TRICOLORES

Nacional empieza a fortalecer el equipo, pero todavía debe ajustar un lugar clave

El equipo de Martín Ligüera ganó dos partidos difíciles, acortó la diferencia en la Anual, crece en el juego y ahora retornan Matías Zunino y Sergio Rochet

Matías Zunino
Matías Zunino regresa para jugar por Brian Ocampo. Foto: Estefanía Leal

Convicción. Creatividad, Atrevimiento. Repunte en tareas individuales. Actitud. Todo en pequeñas dosis bien aplicadas al objetivo final le han aportado a Nacional resultados positivos. Y gracias a ellos empieza a caminarse por la buena senda, a la que también se le van uniendo factores importantes como la conveniencia de otros marcadores o la fortuna en situaciones de juego.

Es por eso que ya no quedan rastros de desazón ni de sospechas de que se podían bajar los brazos en la lucha por la búsqueda del tricampeonato uruguayo. Sí, es real que todavía pueden persistir algunas indecisiones en el fondo y hasta defectos en diferentes situaciones de protección defensiva, pero es evidente que ya hay diferencias a favor en lo que exhibe este equipo y aquel del comienzo del trabajo de Martín Ligüera.

Para empezar a crecer los jugadores entregaron el aporte más esencial: las fuerza y actitud que deben tener los equipos que aspiran a llevarse la copa para las vitrinas del club.

En este rubro el crecimiento sostenido es colectivo, pero fundamentalmente sostenido por aquellos que transmiten una rebeldía sanguínea, que está incorporada en su ADN.

Esa actitud, entre otras cosas, fue de gran ayuda para doblegar a Plaza Colonia en los instantes finales del partido disputado en el Gran Parque Central y para llevarse la victoria ante Fénix en el Parque Capurro.

Ganar dos partidos difíciles y con situaciones de juego que en ocasiones no fueron para nada favorables deja traslucir una fortaleza mental. Y también expone buen rendimiento físico.

El equipo de Ligüera, además, empezó a encontrar jugadores que mueven bien la pelota, que la cuidan y la administran para explotar las mejores virtudes del equipo. Ahí el abanderado es Maximiliano Cantera, pero con colaboración desde el mediocampo y también desde la defensa. Es notorio que el aporte de Diego Polenta resulta de gran ayuda para que no se apueste a los pelotazos ineficaces o que abunden las defectuosas entregas que no posibilitan una adecuada organización del juego.

Polenta es capaz de ubicar a Cantera o de meter un cambio de frente de 40 metros para ponerle la pelota a Alfonso Trezza o a Armando Méndez, si es que estos van por la banda derecha.

A ello se agrega como un hecho significativo que la pelota ya no quema en los pies, que hay tranquilidad para intentar avanzar en bloque. Que Camilo Cándido, aún sin la frecuencia que podría realizarlo, empieza a recuperar la memoria futbolística y se desengancha con calidad por afuera o con diagonales.

Entonces, Nacional, sin llegar todavía a la dimensión que su entrenador pretende tener, comienza a sumar detalles positivos. Como confirmar que Martín Rodríguez, su arquero suplente, puede sustituir sin problemas a Sergio Rochet, porque es seguro y también ganador.

Pero, por si fuera poco, como todo equipo que pretende ser campeón, también encuentra que la suerte está de su lado. Por ejemplo, al finalizar el Apertura estaba siete puntos abajo de Plaza Colonia en la Anual y ahora está a dos de los “Patas Blancas” y de Peñarol (con un clásico pendiente). O que el travesaño del Parque Capurro actuó de buen defensa porque se interpuso en dos remates de Fénix.

Tres victorias al hilo, el hecho de sumar puntos de visitante en las canchas chicas, la posibilidad de volver a ser local ahora en el Gran Parque Central, el retorno al equipo de Rochet y especialmente el de Matías Zunino, que dota al mediocampo de más marca y mejor desdoble, elaboran el crucial mensaje para los hinchas.

El que dice que el equipo crece, que empiezan a estar encendidos todos los sentidos de los jugadores y que el objetivo es alcanzable.

Puntos positivos
Lo que se hizo bien
Armando Méndez

Los embates de Armando Méndez
Su perserverancia y potencia para ir todo el tiempo hasta el fondo de la cancha contribuye en gran medida para que Nacional tenga un juego de propuesta e incisivo. Lo único que le falta es culminar mejor sus arranques.

El fútbol que aporta Cantera
Al tener la posibilidad de moverse libremente por todo el frente de ataque y llegar al área, el fútbol de Maximiliano Cantera es muy importante. Cuida muy bien la pelota y es difícil de contener por técnica y físico.

El ritmo de los mediocampistas
La intensidad con la que juegan Diego Rodríguez y Felipe Carballo le permite a Nacional tener un equipo que dedique muchos hombres a pensar en el área rival. Su dinámica y esfuerzo es trascendente para cubrir espacios.

Lo que arrastra Bergessio
Si bien el nivel de goleo de Gonzalo Bergessio está siendo menos relevante de lo que lo fue en el Torneo Apertura, su incidencia es de enorme importancia porque arrastra marcas y libera espacios para Cantera y Trezza. Además, está pivoteando muy bien.

Los aciertos de Martín Ligüera
El entrenador está realizando buenas lecturas de los juegos y no demora en tomar decisiones para solucionar algunos inconvenientes que asoman en los partidos. Mete mano y corrige. Ante Fénix primero reaccionó para ganar y después para cuidar el resultado.

Aspectos negativos
Lo que debe mejorarse
Nicolás Marichal

Los problemas en la zaga central
Cuando en el mediocampo no se corta el juego, en el fondo aparecen los dolores de cabeza. Diego Polenta necesita colaboración en jugadas rápidas y Nicolás Marichal jugar algo más tranquilo. Igualmente, su velocidad le ayuda para reponerse.

Falta una mejor definición arriba

Como a Gonzalo Bergessio le está costando un poquito más mandarla a guardar, Nacional necesita que sus otros delanteros mejoren la precisión en la culminación de las acciones. En cinco fechas anotaron siete goles.

Más participación de Cándido
Cuando Camilo Cándido toma la determinación de arrancar hacia campo rival es capaz de fabricar grietas por afuera o en diagonal. Nacional necesita que sus incursiones no sean tan esporádicas. Él puede desnivelar más que Méndez.

Mayor contención en mitad de cancha
Como el “Torito” y Carballo se reparten la cancha a lo ancho, en ocasiones no hay una buena barrera protectora en el eje central. Ahí debe entrar a tallar la solidaridad en contención de los tres hombres que juegan por delante del doble 5. Tarea para Zunino, Cantera y Trezza.

Las jugadas de pelota quieta
En defensa y en ataque, Nacional debe potenciar su juego aéreo. Tiene buenos ejecutantes a la hora de pensar en el área rival y también buenos cabeceadores. Este rubro puede terminar agregándole mayor poderío al esquema que monta Ligüera.

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