La resiembra del Gran Parque Central (GPC) fue un asunto que (pre) ocupó y tomó fuerza interna entre las diferentes autoridades de Nacionalni bien el calendario de partidos del Torneo Apertura quedó sorteado a fines de enero.
Con el fixture sobre la mesa y una nueva resiembra del estadio a la vista, un grupo de funcionarios puso manos a la obra para idear un plan que trastocara lo menos posible la actividad del plantel tricolor en sus diferentes presentaciones, tanto en el campeonato local como en la Copa Libertadores. Y el resultado fue efectivo.
El esquema pensado concluyó que lo mejor sería trabajar intensamente en el nuevo césped del GPC durante las dos primeras semanas de abril, lo cual respondía a las condiciones climáticas anunciadas y al ciclo de partidos que tenía asignado el equipo entre esos días.
A diferencia de otros clubes, que se vieron obligados a modificar su localía a causa de la resiembra -como, por ejemplo, le pasó a River Plate- Nacional fue astuto y puso en marcha el retoque de su césped poco después de enfrentar a los darseneros a fines de marzo. Desde entonces, especialistas abocados a la tarea comenzaron a colocar semillas sobre el suelo, que fue regado diariamente, para acelerar el proceso.
La resiembra apunta a fortalecer las zonas de mayor desgaste del campo de juego así como también preservar el piso en condiciones por el resto del año. Para este caso, fue necesario un parate de la actividad, lo que obligó a que los jugadores retomaran sus entrenamientos en la Ciudad Deportiva Los Céspedes, pese a que el entrenador Álvaro Gutiérrez había elegido el Gran Parque Central en sus primeros días de trabajo.
Con este panorama, Nacional podrá ser local sin inconvenientes en su estadio el próximo viernes 14 de abril a las 20 horas ante Fénix, luego de visitar este domingo a Danubio en Jardines del Hipódromo.