Luis Suárez le mordió el cuello a un rival en el clásico de Holanda, entre el Ajax y el PSV.
El incidente se originó cuando el volante del Ajax, Rasmus Lindgren se fue expulsado. Suárez se acercó a Otman Bakkal, del PSV, y le mordió el cuello.
Bakkal no tuvo rencor, porque al final del partido terminó a los abrazos con Suárez, informó El Comercio de Perú, que tituló: "Suárez se convirtió en vampiro". El clásico de holanda terminó empatado sin goles.