Jorge Savia | Lima, Peru (Enviado)
Se cortó el pelo como un indio sioux y la verdad que le funcionó bien, porque el charrúa Guillermo Rodríguez fue un "guerrero" en la batalla física que casi todo el partido tuvieron los uruguayos y peruanos en el Estadio Nacional de Lima.
A la fuerza de Guillermo Rodríguez, se sumó la creatividad de Ruben Olivera. Eso sí, los pocos minutos en la cancha de Fabián Estoyanoff fue de lo mejor de Uruguay frente a un Perú que tuvo dos zagueros que se agigantaron con el paso de los minutos.
URUGUAY. Viera: Otra vez tuvo una participación destacada. Si bien tuvo alguna dificultad en un centro que cayó en el área chica, hizo buenas contenciones. López: Con velocidad y buena ubicación estuvo atento para impedir que la movilidad de los delanteros peruanos distorsionaran el trabajo defensivo. Lugano: Una muralla humana. Inteligente para anticipar a los delanteros y mucho temple en todos los sectores del campo. D. Rodríguez: Le costó un poco la batalla aérea, pero fue muy productivo cuando salió a cortar el juego rival. G. Rodríguez: Una maquinita suiza en el control de su franja. Se lució por arriba y por abajo y demostró que tiene un temple especial para este tipo de cotejos. Olivera: Otra vez fue el mejor hombre en la generación de juego y en el dominio del balón. Mientras tuvo fuerza física fue el único que acertó en las entregas. García: Al principio le costó ser efectivo en los pases, de la misma forma que demoró en meterse en el partido. Después, con corazón y alma se acomodó y ordenó al equipo. Delgado: Muy bajo. Cometió muchas infracciones, bastante de ellas cerca del área, y no anduvo nada con la pelota. Chevantón: Impreciso, muy entreverado y demasiado obsesionado con tirarse. Abusó tanto de eso que cuando existió la infracción, no se la cobraron. Forlán: Aunque le llegó poco juego, inquietó. Zalayeta: Terrorífica actuación. No le salió nada bien y lo que no se explica es por qué quedó tanto tiempo en la cancha. D. Pérez: Rindió. Tuvo firmeza para cerrar caminos y mucha fuerza para desdoblarse. Estoyanoff: En pocos minutos hizo las mejores jugadas de ataque de Uruguay. Debió haber entrado mucho antes. R. Morales: Un cabezazo en el travesaño. Otro que mereció entrar a la cancha unos cuantos minutos antes del tiempo que le concedió el entrenador.
PERU. Flores: Atento en varias incidencias y bien posicionado en otras. Rebosio: Sobrio y prolijo. Guadalupe y Villalta: Dos monumentos que bancaron los pocos intentos que tuvo Uruguay. Vilchez: Recién se le complicó la vida cuando ingresó Estoyanoff. La Rosa: Escaso aporte, simplemente entrega.Mendoza: Gran faena. Certero en el ida y vuelta e inteligente para aprovechar los espacios. Cominges: Empezó bien, en base a buenas habilitaciones, después se diluyó y lo sacaron. Farfán: Un amague al principio, pero le entraron duro y desapareció de la cancha. Guerrero: Vivo, pícaro y además muy veloz. Generó preocupación. Pizarro: Con habilidad motivó una mayor atención de la defensa celestes. Palacios: Su presencia levantó al estadio, pero no hizo grandes cosas porque lo encimaron bien. Solano: No desentonó.