Tras el segundo gol de los aurinegros, José Luis Chilavert se dio vuelta y corrió hasta donde estaba Pablo Bengoechea haciendo los ejercicios de calentamiento. Se dieron un abrazo: "es mi amigo, y no de ahora, desde que jugábamos en España", dijo el arquero. Pero no fue con él único que se abrazó. También lo hizo con "Miliki" Jiménez que estaba casi pegado al arco que defendía el paraguayo.
Chilavert y Bengoechea se conocen desde hace muchos años. El trato entre ambos comenzó cuando el arquero atajaba en el Zaragoza y el hoy capitán aurinegro defendía los colores del Sevilla.
PEGADA. Además, Chilavert siempre tuvo un gran concepto del Bengoechea jugador. En las anteriores Elminatorias comentó que le parecía extraño que la selección uruguaya no tuviera a un jugador como Bengoechea con su experiencia y su pegada en los tiros de pelota quieta.
Ayer no se fueron juntos. Bengoechea salió primero y el arquero fue uno de los últimos... "muchachos (a los periodistas) apúrense que voy a perder el avión".