Lucas Castromán, Mauro Zárate, Emiliano Papa, Gastón Sessa... nombres todos muy conocidos para los uruguayos por el reciente enfrentamiento de Vélez Sarsfield contra Danubio, serie ganada por el elenco argentino y que le valió el pasaje a la fase de grupos de la Libertadores.
El equipo que ahora dirige Ricardo La Volpe venció en forma contundente al campeón uruguayo del Apertura y en su debut en el torneo Clausura de Argentina venció casi sin despeinarse por 2-0 a Newell`s Old Boys.
Con un juego dinámico y vertical, el elenco de Liniers promete ser uno de los grandes animadores del torneo argentino. En la vecina orilla se habla de que La Volpe ha conseguido con los jóvenes velezanos lo que no les pudo hacer entender a los consagrados xeneizes. Por eso el técnico se está ganando el respeto de todos, luego de haber fracasado el año pasado con Boca Juniors, club al que renunció luego de perder el campeonato a manos de Estudiantes de La Plata cuando encaró las últimas dos fechas con cinco puntos de diferencia, perderla y caer en la final ante los "pincharrata" orientados por el "Cholo" Simeone y con la "Brujita" Verón como estandarte.
Vélez es ordenado tácticamente (juega con un 3-4-3), potente y sobre todo explosivo. Pasa con gran rapidez de defensa a ataque, con un Papa que por la izquierda se ha convertido en el eje del equipo y con una ofensiva letal.
Sessa; Pellerano, Pellegrino, Bustamante; Méndez, Bustos, Moreno y Fabianesi, Papa; Castromán, Zárate y Escudero es el equipo base por el que ha optado La Volpe y por ahora no sólo está invicto, sino que jugó tres encuentros y los ganó todos: 3-0 a Danubio en Liniers, 2-1 a la franja en la vuelta disputada en el Parque Central y 2-0 a Newell`s.
Vélez fue el año pasado el equipo con mejor puntaje de la primera fase de la Libertadores, pero se quedó en cuartos de final.