CARLOS MONTAÑO
Cerro sudó la gota gorda, luchó hasta el epílogo Clausura. Venció como visitante a Rentistas 3 a 1, pero no le bastó para lograr la permanencia, objetivo que se le hizo harto difícil desde el momento que perdió 6 puntos en la AUF.
Descendió a la segunda división. En 1997 había bajado después de estar en primera por espacio de medio siglo.
Ayer experimentó la misma desazón de ese entonces. Cerro es un club con mucha tradición en el círculo de privilegio. Un grande entre los chicos. Fue conmovedor el apoyo de su hinchada, que se comportó muy bien en un partido calificado de alto riesgo. Alentó durante todo el encuentro, aun después de los 35` tras enterarse de que Bella Vista estaba en ganancia y que el triunfo de los suyos de nada servía.
Rentistas se notó mal parado, hecho que no es habitual en los dirigidos por Carlos Manta, que se jugaban un lugar en la Liguilla a la cual clasificaron por tener mejor diferencia de goles que Cerrito.
El albicleste predominó en el primer tiempo. En el complemento liquidó a su oponente de contragolpe y con gran entereza que se aflojó a poco del pitazo final, cuando los futbolistas, quebrados, no pudieron contener el llanto.
Cerro bajó con dignidad.