Francia derrotó a Italia por 3-1

| Con dos goles de Govou y uno de Henry los franceses se tomaron revancha de la final del Mundial

Francia superó el mal recuerdo de la final del pasado Mundial de Alemania y venció 3 a 1 a una Italia que hace dos meses se llevaba el mayor título del mundo y hoy está dilapidando su prestigio en un mal inicio de la fase de clasificación para la Eurocopa de 2008.

En un intenso partido, "bleus" y "azzurros" revivieron la final del Mundial, que se resolvió por penales y llevó el delirio a Italia y las lágrimas a Francia.

Pero la alegría italiana se está diluyendo en la fase de clasificación, en la que no ganaron ninguno de los dos primeros encuentros y donde el juego de la escuadra de Roberto Donadoni, sustituto de Marcelo Lippi, comienza a despertar interrogantes.

Francia, por el contrario, sumó dos victorias y la apuesta continuista de Raymond Domenech parece seguir funcionando, lo que convierte en un accidente la final de Berlín.

Sidney Govou, un hombre que nadie esperaba en el partido de ayer, se convirtió en el protagonista al marcar dos goles, uno de ellos a los dos minutos de juego, lo que condicionó el encuentro.

Un total de 16 jugadores que disputaron la final de Berlín, (nueve franceses y siete italianos), volvieron a verse las caras y el público que abarrotó el Stade de France mostró su intención de no dar tregua a los italianos desde que sonaron las notas de su himno silbado desde la grada.

El apuro de Francia por olvidar la final de Berlín tardó poco en dar sus frutos gracias al tempranero gol de Govou.

El tanto obligó a los campeones del mundo a atacar, un escenario que no habían previsto. Zambrotta dispuso de una ocasión a los cinco minutos, pero no supo aprovecharla.

El que sí lo hizo fue Henry a los 17 minutos y tras aprovechar un rechazo de Buffon a un buen disparo de Malouda para lograr el 2-0 con la involuntaria colaboración de Cannavaro.

Cuando parecía que el partido estaba liquidado en favor de los locales, Gilardino acortó distancias y el gol revivió los fantasmas galos, que dos meses antes habían visto como Matterazzi empataba en la final del Mundial.

Pero la presión italiana duró poco y Francia recuperó el control del juego y sin asfixiar a su rival dominó la situación.

Govou volvió a aparecer a los 66 minutos para anotar, con un soberbio cabezazo, el tercer gol francés tras pase de Sagnol.

El tercer tanto liquidó el partido y terminó dándole a Francia el triunfo y la esperada revancha de la final de la Copa del Mundo.

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