es lo mismo, pero juega de una manera parecida a como lo ha hecho Venezuela, y aunque está bien que así lo hacía con Páez, creo que a esta altura ya hay una cultura futbolística de los venezolanos; además, vamos a jugar acá, igual que contra Venezuela, de locales, y quizá todo eso pueda ayudar a que probemos alguna cosita, con calma, sin enloquecernos, desde el punto de vista táctico, siempre en función del partido contra Venezuela, del cual hay cosas que ya las sabemos: que se juega acá, que se juega determinado día de junio, que el "Cebolla" no va a jugar, cuál es el objetivo del partido, que es ganar sí o sí…para todo eso, entonces, puede servir este partido y Colombia será un rival muy interesante.
-No cuenta para Ud., entonces, eso que los técnicos sostienen muchas veces, de que en partidos de preparación prefieren no enfrentar a futuros adversarios.
-Yo creo que no. Además, tenemos que cambiar un poquito eso, porque no digo de hacer un amistoso ahora contra Venezuela, pero esta de Colombia nos pareció una opción aceptable y le dimos para adelante.
-Colombia, además, ¿puede ser también un rival especial porque, si hacemos una proyección y pensamos que Argentina, Brasil y Paraguay van a clasificar, sería el rival directo con el cual Uruguay debería pelear el cuarto puesto?
-Lo que pasó hasta ahora en las Eliminatorias indicaría que sí, pero recién cuando termine el 2008 vamos a tener disputada la primera mitad de las Eliminatorias y recién ahí vamos a tener un panorama más acabado del que tenemos en este momento. De todas maneras, por antecedentes, por lo que son las Eliminatorias donde la distancia entre el 4° y el 5°, y el 5° y el que se queda si nada ha sido siempre de un punto…
-Sí, pero esta vez Bolivia y Perú, que en ediciones anteriores "se entreveraron", quedaron de entrada más abajo.
-Sí, pero por circunstancias; en este momento, por ejemplo, Venezuela viene encima de nosotros. Está bien que si le ganamos, revertimos la situación, pero yo me animaría a decir que las Eliminatorias no escapan al rasgo característico del fútbol mundial en este momento, donde la paridad de fuerzas es cada vez más grande.
COLOMBIA. "No me convenció demasiado en el inicio de las Eliminatorias, pero aún en ese momento sacó buenos resultados, y ha mejorado".
AUF. "Hay que felicitarla, así como a veces criticamos que no jugamos en fechas FIFA, es un mérito cuando se consigue un rival como Francia".
ALTURA. "Hubo idas y venidas; para las decisiones no es prioritario el aspecto científico sino el relacionamiento político y se entreveran los tantos".
"No es un tema nuevo, esto ya se veía venir..."
-¿Le preocupa que ya se lleven a juveniles que ni siquiera llegaron a titulares en la Sub 15?
-Me preocupa, aunque no es un tema nuevo. Esto se veía venir. Lo que sí creo es que la Sub 15 era la primera donde los futbolistas que se fueran destacando iban a hacer todo el proceso para llegar a la selección mayor, como Suárez, Cáceres y Cavani, con una verdadera mentalidad de selección. Es, pues, algo que conmueve y, aunque no lo podemos evitar ni nos podemos meter en eso, sí hay que tratar de descubrir los mecanismos de defensa para que esos jugadores no se puedan privar de tener un salto social y en el bienestar suyo y de su familia, pero que no se despeguen del proceso de selección nacional. Y para un chiquilín de 14 ó 15 años, la única solución que veo es que permanezca en el país".
"Tiene que ver qué pasa tras la ida de Páez"
-El próximo rival por Eliminatorias será Venezuela, que se volvió un rival complicado, ¿cómo puede influir la salida de Richard Páez, "padre" de la evolución de los venezolanos?
-Para el fútbol venezolano, que se haya interrumpido un proceso que lo hizo pasar de la cenicienta del fútbol sudamericano a ser un país que marca presencia y tiene otro nivel competitivo, no va a ser fácil. Igual, no creo que se produzca una interrupción abrupta: Páez dejó cosas en las que el entrenador y las generaciones que vienen, van a apoyarse. Con el tiempo se sabrá qué pasó, pero me animaría a decir que no es un tema menor, y contra Uruguay, más allá de la exigencia de un partido por Eliminatorias, Venezuela tiene que ver qué pasa después de la ida de Páez".