Paolo se consiguió más licencia

El capitán comienza a trabajar el lunes y Pedro Cardoso no quiso seguir en el club

SILVIA PÉREZ

Arrancó el Peñarol del 2007. Aún sin las incorporaciones que pretende el técnico Gregorio Pérez, pero con la tranquilidad de haber retenido a Egidio Arévalo Ríos y a Vigneri y de volver a contar con Paolo Montero y los argentinos Ruben Capria y Alejandro Delorte.

El capitán fue el último en llegar, apareció en Los Aromos cuando faltaban 10 minutos para las 9, hora prevista para comenzar los trabajos y fue el primero en irse. En realidad, estuvo sólo media hora en la concentración aurinegra. Saludó a sus compañeros, habló con Gregorio, estuvo con el doctor Rienzi y volvió a subirse a su camioneta.

"Le di unos días más de descanso a Paolo", explicó después del trabajo matutino el entrenador aurinegro. "Estuvimos conversando y me reconoció que en algún momento dudó de seguir jugando, pero se dio cuenta que si le falta el vestuario y la convivencia con el grupo tampoco se siente bien. Vuelve el lunes y vamos a realizar un trabajo especial con él", agregó Gregorio.

Por otra parte, el doctor Rienzi, que lo revisó, lo encontró totalmente recuperado de la última lesión que había sufrido en los gemelos, por lo cual no tendrá inconvenientes para comenzar la pretemporada.

El que decidió no continuar en la institución es el rochense Pedro Cardoso. El delantero, que tenía seis meses más de contrato con Peñarol, habló con Gregorio y le dijo que quería irse. Lo extraño, es que estaba en la institución de la que es hincha y donde siempre había querido estar. Su argumento es que no tuvo las oportunidades que esperaba y que quiere jugar, pero según dijo su representante Sergio Arakelian no tiene ofertas concretas. Cardoso pasó por Los Aromos para despedirse y retirar sus pertenencias. "Fue una determinación suya. Quiso buscar otro destino y le deseamos lo mejor", dijo al respecto Gregorio.

Otro con quien el técnico conversó en la mañana de ayer fue el arquero Fernando González. Si bien ayer participó del primer entrenamiento, González será cedido a préstamo a Rentistas. El arquero que con la llegada de Berbia iba a ocupar el tercer lugar, al igual que pasó en el Apertura cuando trajeron a Sebastián Pereira, entendió la situación y optó por jugar. "Es un tema que no lo sorprendió porque yo ya lo venía hablando con él. Es bueno que pueda jugar", explicó el entrenador.

PRACTICA. El primer día de entrenamiento constó de trabajos físicos alternados con carreras por la mañana y gimnasio y juegos con pelota en la tarde. El profesor Modesto Turrén encontró muy bien a los jugadores. "Se nota que cumplieron con los trabajos que llevaron para las vacaciones. Y aunque aún no hemos hecho las evaluaciones pertinentes y todavía no los pesamos, aparentemente no han subido de peso. Se les vio bien y trabajaron en buena forma. Estamos conformes porque el camino se puede hacer más fácil", dijo Turrén.

Hoy comenzarán las evaluaciones a cargo del doctor Alfredo Rienzi y el kinesiólogo Germinal López. Pruebas de saltos y un circuito de fuerza por la mañana y el famoso test del yoyo por la tarde.

En la víspera el único jugador que trabajó en forma diferenciada fue Diego Morena. La evolución del joven futbolista ha sido muy buena. El próximo miércoles se le realizará una nueva placa y si el resultado es positivo podrá comenzar a trotar.

No se dan por vencidos con el zaguero

El técnico aurinegro quiere a Guillermo Rodríguez. Si bien la incorporación del actual defensa de Independiente no parece fácil de concretar porque hay otros equipos interesados en su concurso, incluso dos equipos italianos y uno mexicano, Peñarol no pierde las esperanzas. Las mismas se basan en la voluntad del jugador que no quiere alejarse de Uruguay para no perder rueda con la selección.

"Rodríguez no está descartado ni mucho menos", dijo el directivo Víctor Cabrera. Por otra parte, en las próximas horas viajará el empresario Pablo Bentancur hacia la vecina orilla para negociar con los rojos de Avellaneda. Si bien Rodríguez tiene contrato con el equipo argentino hasta mitad de año, el hecho de que el técnico Jorge Burruchaga no piense contar con él podría facilitar las cosas.

De todas formas, muchas veces la voluntad de un futbolista no es suficiente para solucionar un pase. Y los aurinegros tienen ejemplos frescos que así lo demuestran. Antonio Pacheco le había dicho a Gregorio que quería jugar en Peñarol, sin embargo, lo llamó en la noche del martes para decirle que iba a arreglar con Gimnasia y Esgrima de La Plata. Cosa que hizo esa misma noche. La buena relación de Casal con el presidente de Gimnasia, que viajó a Punta del Este a convencer a Pacheco, pudo más.

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