RAUL TAVANI
Daniel Carreño se sintió conforme con el esfuerzo de los jugadores, pero confesó que algo faltó, "en el primer tiempo merecimos al menos un gol, ya que si bien no se desarrolló un buen fútbol, hubo jugadas donde nos faltó poder empujar la pelota hacia adentro del arco rival, sin embargo, en esas jugadas nos chocamos entre nosotros, pero de todas formas, estoy orgulloso y contento con la entrega de los jugadores de mi equipo, pero, algo me está mortificando por dentro, no se lo que es, de repente con el correr de las horas me doy cuenta. Previo al partido hice una planificación desde el punto de vista de concentración y defensiva, saliendo un poco del estilo del club y del mío, pensando que era la mejor manera de controlar al rival, pero el gran problema que siempre tuvimos fue remar contra la corriente, creo que el primer gol fue determinante y el que nos hizo jugar diferente. Después cuando nos pusimos 2 a 1, nos faltó serenidad, orden táctico defensivo y cuando nos hicieron el tercero la vi fea, quizás no tuvimos suerte, espero que más adelante esté de nuestra parte, pero la expulsión de Peralta contra Racing y el gol tempranero ahora, nos jugaron una mala pasada".
Por su parte el experiente Fabián O’Neill le dijo a El País que, "cometimos muchos errores, al equipo le falta madurez, estos son partidos internacionales donde se debe jugar la pelota de otra forma. Tendremos que trabajar en eso, al menos uno es lo que pretende, por estar acostumbrado a jugar en otros lados (Europa) donde se hace un fútbol diferente, viendo jugar por televisión al Real Madrid y Manchester, lo hacen como lo hizo contra nosotros el Santos. En cuanto al resultado, no puedo estar conforme, teníamos que ganar. Es más, cuando estábamos en el túnel para entrar a la cancha antes del comienzo del segundo tiempo, les dije a mis compañeros, que era necesario hacer tres o cuatro pases seguidos, de lo contrario nos harían cinco goles. Los partidos hay que jugarlos y bueno, con poquito llegamos al empate. Pero debo reconocer que la ansiedad del equipo nos perjudicó, ellos jugaron tranquilos y nosotros nos dejamos llevar por lo que transmitía la tribuna, por más que es lindo escucharla. Pienso que el error que tenemos los uruguayos es que pensamos que meter es hacer una trancada, ir para adelante es otra cosa, por ejemplo tener la pelota y jugarla bien para complicar a los rivales".
Daniel Leites, otras de las figuras que tuvo Nacional dijo que, "cuando los salí a buscar lejos del área era para que no tuvieran espacios y confiando en mi velocidad, entonces, por lo general los pude molestar con la marca".
"Fue el partido más duro de la Copa Libertadores"
Para los jugadores de Santos, este empate no fue un buen resultado. Las caras de cada uno de los integrantes del plantel eran elocuentes.
Eso sí, todos se retiraron pensando que el partido de ayer, contra Nacional, "fue el más duro de lo que va de la Copa Libertadores", como dijo Paulo Almeida, que habló en nombre de sus compañeros apenas culminó el encuentro de la víspera.
Ojo, también reconoció que el partido, "sobre todo el primer tiempo, tendría que haber terminado 4 o 5 a 0. Estábamos jugando un gran partido. Generamos muchas jugadas de peligro, pases exactos, que no supimos aprovechar. Hay que reconocer que en el segundo tiempo, Nacional demostró ser un gran equipo", señaló el volante santista.
Ojo, si bien tanto él como el resto de sus compañeros se mostraron decepcionados por el resultados final, se tienen un fe ciega para liquidar el pleito a su favor en Villa Belmiro: "por más que la eliminatoria no esté cerrada, creo que estamos capacitados para darle una alegría a nuestra gente cuando juguemos en casa", añadió.
Ahora, después de este partido, para Paulo Almeida todo es borrón y cuenta nueva. No había pasado diez minutos de la finalización del partido, que el volante se puso a pensar en el partido del próximo fin de semana por el campeonato local ante Forteleza: "hay que levantar cabeza, tenemos un partido muy importante el fin de semana y después vamos a tener con Nacional un partido de pierna fuerte", concluyó el volante.
Lógicamente, la igualdad pegó en los ánimos de los jugadores del ex equipo de Pelé. Pero tampoco dramatizaron tanto. Por ejemplo, pese a la calentura por el gol del empate de Benoit, Robinho ingresó al vestuario y no tuvo problemas en firmar un autógrafo. Como si estuviese más allá del bien y el mal.